De los Cobos niega que el 1-O hubiera ‘cargas policiales’ y provoca un rifirrafe entre Marchena y la defensa

La segunda parte del interrogatorio al teniente coronel Diego Pérez de los Cobos ha abierto este miércoles la nueva sesión del juicio a los líderes del ‘procés’. Ha sido el turno de las defensas que, tras las durísimas acusaciones lanzadas el martes por el testigo a los Mossos por su falta de colaboración de cara a impedir el referéndum ilegal del 1-O, han tratado de ponerle en un compromiso. Esa estrategia ha provocado un rifirrafe entre uno de los abogados, Jordi Pina, y el presidente del tribunal, Manuel Marchena.

Pina -abogado defensor de Jordi Turull, Josep Rull y Jordi Sànchez- ha intentado promover un debate con De los Cobos sobre la existencia o no de cargas policiales el día del referéndum, después de que el teniente coronel negara un día antes que la intervención de las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado pudiera considerarse tal cosa. “No hubo ninguna carga policial” ha reiterado De los Cobos y ha respondido a una pregunta del letrado repitiendo la explicación de lo que son las cargas: “Desde el punto de vista de técnica policial es una actuación contundente para disolver una manifestación o desalojar un centro o un espacio. Ese día (el 1 de octubre de 2017) no se disolvió ninguna manifestación ni tampoco se practicó ningún desalojo”. Pina ha considerado que las afirmaciones del compareciente podrían incurrir en un delito de falso testimonio y esto ha provocado la intervención del juez Marchena: “No intentemos advertir al testigo de que puede convertirse en un delincuente solo porque no le gusta su respuesta”.

El abogado ha intentado sortear los límites marcados por el presidente repreguntando si durante el referéndum hubo cargas policiales. Ante una nueva llamada de atención de Marchena ha cambiado los términos de la interpelación y ha pedido al testigo que explicara si hubo golpes en extremidades superiores de ciudadanos, así como en la cara. “Hubo multitud de intervenciones y golpes que afectaron a distintas partes del cuerpo” de los ciudadanos, ha explicado De los Cobos y ha añadido: “Ninguno de los informes me llega con el detalle de en qué han consistido las actuaciones”. En ese punto, Pina ha querido saber si se utilizó gas pimienta en una escuela de Aiguaviva (Girona). “Lo ignoro”, ha sido la respuesta del testigo.

También ha dicho que los informes no incluían fotografías de las personas encapuchadas que ayer dijo que se encontraron en los centros de votación y ha añadido que desconoce “exactamente” en qué locales estaban. Y ha precisado que ignora si esas personas encapuchadas de cuya presencia le informaron iban “embozados” o llevaban capucha para protegerse de la lluvia que caía en varios puntos de Cataluña. Tampoco ha dicho conocer las razones de por qué las imágenes grabadas por las cámaras subjetivas que los agentes llevaban en los cascos no se adjuntaron a los informes, ha dicho.

El coronel ha declarado que los policías encontraron “resistencia pasiva organizada” que se convirtió “en el momento de llegar la fuerza, en la mayoría de los casos”, en activa. Y hubo “hostigamiento”, incluso con agresiones, “en infinidad de casos”.

Sobre la forma en que se produjeron las actuaciones policiales durante el 1-O, De los Cobos ha asegurado estar de acuerdo con el jefe de los Mossos, el mayor Josep Lluìs Trapero, en que cualquier intervención debe buscar siempre garantizar la seguridad de los ciudadanos, “y con mucho más énfasis cuando hay personas vulnerables”. Pero ha añadido: “En lo que no estoy de acuerdo es que eso se convirtiera en el fin último de la actuación cuando tenemos un mandato que nos ordenaba unas actuaciones muy claras”.

Otro de los abogados, Francesc Homs, que coordina la defensa de los acusados del PDeCAT, ha preguntado al testigo si considera que se cumplió con éxito el mandato del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya para impedir el referéndum a lo que De los Cobos ha respondido: “Sí, en tanto en cuanto lo que sucedió el 1 de octubre no fue un referéndum. Ante la insistencia del abogado para que admitiera que sí hubo gente que votó, el teniente coronel ha replicado: “Entre comillas sí se pudo votar”.

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