El lapsus de Felipe VI al referirse a Jorge Luis Borges como “José Luis Borges”

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, también cometió dos errores muy comentados

El Rey Felipe VI inauguró este miércoles el VIII Congreso Internacional de la Lengua Española en la ciudad argentina de Córdoba, que definió con una “celebración de la fraternidad hispanoamericana”. Su intervención estuvo marcada por el lapsus que sufrió al referirse al célebre escritor argentino Jorge Luis Borges como “José Luis Borges”. Las redes sociales, siempre atentas a las meteduras de pata de políticos, celebridades y también de la realeza, criticaron el error del monarca en su discurso de inauguración.

El error sucedió al decir “vuestro José Luis Borges, nuestro también por universal, dejó escrito que el idioma no es solo un instrumento de comunicación, sino una tradición y un destino. A estas tierras pampeanas llegaron a lo largo de los siglos muchos pueblos itinerantes, cada uno con su lengua”.

El escritor argentino Jorge Luis Borges es considerado uno de los más destacados en la literatura del siglo XX. Entre sus obras se encuentran Ficciones, El Aleph y El libro de arena.

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, también se equivocó en su alocución al plantear qué ocurriría “si los argentinos hablaran argentino” y al cometer un fallo de concordancia lingüística tras referirse a “la primer vuelta al mundo”, en lugar de “la primera vuelta al mundo”.

Errores aparte, Felipe VI centró su discurso en la defensa del uso del español a los dos lados del Atlántico, recordando las palabras del humanista -nombrado en el siglo XIX miembro honorario de la RAE- venezolano Andrés Bello para defender que es “tan propia de América como de España”.

El monarca aludió a “uno de los momentos más delicados” del español en su historia, con la independencia de los territorios ultramarinos. “No faltaron entonces voces que demandaron también la independencia en el ámbito de la lengua“, apuntó.

Felipe VI señaló que, paradójicamente, el español iba a conocer su mayor expansión con el nacimiento y la consolidación de las jóvenes repúblicas americanas, que resaltó que encontraron en esa lengua un instrumento indispensable de cohesión interna de cada comunidad y de fortalecimiento de los vínculos entre ellas. Para el monarca, el porvenir del español es “un compromiso de todos, de las instituciones públicas y privadas y de la sociedad civil”.