Indignación en la Eurocámara tras elogiar Tajani la figura de Mussolini: “Hizo cosas positivas”

Más de la mitad del hemiciclo europeo reclamó este jueves al presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani, que retire unas declaraciones en las que presuntamente banalizaba la dictadura de Benito Mussolini al señalar que el fascista italiano hizo también "cosas positivas".

El propio Tajani salió este miércoles al paso criticando que los medios italianos hubieran “manipulado” y sacado de contexto sus palabras a la emisora Radio24.

“Como convencido antifascista, pido perdón a aquellos que hayan podido sentirse ofendidos por lo que dije, que de ninguna manera pretende justificar o desdramatizar un régimen antidemocrático y totalitario“, dijo este jueves Tajani en un comunicado.

“Me siento profundamente entristecido por el hecho de que, pese a mi historia personal y política, algunos puedan haber pensado que optaría por ser indulgente hacia el fascismo“, añadió el político de Forza Italia, que en las últimas semanas ya ha sido criticado en más ocasiones por utilizar su cargo para hacer campaña en Italia.

Alessandra Mussolini, la nieta del dictador, es eurodiputada del grupo europarlamentario popular también por Forza Italia.

Aunque ya a través de las redes sociales varios grupos políticos habían criticado anoche que el presidente del Parlamento Europeo (PE) se hubiera expresado así, el asunto estalló este jueves antes del turno de votaciones, cuando los líderes liberales, socialdemócratas, ecologistas e Izquierda Unitaria quisieron abordar el asunto sin más demora.

Ecologistas e Izquierda Unitaria piden rectificación o dimisión, mientras que liberales y socialdemócratas reclaman que aclare en detalle lo que dijo antes de pensar en próximos pasos a dar.

El copresidente de los Verdes europeos, Philippe Lamberts, fue el primero en el pleno en censurar las declaraciones de Tajani, que dijo debería recordar que “el Parlamento Europeo se puso en marcha precisamente para que no volviera a aflorar en Europa el fascismo”.

Por su parte, el líder de los liberales europeos, Guy Verhofstadt, pidió que Tajani se retracte y le afeó que “haya empezado la campaña” y que no recuerde cuál es su cargo.

De parte del Partido Popular Europeo (PPE, al que pertenece Tajani) intervino su vicepresidente, el español Esteban González Pons, quien dijo que no hay duda de que su grupo europarlamentario “condena el fascismo, el nazismo, el franquismo y el comunismo”. “Todos podemos cometer un error ante los medios o que se tergiversen” las palabras añadió el político popular.

Esta intervención fue criticada por la líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en la Eurocámara, Iratxe García, quien afeó a Pons que “salga a defender a Tajani en el pleno”. “Y también es lamentable que ya no nos sorprendan las palabras de Pons ni de ningún otro dirigente del PP (Partido Popular), que no solo coquetean sino que blanquean a las fuerzas de extrema derecha que están amenazando el proyecto europeo, la convivencia misma y la democracia”, añadió.

También duras fueron las críticas desde el grupo euroescéptico donde se inscribe el movimiento 5 Estrellas (M5S, socio de la Liga en el Gobierno de Italia), la Europa de la Libertad y la Democracia Directa.

El líder de M5S en el hemiciclo europeo, Ignazio Corrao, afeó las palabras sobre Mussolini y dijo que Tajani muestra “su gran ignorancia” por el pasado del país y que debería dimitir.

Por su parte, desde el grupo de los Conservadores y Reformistas europeos (el tercero en número de escaños) se limitaron a criticar las palabras de Tajani, que consideraron “impropias” de un presidente de la Eurocámara.

Dado que los grandes grupos dentro del bando crítico a Tajani solo piden la rectificación y no la dimisión del presidente del Parlamento Europeo, parece poco probable que prosperase la aplicación del artículo 21, sobre el cese anticipado de los altos cargos de la cámara.

Ese precepto prevé que la Conferencia de Presidentes puede proponer un cese de cargo por mayoría de tres quintas partes y que después el pleno debe aprobarlo con el visto bueno de al menos dos tercios de los votos emitidos que representen una mayoría de los diputados que lo componen.