Otro comisario de confianza de Trapero desmonta la versión de Cobos y señala a Puigdemont

El juicio del "procés" en el Tribunal Supremo ha comenzado este jueves con la declaración del comisario de los Mossos Joan Carles Molinero, jefe de la Comisaría Superior de Coordinación Territorial durante el 20-S y el 1-O, uno de los mandos de confianza del mayor Josep Lluis Trapero. Molinero participó en las reuniones clave del 26 y 28 de septiembre con el Govern, junto con otros mandos de los Mossos: Trapero, Ferran López, Manel Castellví y Emili Quevedo. En su declaración, ha dejado claro que el coordinador nombrado por el Gobierno para el dispositivo policial del 1-O estaba al tanto del plan diseñado por la policía autonómica catalana.

En realidad, Molinero no participó en las reuniones de coordinación, a las que asistía Ferran López en nombre de Trapero, que cuestionó desde un principio el nombramiento de Pérez de los Cobos y que nunca ocultó su pésima relación con él. No obstante, por su cargo y por pertenecer al círculo más cercano a Trapero, estaba al tanto de los preparativos para impedir el referéndum ilegal.

Desde ese conocimiento, el testigo ha asegurado que el coordinador policial del 1-O conocía y aceptó el dispositivo del cuerpo autonómico basado en binomios de agentes para el referéndum. “El 1-O se estableció un dispositivo policial coordinado y dirigido por el coronel Diego Pérez de los Cobos”, ha explicado el comisario, quien además ha detallado que en ese dispositivo estaba previsto que primero se desplazara un binomio de mossos a los centros de votación para impedir que se abrieran los colegios. “Si estaban abiertos -ha añadido- pedir que se cerraran. Si no se hacía, pedíamos ayuda”. En primera instancia, se llamaba a fuerzas de los propios Mossos y la última consistía en pedir ayuda a la Guardia Civil y la Policía Nacional.

Según Molinero, López no les trasladó “en ningún momento” que en las reuniones de coordinación con De los Cobos se pusiera “en entredicho que Mossos desplegaran un binomio en los colegios”. Precisamente, el tema de los binomios fue uno de los puntos de discordia más relevantes entre las declaraciones de López y De los Cobos en el juicio, que motivó que un letrado pidiese un careo entre ambos, una decisión que el tribunal ha dicho que tomará más adelante. La necesidad de ese careo se hizo patente este miércoles por las evidentes contradicciones entre ambos testimonios. Mientras que el coronel tachó de “estafa” el dispositivo de Mossos y manifestó que nunca fue informado con carácter previo del mismo, López aseguró que este “validó” y “diseñó” la estructura del dispositivo.

Molinero, por otra parte, ha confirmado que Puigdemont fue informado en las reuniones del 26 y el 28 de septiembre del riesgo de que se produjera un estallido de violencia durante la jornada del referéndum ilegal. El testigo ha corroborado la revelación que hizo Ferran López el miércoles, es decir, que el entonces presidente de la Generalitat les dijo que si había actos violentos proclamaría la independencia. Y, al igual que López, ha añadido un nuevo detalle hasta ahora desconocido sobre el contenido de la reunión del 28-S: “El mayor Trapero hizo una última reflexión: espero presidente que el domingo no haya ninguna desgracia importante que tengamos que lamentar”. Fue entonces cuando Puigdemont, según este testigo, respondió que “si se daba esa situación límite y se producía esa desgracia, procedería a declarar la independencia de Cataluña en aquel momento”.

En aquellas reuniones, ha dicho, los Mossos pidieron a Puigdemont que “no se hiciese el referéndum” y le dejaron claro que cumplirían con el mandato judicial. “Él dijo que lo entendía”, ha añadido. Exactamente igual que los otros cuatro mandos de la policía autonómica que le han precedido como testigos, Molinero ha explicado que los Mossos aprovecharon sendos encuentros para advertir al Govern de una “conflictividad social” si no desconvocaba el 1-O. Y le avisaron, ha continuado, de que la presencia en la calle de entre 2,5 y 3 millones de personas movilizadas de forma permanente junto al despliegue policial para cumplir una orden judicial “posiblemente acabaría produciendo enfrentamientos entre la fuerza policial y los ciudadanos en los colegios”.

Discrepancias con el Govern y la rueda de prensa que nunca existió

Esta situación era vista, según sus palabras, de forma “preocupante” por los altos mandos de la policía autonómica ya que iban a confluir “dos voluntades distintas en la calle” que podrían precipitar el desarrollo de los acontecimientos el 1 de octubre de 2017. Pero Puigdemont desoyó los avisos de la cúpula de los Mossos y señaló, según ha dicho Molinero que estuvo presente en las dos reuniones, que “tomaba nota de estos hechos” pero que “tenía un mandato que cumplir” y entendía que el Cuerpo tuviera también un mandato judicial.

El relato de los mandos de los Mossos en general describe una postura policial diametralmente opuesta a la del Govern. Tanto es así que Molinero ha llegado a contar que se plantearon convocar una rueda de prensa antes del 1-O para exponer a la ciudadanía cómo iban a actuar ante el referéndum si se mantenía la convocatoria y su “voluntad inequívoca” de cumplir con el mandamiento judicial. Ha sido su respuesta al abogado de Joaquim Forn, Xavier Melero, que le ha preguntado si al ver la respuesta del Govern a sus advertencia no se plantearon dimitir o hacer algún comunicado público para expresar sus divergencias.

No cumplieron su propósito, según el testigo, “por un cúmulo de circunstancias y por la intensidad de la actividad” de esos días pero tenían la “determinación clara” de cumplir las órdenes judiciales que instaba a impedir el referéndum. “En ningún momento nos planteamos hacer un dispositivo para complacer a nadie, sino para dar cumplimiento a las órdenes judiciales”, ha recalcado a ser preguntado sobre la posibilidad de que actuaran para contentar al poder político.

RELACIONADO