Los ministros de Finanzas del G20 abogan por el fin de las tensiones comerciales en el borrador final de la reunión

De momento no existe un consenso a la hora de valorar la urgencia de la situación, de acuerdo con el texto preliminar

Las tensiones en el comercio mundial están amenazando, en opinión de los ministros de Finanzas del G20, el esperado repunte en el crecimiento económico y de momento no hay un consenso a la hora de determinar la urgencia con la que sería necesario encontrar una solución a estas fricciones, según un borrador del comunicado final de la reunión en Fukuoka.

"El crecimiento global parece estar estabilizándose y, en general, se proyecta que se recuperará moderadamente a fines de este año y hasta 2020", de acuerdo con el texto.

"Sin embargo, los riesgos siguen siendo sesgados a la baja. Esto incluye, en particular, la intensificación de las tensiones en el comercio y la geopolítica", ha precisado el texto, pendiente de modificaciones antes de su publicación oficial este domingo.

"Reafirmamos las conclusiones de nuestros líderes sobre el comercio de la Cumbre de Buenos Aires y reconocemos la necesidad apremiante de resolver las tensiones comerciales", ha indicado una frase del borrador entre corchetes, lo que significa que está pendiente de ratificación.

Si ese segmento se elimina de la declaración final, significaría un retroceso sobre el acuerdo alcanzado por los líderes del G20 el año pasado en Argentina en defensa de la Organización Mundial del Comercio (OMC)

Desde el Ministerio de Finanzas japonés se ha expresado la preocupación de que la escalada de las tensiones comerciales representa un enorme riesgo a la baja para la economía mundial.

"Hay tantos países preocupados por las consecuencias (de las tensiones comerciales), que parece haber cierto impulso para reflejar eso en el comunicado. Pero aún no hay una conclusión", según fuentes del Ministerio bajo condición de anonimato.

Las relaciones entre Estados Unidos y China se han deteriorado desde que el presidente estadounidense, Donald Trump, acusara a Pekín a principios de mayo de incumplir los compromisos de cambio en su manera de hacer negocios con el resto del mundo. Washington elevó los aranceles a los productos chinos y amenazó con nuevos gravámenes, mientras que Pekín tomó medidas compensatorias.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, quien sostendrá conversaciones con funcionarios del banco central de China al margen de la reunión del G20, ha explcicado que Washington quiere un comercio libre, justo y equilibrado con Pekín.

Sin embargo Mnuchin ha avisado de que Estados Unidos está preparado para imponer aranceles a prácticamente todas las importaciones chinas restantes si no se puede alcanzar un "acuerdo correcto" para satisfacer las demandas de Washington de mejores protecciones de propiedad intelectual y restricciones a las transferencias de tecnología y subsidios estatales.