Torra baja el tono ante el juez y alega que la orden de la JEC sobre los lazos era ‘imprecisa’

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha apelado a la libertad de expresión ante el juez del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que lo investiga por no retirar los lazos amarillos en campaña y se ha escudado en que la orden de la Junta Electoral Central (JEC) era imprecisa. Según han informado fuentes jurídicas, Torra ha declarado esta mañana durante cerca de 40 minutos ante el magistrado del TSJC Carlos Ramos por un delito de desobediencia, a raíz de la querella de la Fiscalía, que le acusa de desoír la orden de la JEC de retirar los lazos amarillos y símbolos a favor de los políticos presos de los edificios públicos, en la campaña del 28A.

Al final, parece que Torra no ha sido tan combativo como anunció el martes, cuando dijo que no se iba “a mover” de la senda soberanista y remarcó que este miércoles acudiría al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TJSC) a “acusar” al Estado. Este miércoles, ha insistido en su intención en un apunte de Twitter. “Con la libertad de expresión, hasta las últimas consecuencias”, ha escrito entre otras cosas.

Torra fue citado en una providencia del magistrado instructor de la causa, Carlos Ramos, el 6 de mayo, después de que el 2 de abril el alto tribunal catalán admitiera a trámite la querella presentada contra él por la Fiscalía Superior de Catalunya por presunta desobediencia.

Decenas de personas se han concentrado en las inmediaciones del TSJC para acompañar al ‘president’ en su declaración. Torra ha sido recibido pasadas las diez de la mañana por ‘consellers’, líderes civiles del soberanismo y diputados de JxCat, ERC y la CUP. “Libertad”, “libertad de expresión”, “no estáis solos”, “president, president”, “ni un paso atrás”, son los gritos que han coreado los ciudadanos que han acudido a las puertas del TSJC.

Después de su declaración ante el juez, que según fuentes jurídicas ha transcurrido con cordialidad, Torra ha abandonado la sede del TSJC, aclamado por los concentrados a las puertas del Palau de Justicia y sin hacer declaraciones a los medios, a los que ha emplazado a una comparecencia en el Palau de la Generalitat. El magistrado Carlos Ramos -el juez del TSJC que fue designado a propuesta del Parlament-, ha pedido a las partes que no informen del contenido de la declaración ni de las diligencias de la causa, para no interferir en la campaña electoral.

Torra ha prestado declaración este miércoles, en plena campaña de las municipales y europeas del 26M, porque fue esta fecha la que eligió después de que el TSJC -que hasta ahora había evitado fijar citaciones de calado político en período electoral- le preguntó por la disponibilidad de su agenda institucional.

La querella que investiga el TSJC acusa a Torra de desatender “reiteradamente” las órdenes de la Junta cuando mantuvo simbología “partidista” en edificios públicos, lo que en su opinión reviste “especial gravedad en cuanto incide directamente en el derecho de participación política de la totalidad de la ciudadanía”. La Fiscalía añade en su querella que el presidente catalán desoyó “consciente y deliberadamente” el requerimiento “claro y expreso” emitido por la Junta Electoral y mantuvo los elementos que esta le pedía retirar, “aunque fuera de manera encubierta y simbólica”.

Tras recibir el ultimátum de la Junta, el pasado 18 de marzo, Torra anunció que seguiría las recomendaciones del Síndic de Greuges sobre el asunto y, tres días después, sustituyó la pancarta a favor de los políticos presos del Palau de la Generalitat por otra con el mismo mensaje, pero con un lazo blanco con una franja roja, en vez de amarilla. Ello motivó una nueva resolución de la Junta Electoral, que acordó llevar el caso a la Fiscalía, ordenar a los Mossos d’Esquadra retirar los símbolos de apoyo a los políticos presos y abrir un expediente sancionador al presidente catalán.

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