May dimite como líder de los conservadores y abre la carrera por la sucesión en Downing Street

La primera ministra británica, Theresa May, anunció este viernes que dimitirá el próximo 7 de junio, cuando empezará el proceso para elegir a su sucesor como líder del Partido Conservador y jefe del Gobierno del Reino Unido. May, que permanecerá como primera ministra en funciones mientras se elige al nuevo líder "tory", dio a conocer su decisión en una declaración ante la residencia oficial de Downing Street y tras reunirse con el presidente de su grupo parlamentario, Graham Brady, para determinar su futuro político.

La dimisión es el resultado de intensas presiones del propio entorno de la primera ministra, que considera insostenible la situación tras el estruendoso fracaso del Brexit. Tres años después de que los británicos votaran en referéndum a favor de abandonar la Unión Europea, han tenido que volver a las urnas para votar a sus representantes en la Eurocámara ante la imposibilidad de que el Parlamento de Westminster diera el visto bueno al acuerdo pactado por May con Bruselas.

“Siempre lamentaré profundamente” no haber podido ejecutar el Brexit, dijo la primera ministra en su declaración de este viernes. May, que rompió a llorar al final de su comparecencia, conminó a su sucesor al frente del Partido Conservador y del Gobierno a tratar de hallar un consenso en el Parlamento para lograr dejar el bloque. De momento, todas las apuestas apuntan a Boris Johnson, exalcalde de Londres y exministro de Asuntos Exteriores, como posible sucesor. Johnson, que siempre fue muy crítico con la estrategia de May sobre el Brexit -de ahí que renunciara a su cartera ministerial- es el favorito del Partido Conservador.

Además de Johnson, se barajan otros nombres como el de Andrea Leadsom, otra ferviente defensora del Brexit, que dimitió el miércoles como ministra encargada de las relaciones con el Parlamento, lo que supuso la pérdida de un apoyo importante para May. También tienen posibilidades Michael Gove, ministro de Medio Ambiente; Dominic Raab, el ministro de Asuntos Exteriores apoyó que el Reino Unido permaneciera en la Unión Europea antes de cambiar de idea, y Sajid Javid, ministro del Interior y figura emergente del Partido Conservador.

En su declaración, por otra parte, May informó de que ha comunicado a la reina Isabel II su decisión y que continuará como primera ministra en funciones hasta que el proceso de sucesión quede completado. De hecho, la “premier” estará al frente del Ejecutivo cuando el presidente de EE.UU., Donald Trump, haga su visita de Estado entre el 3 y el 5 de junio. Pero, sobre todo, se centró en justificar el trabajo realizado para materializar el Brexit. “He hecho todo lo posible” después de que los británicos votaran a favor de salir de la UE en el referéndum del 23 de junio de 2016, dijo y añadió: “He luchado para hacer que el Reino Unido sirva no solo a unos pocos privilegiados sino a todo el mundo y cumplir con el resultado del referéndum”.

“Pronto dejaré el trabajo que para mí ha sido el honor de mi vida servir. ¿Segunda primera ministra?, ciertamente no la última. Lo digo sin animadversión, sino con una enorme gratitud por haber tenido la oportunidad de servir al país que amo”, afirmó May, quien ha sido la segunda jefa de Gobierno tras Margaret Thatcher.

En los últimos días, May, que hasta ahora ha conseguido aferrarse al liderazgo a pesar de las fuertes presiones internas para que dimitiera, sufrió un duro golpe cuando diputados y algunos ministros manifestaron su oposición a su último intento por conseguir la aprobación de su acuerdo del Brexit, a pesar de que éste ya fue rechazado por el Parlamento en tres ocasiones. El golpe más duro fue, no obstante, el de Andrea Leadsom, quien presentó su renuncia en desacuerdo con la forma en que la primera ministra ha gestionado el Brexit, pero más concretamente por su intención de presentar el proyecto de ley sobre el acuerdo de retirada de la UE negociado con Bruselas. Ese proyecto incluye nuevas medidas, entre ellas la posibilidad de que los diputados puedan votar sobre la celebración de un segundo referéndum para confirmar o rechazar el acuerdo del “brexit”.

El Reino Unido tiene fijada la retirada de la UE para el próximo 31 de octubre tras solicitar un retraso del día inicialmente establecido del 29 de marzo de 2019.

Corbyn pide que el nuevo primer ministro convoque elecciones

Nada más finalizar la comparecencia de May, el líder de la oposición británica, el laborista Jeremy Corbyn, señaló que el sucesor de la primera ministra “debe dejar decidir a la gente sobre el futuro del país” mediante la “inmediata” convocatoria de elecciones generales.

En su cuenta de Twitter, Corbyn afirmó que May “ha aceptado ahora lo que el país lleva sabiendo meses: no puede gobernar ni tampoco liderar su dividido y desintegrado partido”. “Las ardientes injusticias que prometió acometer hace tres años están incluso más claras hoy”, aseveró el laborista. “El Partido Conservador ha fallado al país sobre el Brexit y es incapaz de mejorar la vida de las personas o lidiar con sus necesidades más urgentes”, apostilló. Además, subrayó que “el Parlamento está bloqueado y los conservadores no ofrecen soluciones a los otros retos a los que se enfrenta el país”.

Corbyn dio el pasado 17 de mayo por concluidas seis semanas de negociaciones con el Gobierno “tory” en las que intentaron acercar posturas y llegar a una solución de consenso para que la Cámara de los Comunes aprobara el acuerdo del Brexit, rechazado en tres ocasiones. Las conversaciones entre ambas partes “han ido lo más lejos que han podido” pero “no hemos podido superar las importantes brechas políticas entre nosotros”, indicó el político izquierdista.

Entre las reacciones, hay que destacar la del sector empresarial del Reino Unido que pidió al sucesor de la primera ministra que resuelva el Brexit con un plan que proteja los empleos y la economía. La directora general de la patronal Confederación de la Industria Británica (CBI, en inglés), Carolyn Fairbairn, afirmó que May se va del cargo “con el respeto” de los empresarios, pues “no pudo haber trabajado más duro” para lograr que se aprobara el acuerdo que negoció con Bruselas. No obstante, su dimisión debe ser “un catalizador de cambio”, ya que “no puede haber un plan para el Reino Unido sin un plan para el ‘brexit'”, declaró en un comunicado.

El director general de las Cámaras de Comercio Británicas, Adam Marshall, lamentó que el país “ya está pagando el precio por un sistema político en guerra” sobre la retirada del bloque. Marshall sostuvo que la falta de entendimiento entre los políticos “ha manchado la reputación” del Reino Unido como lugar para hacer negocios, y subrayó que la elección para reemplazar a May “debe ser rápida y completada con un plan para romper el ‘impasse'” del “brexit”. “El reloj sigue contando hasta el 31 de octubre (fecha en la que se debe ejecutar la salida de la UE), al margen de quién sea primer ministro”, afirmó.

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