Según una experta

Cómo educar a nuestros hijos en tolerancia sexual

El 17 de mayo de 1990 la Organización Mundial de la Salud eliminó la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales. Desde entonces, sentirse atraído por personas del mismo sexo pasó a considerarse una orientación sexual, lo que supuso para la comunidad LGTB un gran paso en la conquista de sus derechos.

Esa orientación sexual, sin embargo, no es todavía aceptada por algunas personas o grupos sociales con creencias más tradicionales en cuanto a las relaciones íntimas.La distancia entre la falta de aceptación a la falta de respecto y, finalmente, la discriminación y la intolerancia es a veces corta, según el entorno y la educación.

El rechazo al otro, al diferente

Uno de los motivos, explica la psicóloga Pilar Conde, puede ser la identidad grupal. Personas que no tienen muy reforzada su identidad propia, se sienten más cómodas en el grupo, explica; se definen a sí mismos en relación a ese grupo y no son flexibles con los que son distintos.

Sin embargo, “una persona con una fuerte personalidad individual es más propensa a entender que cada uno es diferente y que existen muchas diversidades en la identidad de las personas.” Es decir, alguien con una marcada individualidad no tiende, en principio, a tener un rechazo al otro, al que es diferente.

En la infancia, la familia resulta clave para evitar este rechazo a los que no pertenecen a nuestro grupo de iguales, mientras que en la adolescencia los amigos pasan a ocupar el primer puesto en cuanto a influencia.

Aunque en el nuevo entorno escolar y de diversión, aparezcan conductas discriminatorias hacia los homosexuales, si durante los primeros años los valores de tolerancia y respeto se han inculcado con solidez, será más difícil que luego prosperen comportamientos y actitudes homófobas.

Tolerancia no es libertinaje

Así pues, el entorno familiar resulta clave, insiste la directora técnica de Clínicas Origen.

Los padres deben, sobre todo, cuidar sus palabras( a veces expresiones simplemente aprendidas sin una intención excluyente) . Desde el principio, afirma, se educa con las palabras y con los hechos, así como con las actitudes ante conductas homófobas.

Una falsa creencia de muchos adultos es que validar otras tendencias sexuales va a fomentar un ambiente de libertinaje o a inducirlos a tener otra orientación íntima. Es algo totalmente erróneo, explica, “si desde pequeños aprenden que existen diferentes opciones, aprenderán a respetar cualquier tipo de orientación, y además, en el caso de que ellos no sean heterosexuales, facilitará la integraciónde su sexualidad en su identidad y lo normalizará en su entorno desde el principio”.

Loideal es que padres y educadores, si fuera posible, se pusieran de acuerdo en tiempos y pautas en cuanto a las guías sobre sexualidad, con el fin de que el menor perciba consistencia entre los dos entornos más de mayor importancia entre los que se mueve.

Pero siempre, se recalca desde Origen, se debe comenzar desde casa, por lo que estos centros de psicología dejan a los padres unos consejos básicos para llevar a la práctica:

  • Ante noticias homófobas, expresar rechazo y verbalizar la opinión que se tiene al respecto.
  • Cuando se hable de novios, novias, recordar que le pueden gustar chicas o chicos, que se puede tener también pareja de un mismo género.
  • Educar en valores como el respeto a la diversidad tanto en cuestiones de raza, como en género y orientación sexual.
  • Naturalizar la homosexualidad , la bisexualidad y la transexualidad cuando aparezcan en series, libros y películas y en otras áreas del entorno social.
  • Naturalizar cuando los padres o madres de un compañero tengan en la actualidad una pareja del mismo sexo . Explicar la diversidad familiar que existe hoy.

Una buena ocasión para comenzar será hablarles de este 17 de mayo, una fecha clave, no sólo para el colectivo LGTB sino para la convivencia social en la tolerancia y el respeto.