Marina Castaño, acusada de malversación, asegura que quiso ‘sanear’ la Fundación Cela

La periodista Marina Castaño, viuda del Premio Nobel Camilo José Cela, ha llegado, sin hacer declaraciones, a los juzgados compostelanos de Fontiñas, donde estaba citada a las nueve y media de la mañana de este lunes para responder por presunta malversación en la Fundación en honor al autor de "La Colmena". La causa, en la que están investigadas otras tres personas, comienza a juzgarse desde hoy en la sección sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, con sede en Santiago.

Además de la viuda del premio Nobel, también se sientan en el banquillo el expatrono y exmiembro del Consello de Contas Dositeo Rodríguez, su hija Covandonga Rodríguez, y el exgerente de la entidad Tomás Cavanna, en el caso de éste último por el abono de una indemnización de 150.000 euros por un controvertido despido que se supone no era tal. Para ellos, ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Galicia en los señalamientos, se pide una pena de prisión de 4 años y seis meses e inhabilitación absoluta por tiempo de ocho años, además de una indemnización de forma conjunta a la Xunta de Galicia por la cantidad de 150.000 euros. La vista, señala la misma fuente, se prolongará hasta el día 5.

En el inicio de la vista, Marina Castaño ha señalado que ella quiso “sanear” la institución y consolidar su permanencia en Galicia. Ha confesado que siempre anheló mantener su carácter privado, pero a causa de la crisis económica, para cumplir el “expreso deseo” de su marido -de que siempre permaneciese en su tierra natal- no había más remedio que entregarla a la Xunta. Es lo que ha dicho a preguntas del fiscal Álvaro García Ortiz.

La denunciante que destapó el supuesto caso de malversación ha manifestado a su llegada a los juzgados de Santiago de Compostela que espera que “se haga justicia” tras lo ocurrido.

“Es lo normal”, ha afirmado Lola Ramos, que se ha declarado satisfecha porque esta causa haya llegado por fin a sede judicial tras haber denunciado una supuesta malversación en varias ocasiones y recibir como respuesta un archivo de sus demandas. “No cabe la menor duda de que la principal causante es Marina Castaño”, ha apuntado, para erigir a la exesposa del Nobel gallego como la organizadora de una trama ahora investigada por supuesta malversación de caudales públicos y que podría depararles, si se determina culpabilidad, cuatro años y medio de prisión a ella misma, al exconselleiro Dositeo Rodríguez y a dos exdirectivos de la fundación.

Ramos ha insistido en que fue Castaño quien se empeñó en darle “mucho más” de lo que le correspondía a Tomás Cavanna, director de la Fundación, por su despido, que ahora está siendo investigado en el marco de la causa. Del mismo modo, la denunciante ha asegurado que está “muy bien preparada” de cara a su declaración de mañana, en la que expondrá “un manantial” de documentación para justificar y probar su versión de los hechos.

Mientras tanto, en el trámite de las cuestiones previas de la vista oral, las defensas se han afanado en pedir el sobreseimiento del caso al entender que la documentación que lo sustenta no es válida por haber sido hallada a partir de una incautación no relacionada con la misma. Sin embargo, el fiscal Álvaro García Ortiz ha defendido su validez, puesto que -ha sostenido- fue obtenida con medios “lícitos”.