Vox se lanza a ampliar su resultado del 28-A con una vuelta a los orígenes y ataques al PP

Vox ha iniciado la campaña de las elecciones autonómicas, municipales y autonómicas con la intención de mantener a los 2,7 millones de votantes de las generales y de diferenciarse claramente de un PP que camina "sin rumbo" y a las órdenes del gallego Alberto Núñez Feijóo. Así lo ha dicho el presidente de Vox, Santiago Abascal, en el acto de apertura de la campaña electoral, para el que han elegido una nave de restauración de muebles situadas en el polígono industrial de Paracuellos de Jarama.

A diferencia de sus grandes mítines de las generales de hace menos de dos semanas, Vox ha optado en esta ocasión por una acto sencillo, al que solo han sido invitados periodistas y miembros de la candidatura a la Comunidad de Madrid.

Pese a la significación histórica de Paracuellos, en ningún momento se ha aludido a las matanzas de franquistas ocurridas durante la Guerra Civil en la localidad madrileña.

Abascal ha centrado su intervención en reivindicar como un gran triunfo los 24 escaños logrados en el Congreso de los Diputados y ha arremetido contra los partidos y medios de comunicación que han tratado de "distorsionar" hasta la "extenuación" un resultado con el que se ha conseguido la "normalización de la vida política española".

Una "normalización", ha dicho, que ahora debe llegar a las autonomías, los municipios y la Unión Europea con el apoyo de quienes ya les respaldaron el pasado 28 de abril y de otros muchos.

"Nos vemos en la obligación de volver a conquistar sus voluntades y volver a ofrecerles esperanza", ha subrayado el líder de Vox, convencido de que podrán trasladar su voz al resto instituciones, para lo que harán una campaña dirigida a la "España que madruga".

Ha incidido en que uno de cada diez españoles les votó, pero que aspiran a convencer a muchos más ante la "ceremonia de la confusión" que, en su opinión, vive la política nacional con la "romería" de líderes políticos a La Moncloa a la llamada de Pedro Sánchez, en un intento de "usurpar" las funciones del Rey.

Especialmente, ha criticado al presidente del PP, Pablo Casado, por sumarse a los "insultos de la izquierda" contra Vox y sus votantes y convertirse en un "peregrino sin rumbo" yendo a rendir "pleitesía" a Núñez Feijóo, que es quien ahora marca su política de cordón sanitario contra su partido, ha señalado.

Junto a Abascal, han estado el cabeza de lista al Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, y los números uno a las Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio, y al Ayuntamiento de la capital, Javier Ortega Smith.

Buxadé ha apuntado su intención de recuperar el espíritu inicial de la comunidad europea basado en respetar la autonomía de los estados y adoptar las decisiones por consenso.

Se ha comprometido a luchar en la contra el "federalismo" en la UE, que ha definido como "una simple organización internacional" a la que los Estados miembro han cedido su soberanía.

Monasterio ha apostado por hacer de la Comunidad de Madrid segura y libre de las mafias y ha expresado su deseo de que no se olvide el mundo rural, mientras que Ortega Smith se ha comprometido a convertir la capital en un "espejo" donde puedan mirarse el resto de municipios de España.

Vox cambia de estrategia

Vox ha decidido dar un giro a su estrategia electoral para los comicios europeos, autonómicos y municipales del próximo día 26 y, en contraste con las elecciones generales de hace tan solo dos semanas, ha planeado una campaña cercana a los ciudadanos que dé a conocer a sus candidatos y abierta a los medios de comunicación.

El partido liderado por Abascal ha ideado para las próximas dos semanas pequeños actos, sectoriales en muchos casos, que permitan a los votantes poner cara y nombre a sus candidatos autonómicos y municipales, la mayoría desconocidos para el gran público.

También celebrará algún gran mitin durante la campaña electoral, pero no basará en ellos su campaña, y Abascal se dedicará a recorrer España para apoyar al 'número uno' al Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, y sus cabezas de lista a ayuntamientos y comunidades autónomas.

El primer paso de esta nueva política ha tenido lugar este jueves en el acto central de Paracuellos del Jarama solo para prensa y en un contexto muy sencillo, lejos de los multitudinarios mítines que protagonizaron la recta final de la campaña del 28 de abril.

En el escenario lucía una bandera de España, pero el hilo musical ha optado por clásicos del pop en lugar de Manolo Escobar o El novio de la muerte, el acto no ha finalizado con el himno como es habitual en Vox y se ha mantenido en secreto la ubicación para evitar la presencia de simpatizantes.

La relación con los medios de comunicación también ha cambiado completamente y este jueves el coordinador de la campaña, Iván Espinosa de los Monteros, ha compartido con los periodistas viaje hasta Paracuellos para explicar las líneas estratégicas de la campaña. En las generales, Vox no tuvo ningún contacto directo con la prensa, limitó al máximo las entrevistas de sus candidatos y no ofreció ninguna rueda de prensa.

Espinosa de los Monteros ha asegurado que el partido afronta "muy optimista" las elecciones del día 26, convencidos de que la campaña permitirá a los ciudadanos conocer a sus candidatos, sus propuestas y "atraer" a muchos votantes. "Nuestros candidatos serán muy accesibles porque tenemos mucho interés en que se les conozca", ha dicho destacando sus perfiles "de muy alto nivel".

Tras las elecciones, Vox no tiene duda de que entrará a formar parte de algunos gobiernos autonómicos o municipales en lugares donde ya ha demostrado su fortaleza, como Murcia, la Comunidad Valenciana o la Comunidad de Madrid, aunque depende de cada candidato y su postura.