Batet, elegida presidenta del Congreso gracias a Podemos y PNV en un tenso arranque de legislatura

Meritxell Batet ya es presidenta del Congreso tras una segunda votación y con 175 votos, los mismos que ha recibido en la primera ronda, uno menos de los 176 que hubiera necesitado para alcanzar la mayoría absoluta. Batet ha cosechado más síes que noes gracias, sobre todo, al acuerdo entre el PSOE y Unidas Podemos y a la fórmula elegida por los independentistas: los siete diputados de JxCat han votado en blanco y los 19 que suman ERC y EH Bildu han utilizado papeletas con la palabra ‘libertad’ junto a un lazo amarillo, lo que equivale a votos nulos. En esta segunda votación solo una candidata le ha disputado a Batet la presidencia, Ana Pastor, que se ha llevado los 125 votos de su grupo y de Cs, por debajo de los 165 que suman PSOE y Podemos.

De todas formas, al respaldo de socialistas y morados se ha unido el de Compromís, el PNV, el Partido Regionalista Cántabro y Coalición Canaria. Una mayoría que, sin ser absoluta, es suficientemente cómoda para garantizarle a Sánchez una legislatura todo lo larga que desee el líder socialista.

Después de Batet, han sido elegidos los cuatro vicepresidentes por este orden: Gloria Elizo (Unidas-Podemos) que ha obtenido 112 votos; Alfonso Rodríguez Gómez de Celis (PSOE), 82 votos; Ana Pastor (PP) , 70, e Ignacio Prendes (Ciudadanos), 58. ERC y JxCAT han confirmado que han votado por Elizo para asegurar la mayoría progresista. Finalmente, han sido elegidos los cuatro secretarios de la mesa: Gerardo Pisarello (En Comú), Sofía Hernanz (PSOE), Adolfo Suárez Illana (PP) y Patricia Reyes (Ciudadanos).

La primera tarea que tendrá que afrontar la Mesa es la suspensión de los diputados presos, los líderes del ‘procés’ que están siendo juzgados en el Supremo, en aplicación del artículo 21.2 del reglamento de la Cámara, que establece que el diputado quedará suspendido en sus derechos y deberes parlamentarios “cuando, concedida por la Cámara la autorización objeto de un suplicatorio y firme el Auto de procesamiento, se hallare en situación de prisión preventiva y mientras dure ésta”. “La suspensión es obvia, evidente, está claramente contemplado en el reglamento del Congreso”, ha asegurado la vicepresidenta en funciones Carmen Calvo en declaraciones a la Cadena SER, dando por hecho que se adoptará la medida sin mayor problema. En otra entrevista en RNE, ha insistido en que los cuatro diputados están encausados y eso “solo tiene una lectura, que no pueden ejercer su cargo”.

Frente a estos argumentos, el vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonés, ha avisado a la Mesa del Congreso de que suspender como diputado a Junqueras, ganador de las elecciones generales en Cataluña, es tanto como “suspender el resultado” de las mismas. Pero lo cierto es que por mucho que el independentismo quiera seguir explotando el discurso victimista con el que pretende despertar la compasión internacional, la sesión parlamentaria de este martes deja imágenes que lo desmontan de arriba abajo.

Por una parte, las cámaras han captado la llegada de los presos entre aplausos -también se ha producido algún grito aislado de ‘¡Fuera!’- y la normalidad con la que todos ellos han podido departir con el resto de los parlamentarios, incluidos los miembros del Ejecutivo y el propio presidente. La segunda imagen se ha producido durante la votación de la presidencia del Congreso a la que se ha procedido en urna cerrada y mediante papeleta. La encargada de llamar a los diputados ha sido la secretaria de la Mesa de Edad, Marta Rosique (ERC), que se ha situado en la tribuna de oradores con una camiseta con este lema estampado: “Acción antifascista países catalanes”. Al mismo tiempo, en la tribuna de invitados se han podido ver algunas camisetas con el lema ‘Libertad, presos políticos’.

Vox y los presos independentistas, las atracciones de la sesión

La presencia de los diputados presos en la sesión constitutiva y la hiperactividad de algunos de ellos que han recorrido todo el hemiciclo saludando y compartiendo impresiones con otros diputados ha sido una de las imágenes del día. La otra ha sido el estreno del partido de extrema derecha Vox que por primera vez se ha sentado en la Cámara. Y lo ha hecho de la forma más ostentosa posible, ocupando la bancada socialista, justo detrás de Pedro Sánchez y sus ministros, lo que ha permitido a su líder, Santiago Abascal, y al resto de sus representantes estar casi permanentemente en la imagen que sirve el Congreso a todas las televisiones. Por cierto que entre Abascal y el que será su portavoz parlamentario, Iván Espinosa de los Monteros, se ha situado con toda naturalidad el socialista José Zaragoza quien, al ver libre el escaño, ha decidido no trasladar su ubicación natural. Sánchez, que ha llegado cuando la sesión estaba a punto de comenzar, ha saludado antes de sentarse a Abascal, Espinosa de los Monteros y Javier Ortega Smith, que estaba justo al lado.

