Casado y Rivera usan a Iglesias contra Sánchez y alertan de un gobierno con Podemos 'dirigiendo la economía'

Los líderes de PP y Ciudadanos han hecho referencia en sus mítines de este domingo al regreso de Pablo Iglesias a la política y han alertado sobre un gobierno del PSOE y Podemos. Ha sido la forma en la que Pablo Casado y Albert Rivera han respondido a la última encuesta publicada por ‘El País’ y elaborada por 40dB, en la que se concluye que el sueño de la derecha de reeditar el pacto andaluz a nivel nacional no está tan cerca de hacerse realidad como esa parte del espectro político había llegado a pensar. La encuesta solo dibuja dos opciones de Ejecutivo estable: una alianza de los socios de la moción de censura que desalojó a Mariano Rajoy y un pacto, hoy por hoy improbable, entre los socialistas y Cs.

Tanto el bloque de izquierdas (PSOE y Unidas Podemos) como el de derechas (PP, Cs y Vox) suman 162 diputados, a 14 de la mayoría absoluta (176 en un Congreso de 350 escaños). La diferencia está en que la izquierda podría aspirar a contar con los partidos nacionalistas, abiertamente enfrentados a la derecha. Los socialistas obtendrían 122 diputados y un 27,1% de voto válido, ocho puntos por encima del PP, segundo con 76 parlamentarios y el 19,3% de los votos. Ciudadanos, con el 17,7%, obtendría 55 diputados, quince más que Unidas Podemos que tendría que conformarse con 40 diputados y el 12,32% de los votos. El partido de Pablo Iglesias tendría una muy corta ventaja sobre la extrema derecha de Vox (31 representantes y el 10,2% de los votos). Con este panorama, los partidos nacionalistas serían determinantes al repartirse los 26 asientos restantes de la Cámara baja, que el sondeo no desagrega por siglas. La mayor intención de voto directa la registra ERC (4,1%), a distancia del PDeCAT, Compromís y las dos formaciones nacionalistas vascas.

Con este panorama, Albert Rivera insiste en que no quiere saber nada de Pedro Sánchez y que su único propósito es sacarlo del Gobierno. "Si los separatistas quieren a Sánchez, hay que sacar a Sánchez del Gobierno de España", ha asegurado después de postularse como el "presidente de todos los españoles" frente a un partido, el socialista, que según él “ha abandonado el constitucionalismo”. Rivera ha alertado de que cuatro años más "negociando privilegios e indultos" con Quim Torra pueden ser "terroríficos”, mientras que el líder del PP, Pablo Casado, ha aireado desde Vigo el fantasma de la economía. Un gobierno entre Iglesias y Sánchez, ha dicho, "es una aventura que no podemos pagar", ya que a su juicio sus ideas "cuestan miles de empleos". “No podemos pagarlo. Si llegan al gobierno los comunistas de Podemos tendremos otra recesión" ha dicho, tras recordar que el Banco de España ha cifrado en unos 12.000 millones de euros el desvío en el déficit con las medidas del Gobierno.

La críticas contra Podemos se han producido después de que Pablo Iglesias haya celebrado su regreso de la baja por paternidad arremetiendo contra el poder económico. El sábado aseguró en una entrevista en La Sexta que la democracia "está devaluada" cuando hay empresas que "compran políticos y los meten en consejos de administración". “Decir que los bancos tienen más poder que los diputados es decir la verdad y decir que los medios de comunicación privados tienen más poder que los diputados es decir la verdad", precisó. Poco antes, en un acto en Madrid, tanto él como su número dos, Irene Montero, habían defendido que para pinchar la burbuja del alquiler o bajar la luz se necesita un presidente del Gobierno como el líder de Podemos que se atreva a sentar uno por uno a los jefes de las eléctricas, de los medios de comunicación y de los bancos para decirles "que se acabaron sus privilegios".

Casado ha defendido que Sánchez es "el presidente más radical" de la historia de España y su gobierno el más "desigualitario" porque quiere "destrozar la economía, dar prebendas a los independentistas, acercar presos y destrozar la unidad nacional" y el PP no se lo va a permitir, ha dicho.Frente a esta situación, Casado ha reivindicado al PP como "única alternativa" y ha insistido en la necesidad del voto "unido" a su partido. "No desunir el voto para no desunir España", ha asegurado. "No necesitamos a tres que hagan algo, sino a uno que haga lo que haya que hacer, que lo haya hecho antes y que esté dispuesto a hacerlo cueste lo que cueste", ha dicho sin mencionar a Ciudadanos y a Vox.

Por cierto que mientras Casado se entregaba a la precampaña en Galicia, su secretario general, Teodoro García Egea, se dejaba ver en un acto reivindicativo de lo que podría ser una de las mayores involuciones de los últimos lustros en España: una manifestación en contra de cualquier tipo de aborto convocada por la Asociación Católica de Propagandistas y sus obras, a las que se han unido más de 500 asociaciones y entidades cívicas provida de España para celebrar el Día Internacional de la Vida. Como en los tiempos pretéritos en los que el PP sacó a la calle a la cúpula eclesiástica, los manifestantes han esgrimido el lema "Sí a la vida" y han gritado consignas como "el embrión es un ser vivo", "yo fui embrión, ¿y tú?" o "ante el final de la vida, cuidados paliativos" para oponerse a la legalización de la eutanasia.

El presidente de Ciudadanos, por su parte, ha participado en un Encuentro Ciudadano en Zaragoza con otros candidatos a las elecciones, como la número uno por Barcelona al Congreso, Inés Arrimadas, en el que ha retado a Sánchez a un debate, al que dice que el líder del PSOE "no se atreve" y "tiene que pedir permiso" a Torra. También ha desafiado al líder socialista y a Casado a decir quiénes serán sus ministros y ha afirmado que él tiene "un equipo leal" a España.

En Aragón, una de las comunidades de interior más despobladas de España, Rivera ha anunciado una bajada del 60 por ciento del IRPF para los habitantes que viven en poblaciones de menos de 5.000 habitantes; una tarifa plana para las mujeres autónomas y otros incentivos fiscales para fijar población en zonas, donde se "necesitan menos diputados provinciales y asesores". Además, ha declarado que impulsará que la tarjeta sanitaria pueda usarse en cualquier comunidad autónoma y que  suprimirá el impuesto de sucesiones.

Se ha referido también a la ley de custodia compartida, una norma que fue pionera en Aragón y que los partidos de izquierda han modificado esta semana en el parlamento autonómico, para que no sea preferente en los casos en los que los progenitores no alcancen un acuerdo y prime el interés del menor. "Como padre", Rivera se ha comprometido a sacar adelante una ley para el conjunto del país, porque detrás de la "compartida está la corresponsabilidad y la igualdad". Medidas todas estas que se ha comprometido a poner en marcha en los cien primeros días de gobierno.

En la clausura de ese encuentro, el también candidato a la Presidencia del Gobierno por Cs ha insistido en que él es el defensor de la España de la igualdad y de la libertad, que es "de lo que va esta campaña". Y ha resaltado que Ciudadanos es la "casa común del Constitucionalismo", donde llegan "votantes", "militantes", ya que no tienen "miedo al talento" y ha asegurado que es una "satisfacción" contar a su lado con otros líderes políticos como los presentes en el acto, entre ellos Inés Arrimadas, la activista y abogada gitana, Sara Giménez, y Daniel Pérez, candidato a la presidencia del Gobierno de Aragón, quien ha dicho en el acto que en Aragón "hay un cortafuegos infranqueable contra el independentismo"

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