Rajoy asegura que no hubo ‘ningún mediador de nada’ entre Gobierno y Generalitat para evitar el 155

Del testimonio de Mariano Rajoy, el más esperado en el juicio a los líderes del ‘procés’ que se celebra en el Tribunal Supremo, hay que destacar dos declaraciones: una negando que utilizara mediadores entre su Gobierno y la Generalitat aunque dejando caer que muchas personas, entre ellas el lehendakari Urkullu, “quisieron hablar y hablaron” en aquella época con él, y otra en el más puro estilo del expresidente para no decir ni que sí ni que no a una pregunta sobre si le consta que se desviara dinero público para sufragar, por ejemplo, la organización y celebración del referéndum ilegal. Las dos cuestiones son peliagudas por lo que pueden implicar de cara al desenlace del juicio y por lo que puedan decir al respecto dos testigos citados para después: el propio Urkullu y el exministro de Hacienda Cristóbal Montoro.

Respecto a la primera, Rajoy ha asegurado que no hubo “ningún mediador de nada” entre su ejecutivo y la Generalitat para evitar la activación del 155 y la DUI (la Declaración Unilateral de Independencia), porque estaba “clara” su posición de que no iba a “negociar” ni sobre la Constitución ni sobre la soberanía nacional. “A mí nadie me demandó intermediar. No ha habido ningún mediador de nada porque mis posiciones estaban claras y las de los otros también”, ha sostenido. Pero, al mismo tiempo, ha reconocido que “en aquella época” muchas personas, entre ellas Iñigo Urkullu, “quisieron hablar y hablaron” con él, personas a las que dejó “absolutamente claro” que no pensaba negociar “ni el cumplimiento de la ley, ni la Constitución, ni la soberanía nacional”. “¿A quién se le puede ocurrir que un presidente de un Gobierno democrático pueda negociar eso?”, ha preguntado.

Pese a su resistencia inicial a aclarar si recibió personalmente a Urkullu para reconducir una situación que tras el 1-O fue de mal en peor, Rajoy ha acabado admitiendo, a instancias del presidente del tribunal Manuel Marchena, que “escuchó” al lehendakari y le dejó clara su postura, aunque sin precisar si se vieron o se comunicó con él por teléfono.

Sobre la malversación de la que se acusa a los procesados, Rajoy ha contado que el Ministerio de Hacienda informó “en nueve ocasiones” a la Fiscalía sobre algunos movimientos en las cuentas de la Generalitat que podían haber sido destinados a la organización del referéndum del 1 de octubre. Este asunto entraña una doble dificultad: si se niega el desvío se vacía el cargo de malversación, pero si se admite se confiesa la negligencia del Gobierno que asumió el control de las cuentas de la Generalitat precisamente para evitar que se produjera.

A propósito de este asunto, el exconseller Francesc Homs, que actúa en el juicio como abogado defensor, ha tratado de poner contra las cuerdas al expresidente cuando le ha recordado que en una sesión de control del Congreso, el 9 de febrero de 2018, Rajoy garantizó en respuesta a una pregunta de Albert Rivera que “ni un solo euro” del Fondo de Liquidez Autonómica había ido a parar a costear los gastos del referéndum ilegal celebrado cuatro meses antes. El testigo se ha justificado alegando que es posible que “se hubiera engañado u ocultado algunas partidas”, si bien según ha recalcado, “ya no le corresponde al Gobierno hablar de este asunto” sino a los tribunales.

La activación del 155 y la ‘línea ultradura’ de Vox

Como ya había hecho con la exvicepresidenta Sáenz de Santamaría en el juicio a los líderes del ‘procés’, la acusación popular que ejerce Vox ha tratado de aprovechar el testimonio de Mariano Rajoy para hacer propaganda de la línea dura que el partido de extrema derecha propone frente a Cataluña en contraste con la “pasividad” que le atribuye al Gobierno del PP durante los acontecimiento del otoño de 2017. Ante una pregunta de Javier Ortega Smith, secretario general y abogado de la formación, Rajoy ha defendido que se aplicara el artículo 155 de la Constitución y no el estado de sitio, excepción o alarma: “No lo aplicamos porque pensábamos que el artículo 155 era mucho más operativo y además era más justo, porque los estados de excepción o sitio afectan a derechos individuales”.

No obstante, el expresidente ha admitido que en Cataluña se llegó a crear una situación “excepcional”, motivo por el que también hubo que mandar un contingente de 6.000 agentes de Policía y Guardia Civil a esa comunidad, dentro de lo que se conoció como ‘Operación Copernico’. “Era una situación excepcional y tuvimos que tomar una decisión excepcional, que fue poner en marcha el artículo 155”, ha dicho en concreto Rajoy. Por “excepcional” ha entendido que se concentraran “miles de personas ante la Conselleria de Economia donde unos funcionarios estaban cumpliendo decisiones ordenadas por los jueces” o que ante la sede del TSJ de Cataluña se manifestaran 20.000 personas con la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, haciendo proclamas con un megáfono. O las situaciones “de acoso” a policías, guardias civiles o alcaldes no independentistas

De Mariano Rajoy se ha comentado que había preparado su testimonio con la que era su número dos en el Ejecutivo en la época en la que sucedieron los hechos que se juzgan. Y eso se ha podido constatar este miércoles en el Supremo porque muchas de sus afirmaciones ante el tribunal del ‘procés’ han guardado una similitud casi literal. De hecho, para explicar cómo se llegó a la conclusión de que había que activar el 155 ha realizado un relato prácticamente idéntico: “Fue un debate importante. Hubo un sinfín de teorías. Hay quien dice que había que aplicarlo antes. Otros que el 6 y 7 de septiembre. Otros que había que esperar un poco más. Otros que no había que aplicarlo nunca. Otros cambiaron de criterio…”. La decisión final, ha asegurado, fue suya y la tomó teniendo en cuenta como criterios “el respeto a la soberanía nacional” y “el cumplimiento de la ley”. “Fuimos muy prudentes e hicimos el esfuerzo para lograr el apoyo de todos, aunque teníamos mayoría absoluta en el Senado”, ha asegurado.

