Sánchez cita el martes a Iglesias, Rivera y Casado tras recibir el encargo del Rey de formar Gobierno

Pedro Sánchez ha aceptado el encargo del Rey para someterse a la investidura como presidente del Gobierno y lo ha comunicado en una comparecencia desde Moncloa en la que no ha dado importancia a los vetos que poco antes le habían puesto los líderes de los dos principales partidos de la oposición, Pablo Casado y Albert Rivera, ni al enfado de su ‘socio preferente’, Pablo Iglesias, que le ha reprochado públicamente no haberse puesto en contacto en los últimos diez días y que insiste en la necesidad de un Gobierno de coalición que Sánchez no contempla, aunque públicamente se abstenga de expresar un rotundo rechazo.

Antes de la comparecencia del presidente en funciones y líder socialista, se ha producido la de la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, tras reunirse con el jefe del Estado. Ha sido Batet la encargada de informar de que el rey Felipe VI ha propuesto al líder socialista, Pedro Sánchez, candidato a la Presidencia del Gobierno en el debate de investidura. No ha adelantado fechas porque tendrá que ser el propio candidato quien las proponga a tenor de cómo se desarrollen sus conversaciones con otras fuerzas políticas, pero ha considerado que sería “bueno” que el debate se celebre “cuanto antes” y que la investidura prospere.

Sánchez ha coincidido en la necesidad de agilizar los trámites y ha anunciado que los contactos con otras formaciones comenzarán la próxima semana.

Este viernes, fuentes socialistas han informado de que los encuentros se producirán en concreto el próximo martes en el Congreso. Y los convocados serán, en primer lugar, los tres líderes de los tres principales partidos de la oposición: los presidentes del PP y Ciudadanos, Pablo Casado y Albert Rivera, y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. Y eso será así porque Casado, Rivera e Iglesias son quienes tienen en sus manos la posibilidad de facilitar o bloquear la gobernabilidad del país, en palabras de Pedro Sánchez.

Sin embargo, aunque Sánchez dio este jueves la misma importancia a los tres líderes, ha decidido dar prioridad a Podemos en sus primeras reuniones, citándose primero con Iglesias, haciéndole así un guiño de cara a los posibles pactos tras las quejas de la formación morada de que no había habido contactos con el PSOE para intentar llegar a un acuerdo.

Ante los vetos de PP y Ciudadanos y la condición de Unidas Podemos de que se forme un Gobierno de coalición, Sánchez ha admitido que es “lógico y evidente” que todas las fuerzas políticas fijen sus posiciones antes de iniciarse las conversaciones, pero ha destacado que “no existe una mayoría alternativa a la que propone el PSOE”, que dobla con sus 123 a la segunda fuerza en escaños, el PP con 66. Es “responsabilidad de todos” sobre todo de los principales partidos, ha indicado, que la legislatura pueda iniciarse cuanto antes.

El candidato a la investidura va a proponer cuatro grandes ejes para su acción de Gobierno y para el acuerdo con el resto de los partidos: transición ecológica, impulso a la digitalización, lucha contra la desigualdad y fortalecimiento del proyecto común que representa Europa. “Una agenda para el futuro de España”, ha dicho, en la que no se menciona el conflicto catalán ni la política territorial, los grandes quebraderos de cabeza de los Gobiernos nacionales desde 2012, tanto con Mariano Rajoy como presidente como con Pedro Sánchez como inquilino de La Moncloa.

Sánchez ha afirmado que asume el encargo del rey de intentar la investidura con “honor y responsabilidad” y, tras subrayar que “no hay mayoría alternativa” al PSOE, ha reclamado a todos los partidos “altura de miras”. “No hay alternativa posible: o gobierna el PSOE o gobierna el PSOE”, ha recalcado tras mostrar “una enorme gratitud a la confianza expresada por el pueblo español”. “Es un honor poder liderar España”, ha dicho y ha detallado que tras reunirse con las tres principales fuerzas políticas, PP, Ciudadanos y Unidas Podemos, convocará también al resto del arco parlamentario, para facilitar “cuanto antes” la investidura de un Gobierno estable para los próximos cuatro años. “Todos debemos actuar con altura de miras, con enorme dosis de responsabilidad. Yo el primero y les digo que lo haré”, ha afirmado Sánchez, quien ha reclamado a las tres principales partidos “encontrar ese punto de equilibrio”, a partir de las posiciones de cada uno, para que se pueda conformar Gobierno.

Entre los partidos con los que hablará está UPN, que ha sugerido su abstención ante la investidura a cambio de un gobierno de Navarra Suma en la Comunidad foral, y ha garantizado que tanto el PSOE como el Partido Socialista de Navarra (PSN) no van pactar nada con Bildu para formar el Gobierno navarro. “No vamos pactar con Bildu”, ha remarcado Sánchez, que no ha querido responder de momento a la oferta de UPN de que el PSOE apoye un Gobierno constitucionalista de Navarra Suma en la Comunidad Foral a cambio de que UPN facilite su investidura en el Congreso. Eso sí, ha advertido de que la legislatura debe “echar a andar” porque el país tiene que avanzar “cuanto antes” para afrontar los “muchos desafíos” que tiene España por delante.