Rivera da un golpe de efecto y ficha al expresidente de Madrid Ángel Garrido a cuatro días del 28-A

Golpe de efecto de Ciudadanos a solo cuatro días de las elecciones generales y a poco más de un mes de las autonómicas y municipales. Ángel Garrido, expresidente de la Comunidad de Madrid y descabalgado de la candidatura del PP al 26-M por el líder del partido, Pablo Casado, ha anunciado que se pasa a la formación liderada por Albert Rivera. La noticia ha sido confirmada por el líder regional de Cs, Ignacio Aguado, que ha comparecido junto al flamante fichaje cuando este aún figuraba como número cuatro de la lista del PP al Parlamento Europeo que encabeza Dolors Montserrat. En la candidatura naranja a la Puerta del Sol irá de número 13.

Garrido ha negado en esa comparecencia con Aguado desde la sede de Ciudadanos que se le pueda tachar de “chaquetero” ya que, según ha subrayado, “hubiera tenido una vida más tranquila en Europa”. Además, su elección como europarlamentario podía considerarse cosa hecha por el puesto que ocupaba en la parte alta de la candidatura. En la lista de Cs para la Comunidad de Madrid, irá en el puesto 13. El partido naranja tiene actualmente 17 diputados en la Asamblea regional y está por ver el efecto que puede tener en las próximas elecciones regionales la irrupción de Vox en el panorama político nacional. Baste recordar que para las generales el CIS daba al partido de extrema derecha entre 3 y 4 diputados en Madrid, que han de salir de la mochila del PP o de la de Ciudadanos.

Más que por la brillantez del puesto que va a ocupar, a simple vista inexistente, el ‘fichaje’ de Garrido ha sido un golpe de efecto de Ciudadanos que ha pillado al PP por sorpresa. Los populares, incluido su líder, se han enterado por la prensa cuando su lista a la Eurocámara con el nombre de su barón madrileño ya aparecía publicada en el BOE. Parece que en la decisión de Garrido ha pesado mucho su malestar por haber sido apartado de la candidatura para el 26-M del partido en el que ha militado durante 30 años y en el que ha ocupado diversos cargos de confianza. En su lugar, Pablo Casado ha preferido colocar a Isabel Díaz Ayuso pese a que el expresidente madrileño había manifestado su voluntad de concurrir para repetir en el cargo. Y eso a Garrido no le hizo ni pizca de gracia pese a que no hace mucho celebraba públicamente su salto a Bruselas. Suya es esta declaración sobre Díaz Ayuso, que a partir de ahora será su rival electoral: “Creo que ella va a ganar las elecciones, con el apoyo de todos y el mío el primero. Y el PP va a seguir gobernando en la Comunidad de Madrid”.

En el PP son muchos los que no ocultan su enfado por la profunda renovación que ha impuesto Casado, dejando fuera de las listas a quienes, a su juicio, “no dan el perfil” para representar al nuevo partido con el que pretende conquistar gobiernos regionales, munocipales y, como es lógico, el Gobierno de la nación. Eso le ha costado al líder popular, que no lleva ni un año en la presidencia de su partido, un puñado de deserciones, entre ellas la de Íñigo Henríquez de Luna, mano derecha de Esperanza Aguirre en su etapa como portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, que irá en la lista de Vox a las autonómicas.

Garrido, que sucedió a Cristina Cifuentes en la presidencia de la Comunidad de Madrid tras su dimisión por el escándalo de su máster, ha asegurado que se marcha “por razones de convicción y principios”. Ha dicho que “son muchas y poderosas las razones” que le han llevado a tomar la decisión y ha defendido que se siente a gusto en Ciudadanos porque este partido representa mejor el centro “liberal y moderado”. Atrás quedan las ‘perlas’ que Garrido dedicaba a Ciudadanos hace poco más de un año, cuando Cifuentes aún lideraba el Ejecutivo madrileño y él era su mano derecha. Entonces, dijo que el partido de Rivera era “oportunista” y el “tonto útil de la izquierda” por “hacer el caldo gordo” al PSOE y Podemos.

Aguado, por su parte, ha destacado que el nuevo candidato de Ciudadanos “aporta experiencia, moderación y un profundo conocimiento de la administración porque ha sido presidente hasta hace algunos días”. El dirigente de Cs ha explicado que la decisión se ha tomado con la intención de sumar fuerzas “ante un partido popular desinflándose”, a lo que ha añadido que durante cuatro años Garrido “ha sido el interlocutor más fiable y en algunos momentos el único en el Partido Popular”.