El respeto a la Constitución y a las reglas del juego por encima de todo

La afirmación más repetida del expresidente durante todo su testimonio ha sido ésta referida a los líderes independentistas que se sientan en el banquillo de los acusados: “Eran plenamente conscientes desde el primer día que yo me reuní con el señor Mas de que yo no iba a aceptar la celebración de un referéndum para romper la unidad de España, liquidar la soberanía nacional y saltarme la ley”. En estos términos ha dicho que se dirigió a Mas y a su sucesor, Carles Puigdemont, para dejarles claro que “quien decide lo que es España es el pueblo español y no una comunidad autónoma, ni el gobierno de España ni las Cortes Generales”. “España es lo que quieren los españoles y no lo que quieren una parte de los españoles”, ha afirmado en tono tajante.

Asimismo, según su relato, recordó a ambos dirigentes las reglas del juego: “Si se quiere hacer un referéndum, eso lo tiene que decidir el pueblo español, tiene que ir a las Cortes, que tienen que modificar la Constitución. Pero no basta con el voto de las Cortes, sino que es el conjunto del pueblo español el que lo tiene que decidir. La soberanía nacional solo puede ser modificada por el pueblo español”. El expresidente, ha destacado, siempre estuvo abierto al diálogo pero matizando que, “si de lo único que se quiere dialogar, es de cómo se liquida la soberanía nacional, lisa y llanamente eso no era posible”. “Se puede arreglar todo pero no se puede arreglar la liquidación de la ley y de la Constitución”, ha señalado.

Otra aseveración en la que Rajoy ha puesto un especial énfasis es la de que el 1-O no hubo un referéndum como dejó sentado la Junta Electoral Central el 4 de octubre. Respecto a la violencia de las cargas policiales que trataron de impedir el referéndum ilegal, el que fuera jefe del Ejecutivo también ha coincidido con la exvicepresidenta al hacer responsable al Govern. A su juicio, es “normal” que se produjeran enfrentamientos sobre todo cuando hay “voluntad en algunos casos concretos de que los haya”. Santamaría ha considerado poco antes que la responsabilidad de esas escenas violentas fue de quienes convocaron a los ciudadanos a que actuaran “como murallas”.

De todas formas, si en algo han diferido los testimonios de Rajoy y Santamaría es en las referencias a la violencia que ha hecho la exvicepresidenta y que ha evitado el exjefe del Ejecutivo. Este último se ha limitado a lamentarla, sin llegar a pronuncia el término ‘violencia’: “La responsabilidad de los dirigentes políticos está en evitar que se produzcan acontecimientos como los que hemos visto aquí. Si se hubiese actuado cumpliendo la ley no habríamos visto esas imágenes ni otras parecidas. Lo lamento muchísimo. No me gustan. Ni estas ni otras”, ha dicho en alusión al vídeo que ha solicitado exhibir una de las defensas. “Por eso creo que la obligación de los dirigentes políticos es trabajar para que se den las condiciones para que no se vean estas imágenes”, ha zanjado el testigo.

También ha confesado que estaba “seriamente preocupado” por “los acosos” a policías y guardias civiles, además de a alcaldes no independentistas, que se produjeron días antes de la celebración del referéndum declarado ilegal. Y ha manifestado que lo que se hizo desde el Ejecutivo el 1-O fue dar cumplimiento a las resoluciones judiciales para que se cumpliera la ley.

Rajoy ha tenido un par de disputas con algunos abogados defensoras, en concreto con Jordi Pina y Francesc Homs. El expresidente se había referido a la violencia ejercida, por ejemplo, contra alcaldes que no querían secundar el ‘procés’ independentista. “¿Quiénes son y de qué poblaciones?”, le ha preguntado Pina. “Muchos del PSC como hemos podido leer en este tiempo, decir que no hubo acoso, critica o manifestaciones contra alcaldes es, con perdón, estar ciego. Todo el mundo que quiso pudo verlo en los medios de comunicación”, ha sido la respuesta del expresidente. Un poco más adelante, el mismo letrado ha expresado su extrañeza por una declaración de Rajoy haciendo referencia a otro de los testimonios que se han realizado durante la mañana, cuando la comunicación entre testigos no está permitida por la Ley de Enjuiciamiento Criminal. El expresidente se ha justificado alegando que había leído la declaración en los “periódicos digitales”.

A Homs, que ha discutido con él por el asunto de la malversación, tampoco le ha hecho gracia la respuesta que le ha dado Rajoy cuando le ha pedido que concretara qué propuestas qué propuestas de diálogo hizo al Gobierno catalán hasta 2017. “La propuesta más importante que hice es que se dejara de vulnerar la Constitución”, ha respondido Rajoy con cierta sorna y el posterior intento del letrado de insistir sobre la misma cuestión ha sido inmediatamente cortado por el presidente del tribunal, Manuel Marchena.

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