La bacteria que mató a dos bebés en la Vall d’Hebron se transmitió por contacto directo

La hipótesis más probable ha sido la manipulación cruzada de los pacientes por parte de personas u objetos contaminados por la bacteria

El Hospital de la Vall d’Hebron ha asegurado que en el caso de la bacteria Klebsiella pneumoniae, que causó la muerte de dos bebés prematuros en abril, no se ha encontrado un “foco ambiental” de transmisión, sino que se transmitió por una manipulación cruzada de algún paciente u objeto contaminado.

Tras la realización de análisis de toda la Unidad de Cuidados Intensivos, el centro hospitalario ha informado este viernes de que la hipótesis más probable del contagio ha sido la manipulación cruzada de los pacientes por parte de personas u objetos contaminados por la bacteria que se encontraban en la UCI.

“El foco no ha sido ambiental”, ha concluido el hospital, que ha indicado que no hará más análisis de la UCI.

Los ocho bebés prematuros que continúan aislados afectados por la misma bacteria multirresistente siguen sin presentar síntomas, han indicado las mismas fuentes sanitarias.

Por el momento, los pequeños siguen aislados aunque cuatro de ellos han mejorado un poco, lo que hace menos probable que desarrollen una infección.

Los dos bebés que fallecieron, uno de ellos nacido a las 24 semanas con 680 gramos de peso y el otro a las 25 con 485 gramos, murieron los días 22 y 24 de abril.

Ambos presentaron un cuadro de enterocolitis, una patología muy frecuente entre los prematuros, que causa la inflamación del intestino y facilita el paso de las bacterias a la circulación sanguínea, en este caso la klebsiella, que derivó en una sepsis y la muerte de los dos pequeños.