Alemania recorta a la mitad su previsión de crecimiento para 2019, hasta el 0,5%

Alemania, la mayor economía europea, crecerá este año al menor ritmo desde 2013, según ha reconocido el Ministerio de Economía del país germano, que ha recortado a la mitad su pronóstico de expansión del PIB en 2019, dejándolo en el 0,5%, frente al 1% anticipado el pasado mes de enero, como consecuencia del impacto negativo de factores externos como la incertidumbre que rodea el 'Brexit' y las tensiones comerciales.

La desaceleración de la economía alemana ha forzado en menos de un año a Berlín a recortar a la cuarta parte su previsión de crecimiento del PIB en 2019, ya que originalmente confiaba en una expansión del 2,1%, que en octubre de 2018 ya rebajó al 1,8% y de ahí al 1% el pasado 30 de enero.

De este modo, Alemania ampliaría a diez años consecutivos su actual fase de crecimiento, la más larga desde 1966, aunque el ritmo de expansión previsto por el Ministerio alemán quedaría por debajo de la media del 1,2% y supondría un punto porcentual menos que en 2018, así como el más débil desde 2013, cuando la economía germana creció un 0,5%.

De cara a 2020, el Gobierno germano prevé que la economía alemana recobrará parte del pulso perdido este año y registrará un crecimiento anual del 1,5%, en línea con la expansión del PIB en 2018.

“La desaceleración mundial por los conflictos comerciales y el proceso de ‘Brexit’ están teniendo un impacto negativo”, señaló el ministro de Economía, Peter Altmaier, durante la presentación del nuevo cuadro macroeconómico del Gobierno, aunque subrayó que “el ímpetu doméstico está intacto”.

En este sentido, Altmaier defendió que el desarrollo positivo del mercado laboral, junto con las subidas salariales y las rebajas de impuestos y contribuciones, provoca un aumento notable de la renta disponible de los ciudadanos que sirve de base para el dinamismo de la demanda de los consumidores.

Asimismo, el ministro alemán expresó su confianza en que Alemania superará esta fase de desaceleración, destacando que el Gobierno “está invirtiendo a niveles récord en infraestructuras, educación e investigación”, aunque admitió que “la actual fase de debilidad debe ser una llamada de atención”.

En este sentido, Altmaier explicó que trabaja para mejorar la competitividad y fiscalidad de las empresas alemanas, así como en mantener el gasto social por debajo del 40% en el largo plazo.

Con esta rebaja de su pronóstico de crecimiento en 2019, el Gobierno alemán se muestra particularmente pesimista, después de que los principales institutos germanos de previsión económica revisaran su previsión al 0,8% en 2019, en vez del 1,9% anticipado el pasado mes de septiembre, mientras que confirmaron su proyección del 1,8% para 2020.

A su vez, el Consejo de Expertos Económicos del Gobierno de Alemania, conocido popularmente como ‘los cinco sabios’, recortó en marzo casi a la mitad su pronóstico de crecimiento para 2019, hasta el 0,8%, frente al 1,5% de su anterior previsión, mientras que en 2020 la expansión repuntará al 1,7%, aunque una vez corregidos los efectos de calendario esta se vería reducida al 1,3%.

Por su parte, la semana pasada el Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó a la baja su pronóstico de crecimiento para Alemania en 2019, situándolo en el 0,8%, frente al 1,3% que auguraba el pasado mes de enero, cuando ya recortó en seis décimas su previsión para la mayor economía europea. Con vistas a 2020, el FMI recortó en otras dos décimas su pronóstico, dejándolo en el 1,4%.