Bouteflika dejará el poder en Argelia antes del 28 de abril

El Gobierno anuncia que el mandatario abandonará el cargo por motivos de salud

El presidente de Argelia, Abdelaziz Bouteflika, dimitirá “antes del 28 de abril”, cuando expira su cuarto mandato, según ha anunciado este lunes la Presidencia, tras semanas de protestas primero contra la candidatura a un quinto mandato del dirigente y luego contra su decisión de aplazar las presidenciales y seguir en el cargo.

Según el comunicado de la Presidencia recogido por la agencia oficial APS, antes de dejar el cargo Bouteflika, de 82 años y un con un delicado estado de salud, adoptará “medidas importantes para garantizar la continuidad del funcionamiento de las instituciones del Estado durante el periodo de transición”.

Al nombramiento este domingo del nuevo Gobierno, seguirán “importantes decisiones que adoptará, conforme a las disposiciones constitucionales” para garantizar la continuidad del funcionamiento de las instituciones “durante el periodo de transición que se abrirá a la fecha en que decida su dimisión”, ha añadido la Presidencia.

Dicha dimisión del presidente de la república se producirá antes del 28 de abril, fecha del fin de su mandato electivo“, ha aclarado la Presidencia, después de que en las últimas horas se hubiera rumoreado que el mandatario podría anunciar su dimisión de forma inminente.

El anuncio de la renuncia cumple las expectativas de una parte de la población, que desde finales de febrero sale cada viernes a la calle de forma masiva para exigir la salida del mandatario, de 82 años y gravemente enfermo desde que en 2013 sufriera un agudo derrame cerebral. El pueblo le acusa a su estrecho círculo de poder de corrupción y le responsabiliza de la grave crisis económica y social que desde 2014 sufre el país.

El pasado 22 de febrero fue cuando la protesta estalló en la calle con una primera petición: que el mandatario, entonces ingresado en un hospital de Suiza sin que se supiera cual era su verdadero estado de salud, renunciara a ser reelegido.

El 11 de marzo, tras más de tres semanas de manifestaciones masivas por todo el país y un día después de que se anunciara su regreso, la presidencia emitió un comunicado en el que Bouteflika desistía de su candidatura, aplazaba los comicios -que en principio habían sido convocados para el 18 de abril-, y ordenaba la apertura de un proceso de transición tutelado por el ministro de Interior, Nouredin Bedaui, uno de sus hombres de confianza. Esa decisión no sirvió para frenar la furia en las calles.