Pero el saludo que todo el mundo estaba esperando no era este sino el que ERC había anunciado que se produciría entre su líder, Oriol Junqueras, y el presidente del Gobierno. Junqueras lo ha buscado desde el principio y tras un primer apretón de manos sin apenas charla de por medio, ha forzado otro en el que sí ha habido palabras.  En la imagen se ha podido apreciar cómo el presidente dejaba el móvil y dirigía estas palabras al líder de ERC: “Hola, ¿cómo estás?” Junqueras, a quien no se ha vito porque estaba de espaldas, habría replicado “tenemos que hablar” según las fuentes presentes en el saludo, es decir, el diputado republicano Gabriel Rufián. Después, se ha intuido que Sánchez contestaba: “Bien, hablamos”. Durante todo el tiempo que ha durado la conversación, Santiago Abascal ha permanecido girado hacia Iván Espinosa de los Monteros para no tener que encararse con los dos diputados independentistas. Desde el entorno del jefe del Ejecutivo han salido al paso de posibles interpretaciones que amplifiquen la trascendencia del cruce y han insistido en que ese “hablamos” de Sánchez es una fórmula de cortesía que no significa nada que pueda rebasar los márgenes de la Constitución y la ley, en cuyo estricto cumplimiento se ratifica el líder socialista.

Junqueras no sólo ha hablado con Sánchez. Además, ha departido con casi todo el Consejo de Ministros: José Borrell, José Luis Ábalos, Margarita Robles, Dolores Delgado, Isabel Celaá, Magdalena Valerio… además de mantener animadas charlas con Pablo Iglesias y buena parte del grupo de Unidas Podemos. Todo esto ha sido posible porque las votaciones para constituir la Mesa del Congreso llevan su tiempo. Se realizan en urna cerrada y por llamamiento de los diputados que deben depositar su papeleta de uno en uno. En este caso, además, ha habido que repetir la votación de la presidencia al no conseguir Batet la mayoría absoluta que se requiere en la primera vuelta. Todo este proceso lo ha dirigido la Mesa de Edad compuesta por el parlamentario electo de más edad, que ejerce de presidente, y los dos más jóvenes, que hacen de secretarios. En este caso, los elegidos han sido Agustín Javier Zamarrón (PSOE), Marta Rosique (ERC) y Lucía Muñoz (Unidas Podemos). Y Zamarrón ha resultado ser toda una revelación.

El diputado socialista ha sido ‘trending topic’ en las redes sociales por su asombroso parecido con Valle-Inclán y por comentarios como estos cuando los parlamentarios se agolpaban para votar la Mesa: “Señores diputados, mejoren el flujo. Estamos propensos a la trombosis en el foso”; “La cola es más larga que la del pan en eucaristía”; “Trombo de difícil solventación” o “Dejen expedito el pasillo del tercio izquierdo, porque tenemos que ir con la sacra urna a ver al señor Echenique”.

Pero el esperpento estaban aún por llegar y lo ha hecho, tal y como estaba previsto, cuando sus señorías han procedido a jurar o prometer acatar la Constitución para adquirir la plena condición de diputados. Los más ‘numereros’ han sido los independentistas que han utilizado una amplia variedad de fórmulas para dejar claro que ellos no son partidarios de que la Carta Magna frustre sus aspiraciones de fundar una república catalana. El preso Junqueras ha sido uno de los más prudentes para no dar más argumentos a favor de su suspensión. “Desde el compromiso republicano como preso político y por imperativo legal, sí prometo”. Mucho más audaz ha sido por ejemplo Laura Borrás, que ha reivindicado directamente el referéndum ilegal por el que los exlíderes del ‘procés’ están siendo juzgados y por el que están en prisión provisional. “Por imperativo legal, con lealtad al mandato del 1-O y por la libertad de los presos, prometo”.

El resto de los representantes de JxCat y ERC se han pronunciado de forma similar con pequeñas variaciones y con una dificultad añadida: cada vez que hablaban las patadas y los golpes en la bancada de Vox impedían escucharles con total claridad. A la escandalera se ha sumado Juan Carlos Girauta de Ciudadanos y a Albert Rivera se le ha escuchado gritar “¡La república no existe!” Vox, por cierto, ha utilizado la fórmula “por España, juro”, obviando la primera parte, “por Dios”, que sí utilizaron sus diputados en Les Corts valencianas mientras se pasaban una Biblia de escaño a escaño. El “por España” lo ha utilizado Pablo Iglesias, líder de Podemos, como coletilla de su promesa porque, según ha explicado después, no quería que la derecha se apropiara del patriotismo. En cualquier caso, su acatamiento ha sido bien distinto al de la pasada legislatura cuando prometió trabajar por cambiar la Constitución y pidió “nunca más un país sin su gente”.

