El Gobierno descarta ahora cambios en pensiones o laborales vía decreto ley sin consenso

La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, ha descartado este martes que el Gobierno saque adelante cambios en materia laboral o de pensiones vía decreto ley si no logra el consenso de los agentes sociales y de los grupos parlamentarios.

“No es voluntad del Gobierno hacer una reforma unilateral en materia de pensiones”, ha dicho este martes Valerio antes de participar en un almuerzo informativo porque “lo ideal es contar con el apoyo del Pacto de Toledo y de la mesa de diálogo social”.

La ministra ha recordado que el Pacto de Toledo “descarriló la semana pasada” dando al traste con “un trabajo ímprobo de dos años y medio o más”. Además, la mesa de diálogo social del pasado viernes tampoco logró cerrar un acuerdo que sirva para derogar “de iure” el factor de sostenibilidad y el índice de revalorización de las pensiones que impuso el PP en su reforma “unilateral” de 2013.

“Como Gobierno hay que valorar la situación”, ha dicho Valerio, ya que “no nos gustaría tener que hacer una reforma unilateral del sistema de pensiones”.

Ha añadido que el Gobierno trabaja en un decreto ley para derogar “los aspectos más lesivos de la reforma laboral de 2012, pero necesita “verlo en la mesa de Diálogo Social y acordarlo con un número de grupos parlamentarios suficiente para poder convalidarlo”.

También esta contrarreforma estaba siendo abordada en el Congreso y “descarriló”, ha recordado la ministra, ya que a la proposición de Ley socialista se habían sumado transaccionales de otros grupos para atajar la subcontratación y modificar la prevalencia de convenio en algunos aspectos, recuperar la ultraactividad y introducir el registro de jornada.

En el mismo sentido, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha indicado este martes que el Gobierno no aprobará antes de las elecciones generales del 28 de abril la reforma de las pensiones, tal y como demandan los sindicatos, ya que no ha habido acuerdo en el Pacto de Toledo.

Montero, que ha participado en los Desayunos Informativos de Europa Press, apuntó que dicha reforma no podrá aprobarse por decreto ley, ya que considera que va a ser “difícil” recuperar el consenso del Pacto de Toledo antes de las elecciones. “La primera oportunidad (del Pacto de Toledo) se ha visto disipada y yo no entendí las razones por las que (Podemos) se descolgó”, afirmó.

A pesar de la falta de acuerdo, aseguró que el Gobierno y, en concreto, Magdalena Valerio seguirán trabajando en la dirección de recuperar el consenso e intentarán “hasta el último minuto” poder convocar nuevamente la Comisión del Pacto de Toledo, si bien admitió que será difícil porque los partidos están ya en “posiciones electoralistas”.

Así, dijo que nada más “ganar las elecciones”, el nuevo Gobierno convocará el Pacto de Toledo porque el sistema de pensiones es “prioritario” y, entonces, “se aportarán todos los datos que en ese momento eran casi el consenso” que se “tocó con los dedos”.

Mientras tanto, recordó que las pensiones han subido este año un 1,6% con carácter general y añadió que ganarán poder adquisitivo porque la previsión oficial es que el IPC acabe el año en el entorno del 1,1% o 1,2%.

Las condiciones de Podemos para una reforma laboral

Por otro lado, Unidos Podemos ha exigido este martes al Gobierno que, para dar su apoyo al decreto que pueda aprobar con cambios en el mercado de trabajo, cumpla lo acordado en materia de ultraactividad, registro de jornada y la primacía del convenio de sector frente al de empresa. “Si se cumplen las cuestiones que para nosotros son centrales, pero también para los sindicatos de clase y los trabajadores, los apoyaremos”, ha asegurado la portavoz del grupo confederal, Irene Montero, a la salida de la reunión de Mesa y Junta de Portavoces del Congreso de este martes.

Montero se ha referido a estas cuestiones como “tres ejes fundamentales” y ha explicado que la ultraactividad “tiene que ser de nuevo ilimitada”, para que los convenios no caduquen por falta de acuerdo entre sindicatos y patronal, y la primacía del convenio de sector frente al de empresa debe “ser íntegro”.

Asimismo, ha reclamado que el registro horario sea accesible, no sólo para los representantes sindicales, sino para el conjunto de los trabajadores, y que así estos puedan comprobar de forma “fácil” cuántas horas extraordinarias han realizado.

Estos puntos distanciaban las posturas entre el PSOE y Unidos Podemos cuando los socialistas trataban de sacar adelante en el Congreso diferentes cambios en el mercado de trabajo, para los que buscaban los apoyos de PDeCAT y PNV. Ante la disolución de las Cortes Generales, la única posibilidad que queda ya pasa por la aprobación de un decreto ley, que tendría que ser aprobado por la Diputación Permanente.

Montero ha recordado que estas cuestiones se incluían en el acuerdo de Presupuestos alcanzado por su grupo parlamentario con el Gobierno, por lo que cree que “sería muy sencillo” iniciar conversaciones para ponerlas en marcha. Pese a ello, ha lamentado que el Gobierno no esté negociando al respecto.

Junto a la dirigente de Podemos, la portavoz de En Marea, Yolanda Díaz, ha criticado la “incertidumbre” que, a su juicio, genera el Gobierno porque cree que “aún no sabe lo que quieren someter a debate”, tanto de los grupos como los sindicatos, después de que este mismo martes se haya desconvocado una reunión para tratar esta cuestión.

Por otro lado, Unidos Podemos ha lamentado que el Ejecutivo “no ha querido ni sentarse” para negociar cambios en el sector eléctrico, pese a los cambios acordados también en el acuerdo de Presupuestos, una cuestión a la que también ha aludido el portavoz de En Comú Podem, Josep Vendrell.

“Parece como si le tuviera miedo a los sectores poderosos”, ha aseverado, al tiempo que ha pedido al Ejecutivo de Sánchez “valentía” para, además de derogar la reforma laboral, impulsar cambios en el bono social e imponer “el principio de precaución” ante los cortes de suministro por parte de empresas que registran “beneficios brutales”.
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