Sánchez tapa a Iceta y se acerca a ERC, Iglesias utiliza a Villarejo y Casado y Rivera enfrentados

La investigación de la ‘policía patriótica’ del ministro Jorge Fernández Díaz del Gobierno de Mariano Rajoy por parte de la Justicia y del ministro Manuel  Marlaska de Pedro Sánchez le ha dado un balón de oxígeno a Pablo Iglesias en su reaparición electoral en plena crisis interna de Podemos, partido al que las encuestas ofrecen un pésimo resultado y compitiendo con Vox. 

Y este aparente resurgir de Iglesias interesa mucho a Sánchez, porque el líder del PSOE necesita que entre los socialistas y Podemos sumen 160 escaños para lograr la investidura con los apoyos de PNV y ERC. 

El partido de Oriol Junqueras al que Miquel Iceta le ha tendido la mano al anunciar, de manera temeraria y provocadora, que si en los próximos 10 años el separatismo catalán alcanza el 65 % de los votantes entonces el Estado deberá facilitar el referéndum hacia la independencia de Cataluña. 

Declaraciones de Iceta, que ha ignorado Sánchez con el mismo mutis con el que ha eludido la petición del presidente mejicano López Obrador de que el Rey Felipe VI (y el Papa) pidan perdón por ‘los abusos’ en la conquista de Mexico hace 500 años. 

Sánchez huye las polémicas, dejando a la intemperie a su ministro Borrell el que cuál Quijote sigue defendiendo los intereses de España dentro y fuera de nuestro país y ocupando el lugar que le corresponde a Sánchez. 

El mismo Sánchez que no cesa de aprobar decretos de gasto social en sus viernes electorales al sol, y de acercarse sin disimulo al separatismo de ERC dejando abierta la puerta a los indultos que concederá tras la sentencia del juicio del Tribunal Supremo sobre el golpe catalán del 27-O de 2017. 

Sánchez sabe que él nunca podrá pactar con Albert Rivera ni Pablo Casado y se ha lanzado por la pendiente separatista para renovar a cualquier precio el poder. Por ello tapa a Iceta y no descarta los indultos a los golpistas, y ha intentado -como ya lo hizo con la Abogacía del Estado-, que el Tribunal de Cuentas no aprueba el informe que demuestra las malversación de fondos públicos en el golpe catalán. 

En el flanco derecho de la política el líder del PP Casado ha sufrido en los últimos días un triple varapalo. Al despreciar de mala manera la oferta de Rivera de un Gobierno de coalición ‘para echar a Sánchez del poder’. Lo que fue respondido por Casado de abrupta manera diciendo que Rivera sería un buen ministro de Exteriores. A lo que respondió Arrimadas llamando chulo a Casado y luego el propio Rivera ofreciendo a Casado un ministerio de Universidades en alusión a su controvertido máster. 

Para colmo el número dos de Casado en la lista por Madrid ‘Adolfito’ Suárez ha organizado un gran revuelo con sus opiniones sobre el aborto en las que se remontó al tiempo de los neandentales y se inventó una inexistente Ley de Nueva York sobre el aborto post parto. Quedando Suárez Iliana en ridículo y obligado a rectificar. Y Casado en evidencia por el fichaje de este tonto de la política que vive del apellido de su padre y del que Iglesias dijo con razón que lo de ser Suárez ‘no se hereda’. 

Pero las desgracias de Casado no quedan ahí porque su padrino, Aznar, se ha metido en una polémica con Abascal diciendo que a él ‘nadie le habla a la cara, y aguantándole la mirada, de la derechita cobarde’. Y Abascal le ha respondido que él sí y que la del PP es ‘la derechita cobarde’. Y Aznar se ha tenido que callar. 

Máxime después del despliegue electoral de Vox el sábado en Barcelona que obligó a los Mossos a enfrentarse a los CDR amigos de Torra. 

Y así y aunque llevamos un mes de precampaña electoral las encuestas siguen dando una situación política de ‘bloqueo’ entre los dos bloques de la izquierda y la derecha que oscilan cada uno entre los 150 y los 160 escaños. Aunque falta por ver las encuestas de primeros de abril y el macro sondeo del CIS que nos anuncia el inefable Tezanos con cocina, recuerdo de voto y escaños por cada provincia. 

Lo que podría facilitar pactos estratégicos de voto por provincia en el lado del centro derecha si Casado recupera la cordura y ofrece una solución y en la izquierda si Sánchez acude en socorro de Iglesias. Pactos que serían de desistimiento de algunas candidaturas lo que resulta difícil de imaginar. 

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