Los peritos rebaten el informe que cifra en 900.000 euros el uso de colegios para el 1-O

Los peritos de las defensas han tratado de desacreditar el informe de dos técnicos que cifra en 900.906 euros el valor de uso de los 2.259 centros que habilitó la Generalitat para el 1-O, en el que a modo de ejemplo incluyen centros de 73.000 metros cuadrados cuando tan solo se usaron 500 metros. El tribunal ha escuchado la pericial de las acusaciones "sobre la valoración de los locales empleados como centros de votación" que se ha realizado de manera conjunta junto a la contrapericial propuesta por Dolors Bassa "sobre el posible valor de uso por arrendamiento".

Se trata de una prueba clave para las acusaciones porque el valor de uso de los inmuebles donde se celebró el referéndum integra, en su opinión, los fondos supuestamente malversados por la Generalitat.

Lo que ocurre es que la prueba se ha convertido en una suerte de careo pericial porque los peritos de las acusaciones han dado un valor potencial a esos inmuebles que según los técnicos de las defensas es cero y no puede ser efectivo, porque no existe la posibilidad de alquiler de edificios públicos ni el lucro cesante, además de discrepar abierta y constantemente sobre la metodología.

Aquellos de las acusaciones han reconocido que aunque los colegios son bienes excluidos del tráfico del mercado inmobiliario ordinario, algo que es “evidente”, existen casos como los recintos portuarios que se usan de manera privada de forma especial, y para calcular una tasa se compara esos inmuebles con mercado privado pero empleando una “tasa razonables de mercado” y siendo “prudentes”.

Pero las defensas han contrapuesto que los inmuebles “no están en el mercado inmobiliario y no dan lugar a una contraprestación”, de manera que peritos de las acusaciones han hecho “un mero ejercicio teórico para llegar a un valor” o en su caso “un ejercicio académico” al ser imposible tener un valor de mercado y en el que para calcular el valor catastral utilizan la superficie de todo el inmueble, lo que da lugar a “errores de apreciación”.

Han criticado el informe porque “en un edificio se usan 300 metros y se valoran 10.000” o incluso “73.000”. “Es evidente, es imposible que se destine todo a un uso electoral, pongamos que se han usado 500 metros, de 500 a 73.000…”, han añadido los expertos de las defensas, que han precisado que se puede usar una planta, pero no ocho por encima o tres sótanos.

La media del análisis fue de 2.334 metros por cada centro, al descontarse las superficies exteriores y deportivas.