Primera victoria de Vladímir Zelenski: contagiar su buen humor a los ucranianos

Los ucranianos se contagiaron hoy del buen humor del comediante Vladímir Zelenski, gran favorito a la victoria en las elecciones presidenciales, y acudieron en masa a votar contra el viejo orden representado por el presidente, Petró Poroshenko. "Mi ánimo es sólo de victoria, por supuesto", comentó a Efe Zelenski instantes antes de depositar su voto en un colegio electoral en Kiev.

Zelenski, que acudió a votar junto a su esposa Helena, expresó su confianza en que las elecciones sean “limpias” y, si ese es el caso, “hoy ganarán los ucranianos”.

Con su habitual desparpajo, aseguró haber desayunado huevos fritos en compañía de su familia y escuchado una canción de Eminem para relajarse.

Ni siquiera el caso administrativo que le abrió la policía por mostrar la papeleta a la prensa antes de introducirla en la urna, lo que está prohibido, le estropeó su buen humor y el de los ucranianos.

“Nuevo presidente, nuevas reglas. Todos deben respetar la ley”, comentó uno de sus portavoces.

Según la Comisión Electoral Central, casi la mitad de los votantes ya había ejercido su derecho al sufragio a las 12.00 GMT en esta segunda vuelta electoral.

La unanimidad hoy en Kiev era casi total. Era difícil encontrar electores que votaran por Poroshenko, que tiene muy pocas opciones de ser reelegido, según todas las encuestas.

No sólo los jóvenes, unos de los principales graneros electorales del comediante, sino también los adultos, pensionistas y familias con hijos pequeños parecieron apostar también por el cambio.

“Zelenski es una persona digna. Su victoria abrirá una puerta al cambio y a la renovación de la elite política”, comentó a Efe el abogado Pável.

En su opinión, el gran problema de Poroshenko son las promesas incumplidas, en particular, la de acabar con la guerra en el Donbás, que se prolonga ya durante cinco años.

“Es algo que preocupa al 90 % de los ucranianos. Dijo que acabaría con la guerra y no lo hizo. Cuántos ucranianos han muerto en cinco años en ese conflicto”, subrayó.

Cree que Zelenski logrará parar la guerra, para lo que no tendrá más remedio que dialogar con Rusia, a la que Kiev acusa de apoyar a los separatistas en las provincias orientales de Donetsk y Lugansk.

“¿Y es que hay otra forma?”, señaló.

Una pareja de pensionistas, Natalia y Victoria, también culpan al presidente de no haber traído la paz al país en sus cinco años en el poder.

“Hay que cambiar la situación de manera radical. Necesitamos sangre nueva. No hay cosa peor que la guerra. Si Poroshenko hubiera puesto fin al conflicto, a lo mejor le habría votado”, aseguró Natalia.

Mientras, Yuri explica que decidió votar a Zelenski porque Ucrania no necesita “una dictadura en la que el zar lo decida todo”, como ocurre en Rusia con Vladímir Putin.

“Le voté hace cinco años (a Poroshenko), pero ahora hay que cambiar las cosas. Queremos una república parlamentaria en la que la Rada Suprema (Parlamento) tenga más peso que la presidencia. Zelenski no puede influir en el Parlamento, así que le votaremos”, señaló.

La anécdota de la jornada la puso una activista de Femen, que se desnudó en las inmediaciones del colegio donde votó Zelenski.

“Todos los ucranianos saben que Poroshenko tuvo cinco años para hacer cosas”, comentó a su vez Svetlana.

Yelena votó por Zelenski porque es lo que quieren sus hijos y nietos, mientras Larisa reconoce que con Poroshenko lo pasó “mal” debido a la crisis económica.

“Será un presidente normal, humano y cercano al pueblo”, pronosticó Valeri, convencido de la victoria del popular actor.

Al acudir a votar tras asistir a una misa en la Catedral de San Miguel de las Cúpulas Doradas, Poroshenko llamó a los ucranianos a no echar a perder “el progreso” logrado desde 2014, incluido el “regreso del país a la familia de naciones europeas”.

“Creo firmemente que durante estas elecciones debemos hacer todo lo posible para que nuestro progreso europeo y, lo que es más importante, la integración euroatlántica no se detengan”, insistió.

Los ucranianos no olvidan los logros de Poroshenko, sea el régimen sin visados con la Unión Europea, la fundación de una Iglesia ortodoxa independiente de Moscú o su defensa de la integridad territorial del país tras la anexión rusa de Crimea.

Vitali, un pensionista de 75 años, votó por la continuidad, lo mismo que Yekaterina, una mujer de avanzada edad, a la que Zelenski no le parece una buena alternativa.

“Me asustan los cambios. No he dormido en toda la noche. Votaré por Poroshenko”, comentó.

Sea como sea, Svetlana advierte que si, finalmente, Zelenski “es malo”, los ucranianos buscarán a otro presidente.

“Ucrania es una democracia”, espetó.