Según fuentes de la Ejecutiva de Cs, el fichaje se gestó hace solo unos días a propuesta de Aguado. No ha sido un proceso largo como ha ocurrido con otros fichajes procedentes del PP y del PSOE, han aclarado esas mismas fuentes. El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, lo ha celebrado y ha dado la bienvenida a Garrido a un “proyecto ganador que une a los españoles” y “sigue creciendo sin parar”. “Es momento de sumar fuerzas entre todos los liberales y constitucionalistas”, ha escrito en un mensaje en Twitter.

Lo cierto es que la noticia ha sentado mal en el PP, unas horas después de que su líder protagonizara una intensa trifulca con el de Ciudadanos en el debate electoral de Atresmedia, poniendo en evidencia la fractura que divide al bloque de la derecha. El número dos de Casado, Teodoro García Egea, no ha ocultado ese malestar en declaraciones a La Sexta, donde ha reconocido que no sabía nada de la deserción del dirigente madrileño y ha lamentado que no haya anunciado su decisión a la dirección del partido tras haber firmado el ‘acepto’ para ir en la lista europea. García Egea no sólo ha criticado a Garrido, sino también al partido naranja que ha repetido la maniobra que hizo con el expresidente balear, José Ramón Bauzá, que irá en la lista de Cs al Parlamento Europeo, y con Silvia Clemente, cuya candidatura a la presidencia de Castilla y León se frenó por las denuncias de ‘pucherazo’ en las primarias para designar al cartel electoral.

Ciudadanos no solo ha pescado en el caladero del PP para las próximas citas electorales. Otro de sus fichajes más sonados ha sido el de la exportavoz del PSOE en el Congreso, Soraya Rodríguez, que ha aceptado presentarse a las elecciones europeas con la marca naranja tras criticar agriamente la política de acercamiento al independentismo catalán del líder socialista, Pedro Sánchez.

El caso es que García Egea ha interpretado la última huida de sus filas, la de Garrido, como fruto de la necesidad de compensar la derrota que, a su juicio, sufrió Rivera el martes a manos de Casado en el debate de Atresmedia. “Muy mal tuvo que ir el debate a algunos para que se dediquen a estas cosas” un día después, ha sentenciado. El número dos de Casado ha lamentado que el exbarón se haga la foto con Ciudadanos “sin siquiera dar la cara”, lo que ha calificado como “sorprendente”. Estos adioses, ha dicho, demuestran que “la renovación tranquila” de Casado “va por el buen camino”. Tras pedir “valentía” y subrayar que el PP es un partido “con las puertas abiertas” y que la gente es “libre” para ir a la organización que quiera, ha sugerido que “un poco de coherencia no estaría mal”.

El viaje de Garrido desde el CDS a Cs pasando por el PP

Proveniente del Centro Democrático y Social (CDS) de Adolfo Suárez, la carrera política de Garrido comenzó en el ámbito municipal en 1995 como concejal y portavoz del PP en Pinto (Madrid). Desde 1999 fue concejal presidente de los distritos madrileños de Villa de Vallecas (donde vivió durante años), Latina, Chamberí, Usera y Retiro, hasta su nombramiento en 2011 como presidente del Pleno del Ayuntamiento de Madrid.

En 2015 dio el salto a la política autonómica madrileña como mano derecha de Cristina Cifuentes y fue uno de los encargados de cerrar las negociaciones con Cs para conseguir el apoyo de este partido a su investidura como presidenta. Ya en el Gobierno madrileño, Garrido se convirtió en el hombre fuerte del Ejecutivo, lo que le aupó a la Presidencia autonómica en mayo del año pasado tras la dimisión de Cifuentes por las irregularidades de su máster en la Universidad Rey Juan Carlos y la publicación de una información en la que se le atribuía un supuesto hurto en un supermercado en 2011.

El pasado 11 de abril, dejó el puesto para integrarse en la candidatura del PP al Parlamento Europeo, tras haber sido excluido de la lista a la Comunidad, una decisión de Casado que se podría vincular con el hecho de que Garrido apoyara públicamente a María Dolores de Cospedal en las primarias del PP para designar al sucesor de Mariano Rajoy. A principios de mes, el PP había anunciado que el presidente madrileño sería candidato a las elecciones europeas por lo que debía dejar de ser el jefe del Ejecutivo regional, puesto en el que le sucedió en funciones Pedro Rollán.

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