EEUU pone fin a las exenciones a Irán y dispara el petróleo a máximos anuales

Washington endurece su presión sobre el régimen de Teherán con sanciones para los países que compren crudo persa

Estados Unidos amenazó este lunes con sanciones a países como China, la India o Turquía si continúan comprando petróleo iraní al suspender la prórroga otorgada hace seis meses dentro del proceso de recrudecimiento de la presión sobre Teherán, con el consiguiente nerviosismo en los mercados globales. De hecho, el precio del barril de petróleo de calidad Brent, de referencia para Europa, llegaba a alcanzar un máximo de 74,31 dólares, más de un 3% por encima del precio de cierre del pasado jueves y registrando así su mayor coste desde el 1 de noviembre de 2018.

En concreto, el precio del barril de petróleo Brent, que cerró el pasado jueves en 71,97 dólares, se disparaba hasta los 74,31 dólares, su precio más alto desde el 1 de noviembre de 2018. En lo que va de año, el crudo de referencia para el Viejo Continente se ha revalorizado un 38%.

En el caso del petróleo Texas, de referencia para EEUU, el precio del barril escalaba hasta los 65,87 dólares, frente a los 64 dólares del cierre anterior, su mayor coste unitario desde el 31 de octubre de 2018 y un 45% por encima del precio marcado al cierre de 2018.

Fin de las exenciones

Estados Unidos ha decidido poner fin a las exenciones de las que disponían ocho países para importar libremente petróleo procedente de Irán, según ha anunciado el secretario del Departamento de Estado del país norteamericano, Mike Pompeo.

En concreto, los Estados que hasta ahora tenían carta blanca para importar crudo iraní (China, India, Taiwán, Turquía, Japón, Corea del Sur, Grecia e Italia) tendrán que sumarse al embargo económico y petrolero aprobado por Washington a partir del próximo 1 de mayo.

Pompeo ha alertado a todos los países que mantengan sus lazos económicos o petroleros con Irán de que “los riesgos no van a hacer que merezcan la pena los posibles beneficios”.

Asimismo, el país ha anunciado un acuerdo con Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos para “asegurar” que los mercados globales de petróleo se mantienen suministrados de manera “adecuada”, según ha explicado la Casa Blanca en un comunicado. De esta forma, los tres productores incrementarán su bombeo para compensar las exportaciones de Irán.

Según ha especificado Pompeo en rueda de prensa, Estados Unidos y sus aliados están ya trabajando “directamente” con los antiguos clientes de Irán para proporcionarles el petróleo que demandan. El secretario del Departamento de Estado ha asegurado que el pleno cumplimiento de las sanciones llevará a 10.000 millones de dólares (8.888 millones de euros) al año los ingresos petroleros de Irán, frente a los 50.000 millones de dólares (44.441 millones de euros) anteriores.

De esta forma, la Administración Trump se ha mostrado “determinada” a expandir la presión económica sobre Teherán con el objetivo de “llevar a cero” las exportaciones de crudo procedente de Irán, negando así la principal fuente de ingresos del país de Oriente Próximo.

El pasado 5 de noviembre, Estados Unidos eximió a esos ocho países de cumplir el embargo a las exportaciones de petróleo de Irán que entraron en vigor ese mismo día debido a sus “circunstancias especiales”, así como a que era necesario para “asegurar” que el mercado de crudo estuviera “bien abastecido”.

Varios medios estadounidenses habían publicado previamente la decisión tomada por el Ejecutivo de Donald Trump, lo que ha provocado que el precio del barril de Brent, de referencia para Europa, haya llegado a alcanzar un máximo de 74,31 dólares, más de un 3% por encima del precio de cierre del pasado jueves y su mayor precio desde el 1 de noviembre de 2018.

De su lado, el barril West Texas Intermediate, de referencia para el país norteamericano, ha escalado hasta los 65,87 dólares en las vísperas del anuncio, un 2,5% más con respecto al último cierre de mercado y la mayor cifra registrada desde el 31 de octubre de 2018.

Para los analistas, sin embargo, el cumplimiento integral será más complejo de lo que insinúa el mandatario estadounidense.

“Una eliminación completa de las exportaciones de Irán es casi imposible y una reducción más allá de los niveles actuales probablemente será limitada. Dependerá en gran medida en la respuesta de los saudíes a lo que seguro que serán fuertes peticiones de la Administración Trump para elevar la producción de manera apreciable”, apuntó la consultora petrolera Ritterbusch en una nota a clientes.

También las autoridades de Irán respondieron que el mercado petrolero internacional “necesita el crudo iraní” y que tienen “muchas opciones para vender su petróleo”, por lo que descartaron que sus exportaciones se vayan a reducir a cero.

Desde su llegada a la Casa Blanca en enero de 2017, Trump ha elevado la presión sobre Teherán y cumplió en mayo de 2018 su promesa electoral de retirar a Washington del acuerdo nuclear con Irán alcanzado por la Administración precedente del presidente Barack Obama junto con otras cinco potencias internacionales.