Roma reubica a un grupo de gitanos tras las fuertes protestas vecinales

El ayuntamiento de Roma ha decidido reubicar en varios de sus centros de acogida a un grupo de sesenta personas de etnia gitana que ayer por la tarde fueron recibidas con fuertes protestas y disturbios vecinales en un barrio de la periferia. El consistorio repartirá desde hoy a estas sesenta personas en varias instalaciones de la ciudad, después de que ayer fueran recibidas con gritos y fuertes protestas por unos doscientos vecinos del barrio periférico de Torre Maura frente al centro de acogida.

Los traslados a otros puntos de la ciudad podrán durar hasta siete días, confirmaron fuentes del ayuntamiento.

La protesta, arengada por grupos neofascistas, derivó en el corte de calles, contenedores y un vehículo en llamas, lemas como “marchaos” y se impidió incluso la entrega de comida a los gitanos, bocadillos que fueron arrojados al suelo y pisoteados por la gente.

La alcaldesa de la ciudad, Virginia Raggi, justificó hoy en las redes sociales la reubicación de estos sesenta gitanos, entre ellos 33 menores y 22 mujeres, para que “la situación no degenerara” en Torre Maura.

“Había un clima muy pesado, de odio (…) He intervenido para proteger a los muchos ciudadanos honestos de ese barrio y a los treinta y tres niños que arriesgaban la vida y la seguridad”, lamentó la regidora, del populista Movimiento Cinco Estrellas.

La Fiscalía ya ha abierto una investigación sobre estos hechos y espera un informe de las fuerzas del orden para iniciar diligencias ante lo que podría ser un presunto delito de daños y amenazas con el agravante de odio racial, según recoge el diario “Il Messaggero”.

En las protestas participaron grupos fascistas como CasaPound, Azione Frontale o Forza Nuova, que denunciaron lo que consideran una “sustitución étnica” y que exultaron tras conocer la decisión del ayuntamiento de dar marcha atrás y redistribuir a los gitanos.