Turno para Trapero en el juicio al ‘procés’ tras el revelador testimonio del comisario Castellví

La quinta semana del juicio a la cúpula del "procés" arranca este lunes con el interrogatorio de las defensas al comisario de los Mossos d'Esquadra Manel Castellví y con la incógnita de si el mayor Josep Lluis Trapero, citado para el jueves, testificará o se reservará para la Audiencia Nacional. Pese a no estar sentado en el banquillo de los acusados en el Supremo -está a la espera de ser juzgado por rebelión en la Audiencia Nacional, donde afronta una petición fiscal de 11 años de cárcel-, Trapero, en boca de todos, se ha erigido en uno de los protagonistas en el juicio a la cúpula del "procés".

Los altos cargos del ministerio de Interior y los mandos de la Guardia Civil y la Policía Nacional le han echado en cara que no aceptara que un coronel del instituto armado coordinara el dispositivo para impedir el 1-O y han denunciado que se alineó con el entonces presidente Carles Puigdemont para permitir la votación, al decantarse por un criterio político y no policial.

Sólo ha salido en su defensa en el Supremo, hasta el momento, el único mosso que ha comparecido en el juicio, el comisario Manel Castellví, a costa de incriminar a Puigdemont y, en menor medida, al exvicepresidente Oriol Junqueras y al exconseller de Interior Joaquim Forn.

Castellví, que ha sido tildado de traidor por sectores del independentismo por su testifical del pasado jueves, dibujó la línea de defensa que podría mantener Trapero, tanto si declara en el Supremo como cuando sea juzgado en la Audiencia Nacional: los Mossos conminaron sin éxito a Puigdemont para que suspendiera el referéndum por el riesgo de una escalada de violencia.

Si Trapero opta por testificar, será clave conocer su versión sobre dos reuniones determinantes del 28 de septiembre, la primera de ellas la tensa Junta de Seguridad en que Puigdemont rechazó la exigencia del Gobierno de desconvocar el 1-O y en la que varios testigos sostienen que el mayor se alineó “totalmente” con el presidente catalán.

Y ese mismo día por la tarde Trapero convocó una cumbre de la cúpula de los Mossos con Puigdemont, Junqueras y Forn, en la que les solicitaron sin éxito que dieran marcha atrás con el referéndum ante el riesgo de que se desataran episodios de violencia.

La testifical de Castellví quedó a medias el pasado jueves, por lo que el juicio arrancará mañana con el interrogatorio de las defensas al comisario de Información, que está por ver cómo afronta la sesión después de las críticas de parte del independentismo.

Después de Castellví ha sido citado el jefe de la comisaría general de planificación de seguridad de los Mossos, Emili Quevedo, un mando clave en el dispositivo del 1-O, aunque podría no declarar porque está imputado por un juez de Cornellà (Barcelona), junto a los demás miembros de la Prefectura, por la supuesta pasividad de la policía catalana para impedir el referéndum.

Tras ellos, el Tribunal ha fijado para mañana lunes un bloque sobre la malversación con cinco testificales, tres los cuales son responsables de Unipost, empresa que emitió presupuestos a la Generalitat por casi un millón de euros relativos a encargos vinculados al 1-O, aunque tanto la empresa postal como el Govern sostienen que no se llegaron a pagar.

Para el martes, 12 de marzo, están citados los agentes de la Guardia Civil que elaboraron informes relativos al 1-O, entre ellos el jefe de la policía judicial del instituto armado en Cataluña, el teniente coronel Daniel Baena, cuya imparcialidad cuestionan las defensas, que le atribuyen un perfil anónimo de Twitter beligerante con el independentismo.

El Tribunal ha reservado para el miércoles la testifical del exjefe de la sede de la Generalitat en Bruselas, Amadeu Altafaj; y Albert Royo, que dirigía el Diplocat, aunque ambos están imputados en el juzgado 13 de Barcelona, que investiga los preparativos del 1-O.

Ese día también están citados Paul Sinning, director del Centro de Estudios Estratégicos de La Haya, y Helena Catt, portavoz del equipo internacional de expertos electorales internacionales contratados por la Generalitat para actuar como observadores del 1-O, dos testimonios con los que las acusaciones pretenden probar que el Govern malversó dinero público en el referéndum.

Y el jueves, además de Trapero, el tribunal también ha citado al exnúmero 2 de Junqueras en la consellería de Economía Josep Maria Jové, a quien la Guardia Civil intervino el documento Enfocats y la agenda “Moleskine”, claves para la acusaciones por sus anotaciones sobre la hoja del ruta del proceso unilateral a la independencia.

Sin embargo, Jové se podría acoger a su derecho a no declarar, ya que está imputado por el 1-O en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), dada su condición de aforado, al diputado en el Parlament.

También están imputados, en este caso ante el juzgado de instrucción número 13 de Barcelona, los otros principales testigos citados para el jueves: Antoni Molons, responsable de Difusión de la Generalitat; el exjuez y exsenador de ERC Santi Vidal, cuyas controvertidas conferencias sobre los planes unilaterales del Govern dieron pie a la causa de los preparativos del 1-O; y Carles Viver i Pi i Sunyer, el arquitecto jurídico del “procés”.

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