El Gobierno confía en superar el veto a Iceta en el Senado en aras del diálogo en Cataluña

El Gobierno no tiene "un plan b en el horizonte" si no prospera la propuesta del catalán Miquel Iceta, líder del PSC, para presidir el Senado y de hecho espera que el veto que ERC ha puesto al candidato de Pedro Sánchez se supere en aras al diálogo que los socialistas están determinados a seguir intentando en la próxima legislatura.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la ministra de Educación y portavoz del Gobierno en funciones, Isabel Celaá, ha esperado y confiado en que este “bloqueo bien extraño” anunciado por ERC tras conocerse la elección de Iceta –al que se sumó posteriormente Ciudadanos por boca de su líder en Madrid, Ignacio Aguado– “se supere”.

Y es que ha recordado que “los usos y costumbres” en la elección de los senadores de designación autonómica –diferentes de elegidos directamente en las urnas– establecen que cada partido propone a los senadores que le toquen por la cuota autonómica sin que el resto de formaciones políticas se oponga.

Preguntada por el significado de la elección de Iceta y si debe interpretarse como un gesto de mano tendida al independentismo, Celaá se ha limitado a señalar que “cada persona tiene su sentido”. Eso sí, ha dejado claro que la fórmula del “diálogo dentro de la ley” que el Gobierno de Sánchez ha practicado en estos diez meses sigue plenamente vigente de cara a la legislatura que está por abrirse.

Es más, ha dejado entrever que dentro de esa fórmula cabe ser flexible y explorar qué puede dar de sí, sin rebasar los límites de la Constitución. “No prejuzgamos nada de lo que significa el camino del diálogo dentro de la ley“, ha dicho.

Esta manifestación de Celaá se sitúa en línea con la apuesta en favor de seguir explotando el diálogo en Cataluña que hizo el ‘número 3’ del PSOE, José Luis Ábalos, el día después de las elecciones, cuando se le preguntó si los socialistas estarían dispuestos a retomar el diálogo con los independentistas en el punto en el que se dejó, en mitad de una negociación para crear una mesa de partidos extraparlamentaria coordinada por un relator, iniciativa que generó un amplio rechazo dentro del PSOE.

Ábalos minimizó el alcance de la figura del relator, que calificó de “instrumental” y, aunque indicó que “lo mejor es hablar en los foros del Parlamento”, defendió la necesaria participación de la sociedad civil.
“Seguramente habrá que abrir espacios que apuesten por la convivencia y habrá que ser originales. Pero ya iremos viendo”, zanjó.

En cualquier caso, este viernes Celaá ha puesto en valor que la fórmula del “diálogo dentro de la ley” es una “política estimable” como demuestran los resultados electorales, que no han penalizado, sino todo lo contrario, al PSOE por ello.

También ha defendido la necesidad de que las fuerzas políticas mantengan unas relaciones y una comunicación estables que les permitan, más allá de sus divergencias, encontrar puntos de encuentros en cuestiones de Estado tales como la crisis con el independentismo catalán, pero también en otras políticas como la educación o la transición hacia un modelo económico más ecológico.

De ahí que haya remarcado la relevancia que el Gobierno concede a las entrevistas que a principios de esta semana mantuvo el presidente Pedro Sánchez con los líderes de PP, Ciudadanos y Unidas Podemos.