Muere a los 79 años el legendario cantautor argentino Alberto Cortez

El cantante y poeta fue el autor de éxitos de la música latinoamericana como 'En un rincón del alma' o 'Cuando un amigo se va'

El popular cantautor argentino Alberto Cortez, autor de grandes éxitos de la música latinoamericana, ha fallecido este jueves en un hospital de Madrid a los 79 años, han informado a EFE fuentes de la Sociedad General de Autores (SGAE).

El artista fue ingresado de urgencia el 27 de marzo pasado en el Hospital Universitario HM Puerta del Sur, en Móstoles, a causa de unas úlceras gástricas que se han ido complicando con distintas infecciones y finalmente ha fallecido a las 15:30 horas de este jueves en ese centro sanitario de Madrid.

Su capilla ardiente se abrirá este viernes en la sede de la SGAE, de la que era socio desde 1966 y donde tenía registradas 438 obras, a partir de las 17:00 horas y hasta las 21:00 horas.

Desde su ingreso, el cantante, que residía en España desde 1964, ha estado acompañado en el hospital por su esposa, la belga Renata Govaerts, con quien llevaba casado 55 años. “Ha sido un golpe porque acabábamos de hacer gira a finales de año. Tenía compromisos en Puerto Rico, en Republica Domininicana y en México”, han señalado las mismas fuentes.

Era una grandísima persona y artísticamente un compositor, músico y poeta enorme que ha dejado para la historia títulos inolvidables”, han añadido.

El cantautor, que no tenía hijos y vivía desde hacía 40 años en la misma urbanización de Madrid, nació en Rancul, La Pampa, el 11 de marzo de 1940 con el nombre de José Alberto García Gallo. Era autor de canciones como Callejero, Mi árbol y yo, A partir de mañana, Te llegará una rosa, Castillos en el aire o El Abuelo.

La canción de autor llora su muerte

El mundo de la canción de autor y el de la música latinoamericana en general ha entonado al unísono Cuando un amigo se va en despedida y homenaje a Alberto Cortez.

Pese a su edad y los múltiples achaques acumulados, Cortez no había abandonado su carrera. De hecho, según estas mismas fuentes, tenía compromisos en Puerto Rico, en República Dominicana y en México, tras concluir a finales de 2018 otra gira, y preparaba un nuevo disco con temas diferentes al que fue su último espectáculo, Boleros.

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, señaló este jueves que el “continente está de duelo” por el fallecimiento del cantautor, “el cantor-poeta del amor en todas sus dimensiones: a la patria, a la pareja, al prójimo, a las causas justas, a la vida… un ejemplo de optimismo”, escribió el gobernante en su cuenta de Twitter.

También el expresidente Rafael Correa (2007-2017), amigo de Cortez, mostró su pesar en redes sociales por el deceso: “Cuando un amigo se va queda un espacio vacío, que no lo puede llenar la llegada de otro amigo”, ha escrito también en Twitter.

“Canto porque no tengo otro remedio“, declaró hace solo 5 años sobre su resistencia a la jubilación, en una entrevista en la que se tomó con humor el número de veces que la rumorología había acabado con él: “Son tantas las veces que me han matado que, ya ven, lo han hecho tan mal que aquí sigo muy vivo, y sin retirarme”.

Tras los pasos de los grandes maestros

Según consta en La vida, biografía de más de 500 páginas escrita por Laura Etcheverry, compuso su primera canción a los 12 años cuando descubrió el erotismo, Un cigarrillo, la lluvia y tú, y a los 20 tomó un barco rumbo a Europa tras los pasos de grandes maestros de la música popular, en especial de Jacques Brel.

En Europa fue también donde grabó su primer disco, Welcome to the Latin Club (1961), al que seguirían más de cuarenta trabajos en los que música y poesía se ligaron sin costuras, siguiendo su premisa de que la primera era la manera de acercar la segunda “al pueblo”… de donde nunca debió salir”, añadía.

Tras su paso por Bélgica, donde conoció a su esposa, la pintora belga Renée Gevaert, instaló su residencia en España, donde participó en el Festival de Palma de Mallorca con la canción Me lo dijo Pérez y donde en 1967 protagonizó un concierto sin micrófonos en el Teatro de la Zarzuela de Madrid que resultó fundamental en su carrera.

En los ochenta, consolidada su carrera musical, realizó diversas giras por Chile, Perú, Colombia, Venezuela, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, México y EEUU, donde tuvo la oportunidad de cantar en el célebre Carnegie Hall de Nueva York.

En 1992 celebró sus 25 años como cantante con un concierto en el Teatro Colón de Buenos Aires y dos años después presentó un espectáculo con su amigo Facundo Cabral llamado Lo Cortez no quita lo Cabral, una puesta en escena que recorrió México, España y Argentina.

Uno de sus amigos más cercanos, Ricardo Arjona, ha escrito en Instagram que fue “tan puro, noble y transparente como lo fueron sus canciones. Se nos fue y duele”.

View this post on Instagram

ALBERTO CORTEZ CUANDO UN AMIGO SE VA. Nunca fui un tipo de farándula. Siempre dije que en una reunión, con un solo artista era suficiente. Las competencias de egos y de inteligencias hacen de las famosas bohemias o reuniones entre artistas fiestas de disfraces tristes donde casi siempre se sale con mucho menos de lo que se entró. Mis amigos, por eso, siempre vienen de otros lugares. Alberto, siempre fue la excepción. Fue tan puro, noble y transparente como lo fueron sus canciones. Me acuerdo cuando nadie quería darme una oportunidad en ningún programa Argentino y él intercedió por mí, en vivo, para que me dejaran cantar dos canciones en el programa de Juan Alberto Badia. Le conté aquella noche, después de un par de vinos, que de niño llegue a odiar su canción "Mi árbol y yo" por lo mucho que la amaba mi padre. En reuniones familiares, me hacía tomar la guitarra desde los 8 años y cantarla hasta 5 veces mientras yo lloraba. Años después, Alberto me invito a cantarla junto a el en un proyecto suyo y lo hice con mucha emoción. Mi padre guardo hasta el día de su muerte como un tesoro el libro que Alberto me dio para el con una dedicatoria de las suyas. Que quede claro, que aunque no le importe a nadie, este que escribe y conoce los caminos de esta industria y a sus protagonistas, debe mencionar que una de las únicas personas rescatables, sin poses, sin prejuicios, sin complejos y amigos de corazón que conocí fue Alberto Cortez. Se nos fue y duele, por lo que se le quería y por la ausencia enorme de gente como él. Ricardo Arjona

A post shared by Ricardo Arjona ® (@ricardoarjona) on

Cuatro discos llegó a grabar con este también filósofo argentino y su asesinato en Guatemala en 2011 representaría un duro impacto para él, como lo había sido el fallecimiento de su padre, en cuyo honor escribió Cuando un amigo se va, que se convirtió en pieza imprescindible de funerales y despedidas.

Destacado miembro de la influyente generación de cantautores de finales de los años 60 y 70, amén de premio Grammy a la Excelencia artística en 2007, en su última etapa reprochaba a la industria discográfica que se desentendiera de “los viejos carrozas”.

Fue galardonado además con la Medalla de Plata en el New York Film Festival de Estados Unidos (1980), como Cantante extranjero más popular en Cuba (1982) y con la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes en España.