Rivera usa a Garrido para vapulear a Casado y el PP responde airado a los golpes a solo tres días del 28-A

El fichaje de Ángel Garrido por Ciudadanos para que concurra en su lista a las elecciones de la Comunidad de Madrid ha desencadenado una guerra fratricida entre los dos principales partidos de la derecha para satisfacción del tercero que les disputa ese espacio político, Vox, y de la izquierda. En las últimas horas, no ha cesado el intercambio de pullas entre el PP y el partido naranja, incluyendo descalificaciones hacia sus principales líderes. La pelea, que está acaparando las últimas horas de la campaña, es un tanto desigual: Ciudadanos se ha anotado un punto y el PP se ha quedado perplejo y con los fallos del nuevo liderazgo de Casado públicamente expuestos.

“Rivera no es fiable”. Es la declaración de Pablo Casado al diario ‘El Mundo’ con la que se ha desayunado este jueves Albert Rivera. El líder del PP ha vinculado la declaración a su convencimiento de que Ciudadanos, si dan los números tras el 28-A, acabará pactando con el PSOE. Pero no por eso es menos dura unas horas después de que se supiera que el expresidente de la Comunidad de Madrid y número cuatro de la candidatura popular al Parlamento Europeo había decidido dar el salto al partido naranja. Lo que escuece en el PP es haberse enterado por la prensa y que Rivera, según ha reconocido él mismo en una entrevista en Onda Cero, fuera a los debates de RTVE y Atresmedia conociendo ya que la operación de fichaje había culminado con éxito.

En la misma entrevista con ‘El Mundo’, Casado dice que no hace valoraciones de “ese tipo de decisiones” cuando le preguntan por la marcha de Garrido pero, acto seguido, argumenta la escasa fiabilidad de Rivera de esta manera: “Dijo muchas veces que no pactaría con Sánchez y no sólo lo hizo sino que pidió a Pablo Iglesias que les apoyara y al PP que no entorpeciera esa investidura. Hizo lo mismo con Susana Díaz y gobernó con ella en el Gobierno más corrupto e ineficaz de toda España”. El líder del PP asegura que, pese a todo, “los electores son muy inteligentes y saben qué proyecto es confiable y quién cambia de chaqueta. Mi adversario no es Albert Rivera, es Pedro Sánchez, pero tengo claro que si Sánchez y Rivera suman, van a volver a pactar. No me cabe la menor duda”. En base a esa consideración, Casado avisa a quien vote a Cs de que “a lo mejor se encuentra con otro pacto del abrazo como el de 2016”.

La entrevista se ha publicado horas antes de otro golpe de efecto con el que el PP ha tratado de rebajar el impacto de la marcha de Garrido, aunque se ha quedado a mucha distancia. Los populares han fichado al padre del opositor venezolano Leopoldo López para su lista al Parlamento Europeo. El cuarto puesto, que ha dejado vacante Garrido, será ocupado por el exministro Juan Ignacio Zoido que iba en el 12. Y ese será el dorsal con el que López concurrirá a estas elecciones.

Que el candidato del PP a la Moncloa no haya querido entrar al trapo del cruce de acusaciones y reproches con Rivera y los suyos no significa que no lo hayan hecho otros dirigentes de su partido. Su segundo, Teodoro García Egea, ha calificado a Ciudadanos de “contenedor naranja de políticos sin principios”, en alusión a que son varios los descontentos con el estilo de la ‘era Casado’ que se han refugiado en las filas naranjas (José Ramón Bauzá y Silvia Clemente), aunque también ha tenido que soportar deserciones hacia Vox que afectan directamente a sus expectativas electorales en Madrid (los concejales en el Ayuntamiento de la capital Íñigo Henríquez de Luna y Fernando Martínez Vidal).

La candidata del PP a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha lamentado especialmente la hipocresía de Rivera, al subrayar que en el debate de Atresmedia mientras el líder de los populares le tendía la mano para sumar, éste estaba haciendo “esos fichajes exprés para ver si nos hace daño y nos debilita”. “Puñalada” es el término que más repiten los miembros del partido conservador para definir lo sucedido. Pero hay otro más contundente, “putada”, que es el que ha utilizado el expresidente del PP de Cataluña, Xavier García Albiol. “No tiene sentido que repitas por activa y por pasiva que quieres pactar con el PP y que, a cuatro días de elecciones, hagas una putada de esta dimensión”, ha señalado en declaraciones a La Sexta. “No tiene sentido y no es la mejor manera de tejer una relación de cara a futuro”, ha insistido.

Ante la sucesión de arremetidas contra él y su partido, era previsible que Rivera no se quedara callado y en la primera oportunidad, en un desayuno informativo de este jueves, ha procurado devolverlas. En su opinión, hay políticos que han dejado de militar en el PP y en el PSOE por los casos de corrupción de estos partidos o porque “se han sentido abandonados” al considerar que no se estaban defendiendo los valores constitucionales al pactar con los nacionalistas.

Rivera ha aconsejado al PP que, en vez de criticar a la formación naranja por fichar al expresidente de la Comunidad de Madrid Ángel Garrido, piense por qué “se le van los votantes” y “gente válida” como el sucesor de Cristina Cifuentes. “A los que cada día pierden más votos escaños y militantes”, el líder de Ciudadanos les ha recomendado que, “en vez de preguntarse por qué la gente se ilusiona con un proyecto que crece” y que representa “el centro político”, “se pregunten qué han hecho mal, qué está pasando”.

“¿Se han preguntado por qué se les van los votantes o gente tan válida como Soraya Rodríguez, Ángel Garrido o Joan Mesquida, que quieren estar en un proyecto centrista y liberal como Cs?”, ha dicho en alusión también a la exportavoz del PSOE en el Congreso y exsecretaria de Estado y al que fuera director general de la Policía Nacional y la Guardia Civil en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Y adelantándose a los acontecimientos, es decir, al resultado de las elecciones, ha subrayado que “cuando en una empresa pierdes clientes: “o te preguntas qué has hecho mal o te pegan una patada y te echan”. Si él perdiera escaños, ha explicado, se preguntaría qué ha hecho mal, insistiendo en que en una empresa “si no rindes te echan”, a la vez que ha sugerido a todos aquellos que “les molesta” que se les vayan militantes y votos que se tomen “un minuto para pensar”.

Desde la grada, observando el combate, el presidente y líder socialista, Pedro Sánchez, ha aprovechado para instar a los votantes a tomar nota de cara a las elecciones del domingo. “Cómo van a fiarse los españoles de PP y Ciudadanos, si son dos fuerzas que no se fían entre ellas”, ha dicho en TVE y ha añadido: “Si no son capaces de gobernarse entre ellos, difícilmente van a aspirar a gobernar España”. El otro gran beneficiado por la fractura de la derecha tradicional es la extrema derecha arribista, que no tiene nada que perder sino más bien todo que ganar y que, en consecuencia, se aferra a todo lo que puede para apuntarse tantos. El líder de Vox, Santiago Abascal, lo ha hecho enviando un mensaje a Casado: “Yo no he sido el vicesecretario de Comunicación de Rajoy y yo no estoy al frente de un partido que no controlo”. También es cierto que en las mismas declaraciones, en esRadio, Abascal ha hecho esta matización: “Sé que cuando hablo de Casado estoy ante el adversario, no ante el enemigo. El  enemigo es Pedro Sánchez, que ha pactado con los independentistas y proetarras”.

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