Una ‘coalición electoral’ de PP y Vox puede derrotar al PSOE, llegar al Gobierno y controlar el Senado

En influyentes ámbitos políticos y económicos del entorno del PP se está analizando y promoviendo la posibilidad de que Pablo Casado y Santiago Abascal lleguen a un acuerdo de coalición electoral, ‘Nueva Alternativa’, para concurrir juntos a las elecciones del próximo día 28 de Abril (28-A) y para ganar dichos comicios por delante del PSOE de Pedro Sánchez.

Y, a partir de ahí y si se confirmaran unos buenos resultados, donde el PP garantizaría a Vox en las listas conjuntas 25 escaños del Congreso de los Diputados, ambos partidos tendrían asegurada la mayoría absoluta en el Senado (para acordar el 155).

Y Pablo Casado podría llegar a ser investido presidente del Gobierno con la colaboración, o abstención (si fuera suficiente), de Albert Rivera y Cs. Un partido el de Cs que perdería votos y escaños si se confirmara una coalición de PP y Vox con posibilidades de ganar las elecciones.

Esta iniciativa la podrían estar negociando personas próximas a FAES, la Fundación de José María Aznar y al que fuera su reciente colaborador Rafael Bardají (actualmente en el aparato de Vox) y así como empresarios cercanos al asesor de Casado en cuestiones económicas Manuel Pizarro.

Un plan de la máxima urgencia ante unas elecciones que en el flanco más conservador de la política y la economía se consideran determinantes para evitar los riesgos un nuevo tiempo de ‘recesión’ y la reapertura del ‘diálogo y las concesiones’ de Sánchez a Podemos y al soberanismo catalán.

Todo ello en pos de impedir la investidura de Pedro Sánchez que, en dicho caso, incluiría los ‘indultos’ para los golpistas que resulten condenados en el juicio que se celebra en el Tribunal Supremo. Y la reapertura de la ‘Mesa estatal’ de diálogo entre los gobiernos de España y Cataluña y en presencia de un mediador o relator.

La coalición electoral ofrece grandes ventajas para el PP y para Vox

Si ‘la política es el arte de lo posible’ la coalición electoral PP-Vox es más que plausible porque ambos partidos tienen su origen en la misma ‘cepa política’ de José María Aznar, quien personalmente ha apadrinado tanto a Casado en la sucesión de Mariano Rajoy como a Abascal, del que Aznar dijo que era ‘un chico lleno de cualidades’.

A sabiendas como saben los dirigentes y votantes de ambos partidos que es mucho mas lo que les une que lo que les separa. Sobre todo en cuanto a  sus objetivos políticos (aunque no en sus programas) de llegar al poder. Por ello y por el importante rédito electoral que supondría para PP y Vox, con la    supresión del enorme riesgo (del que hablan los analistas demoscópicos) de la pérdida de votos y escaños en circunscripciones con menos de 7 escaños.

De ahí que los promotores de la ‘Nueva Alternativa’ (o ‘Nueva Derecha’) estén obsesionados con el pacto pre electoral entre PP y Vox. E insistan en la oportunidad y la urgente necesidad de poner en marcha dicha coalición que debería quedar constituida antes del día 25 de marzo para concurrir a las elecciones generales del 28-A.

Lo de extender el acuerdo PP-Vox a los comicios europeos, municipales, y autonómicos y del 26-M sería más complicado. Pero también se podría intentar si los secretarios generales de ambos partidos Teodoro G. Egea y Javier Ortega se sientan pronto a negociar.

Estamos ante una operación política de envergadura y urgencia en la que tanto Casado como Abascal saldrían muy beneficiados. El primero como ganador de las elecciones y posible presidente del Gobierno y el segundo como cuarto partido nacional, por delante de Podemos, y con un Grupo Parlamentario de 30 escaños en el Congreso de los Diputados.

Los más optimistas dirigentes de Vox podrían decir que esos 30 escaños, e incluso más, los podrían alcanzar ellos solos y por su cuenta. Aunque, por causa de los efectos correctivos de la Ley D’Hont, los de Vox también saben que se podrían quedar en solo 12 o 15 escaños.

Y en ese caso serían acusados y señalados de dañar el bloque conservador. O la refundación electoral y política del centro derecha español por la que clama José María Aznar desde su Fundación.

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