Rivera ejerce de líder de la oposición y usurpa el papel de Vox

La primera prueba de fuego para Batet, que ya estaba presidiendo esta segunda parte de la sesión constitutiva, ha llegado cuando Albert Rivera ha pretendido ejercer de líder de la oposición algo que, previsiblemente, vamos a verle hacer con frecuencia en esta legislatura. Cuando se estaba produciendo el acatamiento de uno de los diputados independentistas, el presidente de Ciudadanos ha intentado interrumpirle para expresar su malestar. La nueva presidenta del Congreso ha rechazado la interrupción y solo le ha dado la palabra al final, momento que Rivera ha aprovechado para reprocharle que se haya “insultado al decoro” de la Cámara por permitir hablar de “presos políticos en una democracia” y pedirle actuar contra este tipo de actuaciones que ha calificado de “pequeños mítines”.

Batet, que obviamente estaba preparada ya que no ha habido un solo arranque de legislatura sin su correspondiente polémica por las fórmulas de acatamiento de la Constitución, ha replicado de inmediato: “No se ha mermado la esencia del acatamiento, que es el compromiso de respeto a la Constitución, y esta presidencia será ejercida para que en todo momento haya respeto a la Constitución”. A ello ha añadido que las fórmulas utilizadas han sido respetuosas con el ordenamiento jurídico y con las distintas sentencias del Tribunal Constitucional y ha apelado a una, la de 1991 en la que se aceptó el acatamiento de los senadores de HB José Luis Álvarez Emparanza, José Luis Elkoro e Íñigo Iruin, que antepusieron la expresión “por imperativo legal” a la promesa. La sentencia consideró que el añadido no suponía “una reserva o limitación”.

Espinosa de los Monteros ha pretendido estrenarse para secundar la protesta de Rivera pero la presidenta no le ha dado la palabra. Junto a Ciudadanos, Vox y el PP la han acusado después de ponerse de parte de los independentistas. El partido ‘ultra’ cree que ha permitido un “fraude de ley” y hacer “apología del golpe de Estado del 1 de octubre”. Los populares la ven “cómplice” del secesionismo en su intento de “blanquear delitos muy graves contra la Constitución” y dudan de su capacidad para hacer cumplir el reglamento de la Cámara.

Batet: “En todas partes hay un otro distinto y legítimo”

Queda claro que a Batet no le espera una legislatura fácil. Entretanto, nos ha dejado algunas reflexiones memorables que ha incluido en su primer discurso como presidenta: “Ninguno de nosotros representa en exclusiva a España. Ni a ninguno de sus territorios. Todos somos del pueblo pero ninguno somos el pueblo. En todas partes hay un otro distinto y legítimo”. O esta otra: “Solo cuando el Congreso habla con voz unánime expresa la voz de pueblo y solo cuando reina el consenso los políticos se acercan a esa aspiración”. “No hay atajos. El camino es la ley, la razón y el trabajo”, ha insistido tras recordar que la Constitución representa el pacto por la convivencia y hay que “fortalecer ese pacto”.

La presidenta del Congreso se reunirá este miércoles en el Palacio de la Zarzuela con el rey, a quien comunicará la composición de la Cámara Baja de la XIII legislatura. Esta reunión con Felipe VI es un paso previo para que el rey inicie la ronda de consultas con los líderes políticos de cara a proponer un candidato para la investidura. Además, solo cuando haya cumplido este trámite Batet podrá convocar la primera reunión de la Mesa del Congreso en la que, además de cuestiones logísticas y de funcionamiento, habrá que abordar la suspensión de los diputados independentistas que están en la cárcel.

Como ha señalado Calvo, se da por hecha la suspensión pero lo que está por ver es qué ocurrirá después. Si los cuatro diputados suspendidos -Oriol Junqueras, Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull- entregan sus actas serán sustituidos por los candidatos de su lista que concurrieron al 28-A por detrás de ellos. Ahora bien, si como los electos de JxCat hicieron en el Parlament deciden retenerlas, habrá menos diputados sentados en el hemiciclo y Pedro Sánchez necesitará menos votos para alcanzar una mayoría que le permita sacar adelante muchas iniciativas. El desenlace está en manos de Carles Puigdemont ya que a su partido pertenecen tres de los cuatro diputados. Solo Oriol Junqueras milita en otro, ERC.

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