Arranca la final de Eurovisión a la espera de España y de Madonna

Varias de las grandes favoritas ya han salido a escena como Duncan Laurence, el representante de Países Bajos, con 'Arcade'

La gran final de Eurovisión 2019, la más abierta de los últimos años, ha arrancado este sábado con el espectacular aterrizaje figurado de un avión en pleno recinto del festival y con el desembarco de los 26 países a concurso, entre ellos España, representada por Miki y el tema “La venda”.

No ha sido el único aterrizaje sonado de esta edición, que hace solo unos días fue testigo de la llegada por aire de Madonna, que esta noche celebrará aquí una actuación como aliciente histórico de una gala que verán cerca de 200 millones de personas en todo el mundo.

A la espera de la “ambición rubia”, que interpretará un nuevo tema y su clásico “Like a prayer”, tanto los seguidores del veterano festival como las casas de apuestas se debaten sobre la identidad del posible ganador de la sexagésimo cuarta edición, con pronóstico muy incierto.

Aunque la intimista balada “soul” con arreglos electrónicos de Holanda se presenta como la gran favorita, el r&b con toques mediterráneos e incluso flamencos de Suiza, el góspel de Suecia, el pop con trazos líricos de Australia y el hip hop de Italia se postulan también como candidatos a un triunfo que no se conocerá hasta pasada la medianoche.

El representante español, Miki, será el encargado de cerrar el turno de actuaciones a concurso con una colorida y festiva propuesta que al comienzo de la gala figuraba en el decimocuarto puesto de los vaticinios y que, según los expertos, podría llegar a colarse entre los diez primeros.

Tel Aviv acoge por primera vez el Festival Europeo de la Canción, tras las disensiones iniciales de la Unión Europa de Radiodifusión (UER) con el Gobierno israelí por su insistencia en que este tuviera lugar en Jerusalén, lo que habría suscitado un conflicto de importantes repercusiones políticas.

De hecho, esta edición ha estado marcado por reiteradas peticiones internacionales de boicot cultural de activistas y críticos contra la postura del ejecutivo israelí por cuestiones como su gestión de la ocupación ilegal de territorios palestinos.