La cuestión catalana

Torra pierde el apoyo de la CUP y es reprobado por el Parlament que le pide convocar elecciones

El pleno del Parlament ha aprobado una moción del PSC-Units que pide al presidente de la Generalitat, Quim Torra, que convoque elecciones o se someta a una cuestión de confianza. La aprobación de la iniciativa ha sido posible gracias a que los cuatro diputados de la CUP no han participado en la votación pese a estar en el hemiciclo, por lo que el resultado ha sido de 62 votos a favor (PSC, Cs, PP y los comunes), y 61 votos en contra de JxCat y ERC. La moción no tiene ningún efecto vinculante, pero supone una enmienda a la totalidad al Govern y su máximo representante, Quim Torra.

En el texto del PSC, se constata la “inoperancia del Govern de la Generalitat, la falta de presupuestos para el año 2019 y la pérdida de la mayoría parlamentaria” a causa, sobre todo, de la fractura entre JxCat y ERC que ha hecho fracasar incluso votaciones clave para el independentismo como la que se celebró en octubre de 2018 sobre el derecho a la autodeterminación. “Estamos hartos de símbolos y gesticulación”, se ha quejado la portavoz socalista, Eva Granados.

Por lo que se refiere a la CUP, los antisistema siempre han ido por libre. En este caso concreto, su diputada Maria Sirvent ha explicado que no han votado porque creen que Torra debe convocar elecciones pero la moción les parece una tomadura de pelo. Sirvent ha subrayado que el PSC no tiene legitimidad al haber avalado el 155. Los socialistas han cosechado críticas de todo el espectro político pese a su victoria final. Y es que la portavoz de Ciudadanos, Lorena Roldán, no ha dejado pasar la oportunidad de reprocharles su “complicidad con el independentismo” al haber pactado la investidura de Pedro Sánchez con el PDeCAT y ERC.

Lo cierto es que este jueves JxCat y ERC sí han sumado sus votos, lo que habría tumbado la moción si no fuera porque los cuatro diputados posconvergentes que están procesados  -Carles Puigdemont, Jordi Sánchez, Jordi Turull y Josep Rull- hace meses que no votan en el Parlament por no estar de acuerdo con la fórmula de designar un sustituto, que es la única que les permite adoptar el juez Pablo Llarena tras haberlos suspendido. Ellos pretendían seguir utilizando la delegación de voto que es la que practicaban antes de la suspensión. Ha sido el vicepresidente primero del Parlament, Josep Costa, quien en representación de JxCat ha denunciado la situación acusando al Tribunal Supremo de “usurpación” de la mayoría independentista. ERC sí aceptó la alternativa propuesta por Llarena en el caso homólogo de Oriol Junqueras y Raül Romeva, quienes sí han sido computados este jueves, a diferencia de Antoni Comín, huido a Bélgica y en una situación distinta al resto que le impide poder votar.

Posconvergentes y republicanos se han tomado la revancha por la tarde, cuando se ha debatido y votado otra moción de la CUP que proponía bajar sueldos de los diputados y de altos cargos de la Generalitat en un 14% y que solo ha contado con el apoyo de Catalunya En Comú Podem, por lo que ha sido rechazada. Ante las críticas de la CUP al reparto de sillas entre JxCat y ERC, los dos socios de Gobierno, el diputado de JxCat Francesc de Dalmases ha vuelto a apelar al victimismo al destacar que “hay sillas que te llevan directamente a la cárcel o al exilio”. La parlamentaria de ERC Irene Fornós ha tildado a la CUP de “populista”. La ‘cupaire’ Sirvent les ha reprochado que allí donde gobierna la CUP -en algunos municipios- se han “levantado las mantas” que tapaban casos de presuntas irregularidades en los que “están implicados ERC y JxCat, la nueva Convergència”.

Al final, toda la sesión plenaria de este jueves en el Parlament ha servido para evidenciar los roces de los dos grupos mayoritarios del bloque independentista con el minoritario pero no menos importante para ganar votaciones. Y poco más porque Torra ya ha dejado claro que no piensa ni someterse a una cuestión de confianza ni adelantar las elecciones. Al contrario, ha retado a la oposición a presentar una moción de confianza si son capaces. El presidente de la Generalitat ​considera que el juez Pablo Llarena ha contribuido a su aprobación con un “voto de calidad”, ya que no se han contado los votos de los diputados de JxCat suspendidos por el Supremo. “La mayoría parlamentaria escogida el 21-D rechaza la moción de los socialistas. Cs, PSC, comunes, PPC y el voto de calidad de Llarena suman fuerzas para pedir que convoque elecciones. Continuamos gobernando con la ambición republicana intacta”, ha asegurado a través de un mensaje en Twitter.

El miércoles, ya avanzó su postura en la sesión de control al Govern. “Si ustedes consideran que pueden tener otra mayoría alternativa, si creen que quizá pueden hacer presidente del Govern a otro miembro de la oposición, le sugiero que hable con ellos, formen esta coalición entre comunes, Ciudadanos, PP, por ejemplo, y presenten un candidato alternativo”, ironizó dirigiéndose a la presidenta del grupo de Catalunya en Comú Podem, Jéssica Albiach. Para Torra, “sería una gravísima irresponsabilidad para Cataluña plantearse elecciones” ante el escenario político actual.

Por una vez, Torra no acepta el veredicto de una institución meramente catalana como es el Parlament porque no le conviene, contraviniendo así sus propias directrices. Lo ha explicado Costa por el expeditivo sistema de negar la realidad. El parlamentario juntero ha declarado a los periodistas que para su grupo la moción “políticamente no se ha perdido” porque el Govern mantienen “la misma mayoría” que invistió a Torra, es decir, JxCat y ERC al completo.

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