Casado se juega en Madrid el liderazgo del PP e Iglesias el reforzar su entrada en el Gobierno

Si el PP pierde la Comunidad de Madrid, Feijóo, Pastor y Báñez se lanzarán contra Casado, responsable directo de los malos candidatos en la capital

Desde que el Presidente del Gobierno Pedro Sánchez anunció el pasado 15 de febrero que las elecciones generales se celebrarían el 28 de abril, los españoles llevamos tres meses y diez días (100 días) de continua campaña electoral. La que ahora se acaba con la celebración este domingo 26-M de las elecciones Europeas, Municipales y Autonómicas en 12 Comunidades.

Y especialmente en la Comunidad de Madrid donde Pablo Casado se juega, si pierde la Presidencia de la Puerta del Sol, el liderazgo del PP y también de la Oposición. Y en ese caso Pablo Iglesias sería decisivo para la presidencia de Ángel Gabilondo en la Comunidad de Madrid, como ya lo es para que Pedro Sánchez logre la investidura en la presidencia del Gobierno n el plazo de unas semanas. 

Por ello, si la derecha pierde la Comunidad de Madrid las posibilidades de Iglesias de entrar en el Gobierno aumentarán, por mucho que Sánchez les amenace con una posible repetición de elecciones generales. Lo que para Podemos (y el PP) sería malo, pero que a Iglesias le daría igual. Porque él lo único que quiere sentarse en el Consejo de Ministros y tocar ‘el cielo’ del poder. Y sabe que lo tiene al alcance de su mano y no dará un paso atrás.

En estas elecciones Pedro Sánchez pretende renovar, e incluso mejorar, la victoria que consiguió en los Comicios Generales del 28-A, lo que parece que logrará con facilidad en la candidatura europea que lidera Josep Borrell, y en la que el PP volverá a perder posiciones en favor de Cs y de Vox. 

Pero la clave y las miradas de estas elecciones están en el Ayuntamiento y sobre todo en la Comunidad de Madrid donde el PP gobierna desde hace 23 años gracias al Tamayazo. Y en un inmenso pantano de corrupción durante los mandatos de Esperanza Aguirre y sus tres vicepresidentes I. González, Granados y Prada, todos procesados por corrupción y los dos primeros ya pasados por la prisión. 

Si a eso añadimos la crisis de Cristina Cifuentes y la inocua y disparatada candidatura de Isabel Díaz Ayuso, que Pablo Casado impuso personalmente en el PP madrileño tras marginar a Ángel Garrido, entonces veremos que el riesgo de que el PP pierda el máximo poder de la Puerta del Sol de Madrid en beneficio del PSOE, o de Cs, es muy alto. 

Y si eso ocurre por culpa de Casado (Ayuso no tendrá la culpa porque ella hizo lo que pudo, que fue poco y regular) quien tomó esa decisión absurda e inexplicable para marginar y despreciar a los mejores candidatos posibles del PP en Madrid y solo porque eran de los equipos de Rajoy y Santamaría. Lo  que probaría la incapacidad política de Casado, su responsabilidad en la ruptura del PP y su vengativo carácter por decisión personal y por encargo de su protector José María Aznar. 

Pero si el PP pierde la Comunidad de Madrid (y no digamos si lo mismo ocurre en la de Castilla León) entonces y sin demora habrá una rebelión interna del PP liderada por Alberto Núñez Feijóo, Ana Pastor y Fátima Báñez. Y no solo para expulsar a Casado y a su débil equipo, sino para salvar lo que quede del PP antes que desaparezca este Partido y de que muchos de sus dirigentes y gobernantes se pasen en bloque a Albert Rivera y Cs. 

Partido el de Rivera que aspira a superar al PP en las elecciones Europeas, lo que no parece fácil si creemos a las ‘desprestigiadas’ encuestas donde se reconoce el ascenso notable de Cs aunque todavía le dan al el PP uno o dos puntos de diferencia por encima del Partido de Rivera. Pero no debemos de olvidar que el 28-A todas las encuestas, sin excepción, daban al PP mucho mejor resultado del que finalmente sacó. 

Cs seguramente subirá en las Europeas, Madrid y en otras Comunidades y Municipios de toda España, en línea con su notable ascenso durante los comicios del 28-A. Y si supera al PP en los comicios europeos y también en la Comunidad de Madrid, Albert Rivera no dudará en auto proclamarse líder del centro derecha y la Oposición y única alternativa a Pedro Sánchez. 

Lo que en realidad está haciendo ya porque está claro que el PP, pase lo que  pase en Madrid y aunque recupere algunos votos de Vox este 26-M sufrirá un nuevo batacazo electoral. Además no tiene un buen equipo de dirección del partido, ni cuadros de prestigio y liderazgo en el Senado y el Congreso como lo acabamos de ver porque no encuentran un candidato de nivel para portavoz  del Grupo Popular del Congreso. 

Cargo que pretende Cayetana A. de Toledo, lo que a Casado le produce pavor por la capacidad ‘bronquista’ de Cayetana y su insaciable sed de protagonismo y ambición. 

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