La exportavoz Soraya Rodríguez se marcha del PSOE y denuncia su relación con el independentismo

Soraya Rodríguez, portavoz parlamentaria del PSOE entre 2012 y 2014, diputada en el Congreso durante cinco legislaturas y exsecretaria de Estado de Cooperación Internacional deja su partido. La relación de Rodríguez con el ‘sanchismo’ no era buena debido al acercamiento al independentismo que la diputada ha censurado incluso en público en los últimos tiempos. Pero la renuncia no se ha sustanciado hasta este jueves, cuando la exportavoz parlamentaria ha remitido una carta a la secretaria general del PSOE de Valladolid, Teresa López, solicitándole la baja.

Es en esa misiva en la que Rodríguez confiesa que esta “difícil decisión” la ha adoptado por la “discrepancia profunda” que mantiene con la dirección del partido en relación a su política con el independentismo catalán. Es más, expresa sus reparos ante la posibilidad de que Pedro Sánchez busque los mismos apoyos después de las elecciones para seguir gobernando: “No puedo compartir que la mayoría de la moción de censura, que ha sostenido al gobierno durante los últimos ochos meses, sea una posibilidad viable de conformar una mayoría parlamentaria razonable para sostener un gobierno socialista. Por ello espero y deseo que tras los resultados electorales del 28 de abril el PSOE no reedite la mayoría de la moción de censura para obtener una investidura”.

Su postura –dice- que “hace no mucho tiempo era mayoritaria en el partido, y que quedó recogida en la Resolución del Comité Federal de Enero de 2016, es hoy minoritaria”. Esa postura que en realidad quedó refrendada en el máximo órgano del partido entre congresos que se reunió en diciembre de 2015 tras las elecciones del 20-D en las que Sánchez cosechó un pésimo resultado. En la resolución final se decía que “la autodeterminación, el separatismo y las consultas” son “innegociables” para PSOE y la “renuncia a esos planteamientos es una condición indispensable” para que el partido inicie un “diálogo con el resto de formaciones políticas”. Esto es lo que impidió a Sánchez abrir un diálogo con el PDeCAT y ERC para garantizar su investidura que resultó fallida obligando a la repetición de las elecciones en junio de 2016.

Rodríguez sostiene que “el diálogo con Cataluña debe abordarse de manera amplia, incluyendo desde luego a todos los catalanes y desde un amplio consenso de los partidos constitucionalistas. Partidos que, con posiciones políticas e ideológicas diferentes, hemos participado siempre de un consenso constitucional esencial sobre la integridad territorial y la soberanía nacional”. La exportavoz argumenta que ya no tiene sentido “seguir manteniendo mi posición dentro del partido cuando las diferentes opiniones políticas se entienden como críticas personales y cada vez existen más compañeros que reciben como una agresión al partido las opiniones discrepantes”.

Antes de tomar la decisión que se ha conocido este miércoles, Soraya Rodríguez protagonizó una polémica con la dirección de su partido y el propio Gobierno por la figura del ‘relator’ que al parecer se estaba estudiando introducir en la mesa de los partidos para el diálogo con Cataluña. “Ni mediadores, ni relatores. El diálogo entre el Estado y una CCAA necesita respeto a la Constitución, al Estatuto y a las instituciones”, escribió en Twitter.

Poco después, la dirección socialista la apartó del cargo como vicepresidenta primera de la Delegación española en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa.

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