La cofradía de los legionarios pide a Casado, Rivera y Abascal que no vayan a la procesión del Cristo de la Buena Muerte

La Congregación de Mena de Málaga ha pedido a los líderes del PP, Ciudadanos y Vox, Pablo Casado, Albert Rivera y Santiago Abascal, respectivamente, que no acudan el Jueves Santo al traslado del Cristo de la Buena Muerte para que no se convierta en un "escaparate político".

El hermano mayor de dicha Congregación, Antonio de la Morena, ha remitido una carta a los gabinetes de los tres líderes políticos tras hablar previamente con ellos por teléfono.

Fuentes de Ciudadanos han confirmado que han recibido esa carta aunque han resaltado que la intención de Albert Rivera era hacer una visita privada a la cofradía, no asistir a los actos públicos del traslado de la imagen.

En todo caso, Cs respeta la decisión de la cofradía y ha insistido en que la visita de Rivera iba a ser a título privado respetando en todo caso las tradiciones religiosas.

El primer teniente de hermano mayor de la Congregación, Ramón Gómez, ha explicado este viernes a Efe que la decisión, de la que también se ha informado al PSOE, fue tomada en una reunión de la junta de gobierno y el consejo de la cofradía malagueña.

Según Gómez, todos han comprendido los motivos de esta petición, que responde a la voluntad de la cofradía de conceder todo el protagonismo a su imagen titular en este acto que tiene lugar de forma previa al desfile procesional del Jueves Santo y en el que el Cristo es portado a hombros por un grupo de legionarios hasta su trono.

“Somos una cofradía religiosa que se debe exclusivamente a su diócesis y, por lo tanto, somos apolíticos”, ha asegurado Gómez, que ha explicado que, con la asistencia de tantas autoridades políticas, algunos miembros de la junta de gobierno “ni siquiera tenían sitio en la línea de saludo”.

Ha señalado que no se trata de un afán de protagonismo, ni de querer estar en primera línea, pero sí de “dar prioridad a los congregantes” en el que es “su día grande”.

En este sentido, ha dicho que pese a que están “orgullosos” de la relevancia a nivel nacional que han tomado los actos del Jueves Santo, los políticos tienen que comprender que se trata de una ceremonia eminentemente religiosa y que cualquier alternativa solo provoca que la imagen “se desvirtúe”.

“Lo que no podía ocurrir es que se hicieran ruedas de prensa delante de los tronos o de la Compañía de Honores de la Legión; mezclar política y religión no es lo adecuado, y menos en Semana Santa”, ha apuntado.

Quienes sí es posible que asistan, según Gómez, son el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno; la subdelegada del Gobierno en Málaga, María Gámez; el presidente de la Diputación, Francisco Salado, y el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre.

Preguntado sobre la posible asistencia de la ministra de Defensa, Margarita Robles, el teniente de alcalde ha explicado que fue ella quien “motu proprio” tomó la decisión de no asistir, precisamente porque entiende que no es la ocasión dada la proximidad de las elecciones.