Marchena para los pies a Turull por su apología del ‘procés’ y cita a Rajoy para el próximo martes

Jordi Turull, uno de los hombres fuertes del Govern de Carles Puigdemont y más directamente conectado con la logística y la financiación del ‘procés’ en su condición de consejero de Presidencia, se ha esforzado en desmentir que hubiera el más mínimo componente violento en los planes y las actuaciones de los dirigentes independentistas. De lo que se trata es de desarmar la acusación de rebelión y los casi veinte años de cárcel que conlleva, para lo que además ha intentado desautorizar los escritos de la Fiscalía y el presidente del tribunal ha tenido que pararle los pies. Sobre los acontecimientos que se juzgan será interesante escuchar la versión del expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que comparecerá como testigo el próximo martes.

Turull, para quien la petición del fiscal es de 16 años por rebelión agravada con malversación, ha aplicado la máxima de que la mejor defensa es un buen ataque. Ha abierto la reanudación del juicio, este martes, respondiendo a las preguntas del fiscal, y desde el minuto uno ha dejado traslucir su hostilidad hacia el Ministerio Público.

De las sesiones que se han celebrado hasta ahora, esta ha sido la primera en la que el presidente del tribunal, Manuel Marchena ha llamado la atención a uno de los acusados por la forma de responder al interrogatorio. Ha ocurrido cuando Turull ha pretendido hacer una especie de crítica al escrito de la Fiscalía. “El movimiento político independentista va de abajo hacia arriba”, ha dicho y ha explicado que “este proceso lo sitúan (en alusión a las acusaciones) en que un día cae sobre la mesa un libro blanco. Eso no se aguanta por ninguna parte”. Es más, ha calificado de “falta de respeto” que los fiscales presenten a los catalanes “como ovejas o gente militarizada, a la que se mueve de un sitio a otro”. “Somos el país de Pau Casals (compositor del “cant dels ocells”, considerado un himno por la paz). Por mucho que se presente a la gente de Cataluña como violenta, este relato no tiene ningún sentido, es más, es delirante”, ha sostenido, no sin antes culpar a la Policía y a la Guardia Civil por una actuación “desproporcionada no, lo siguiente” el 1-O.

El juez Marchena le ha interrumpido para pedirle que no hiciera juicios de valor sobre las acusaciones: “Tiene derecho a contestar o no contestar, pero tampoco es correcto es que usted aproveche una pregunta del ministerio fiscal para hacer alegaciones que podrá hacer en la última palabra”. Tampoco ha admitido Marchena el intento de Andreu Van den Eynde, abogado de Junqueras y de Raül Romeva, de introducir una protesta por las formas del interrogatorio del fiscal Jaime Moreno. El presidente del tribunal le ha recordado que no es el defensor de Turull y le ha retirado la palabra.

Pero uno de los momentos más tensos del interrogatorio se ha producido cuando el fiscal ha preguntado a Turull por un tuit que publicó un tuit que publicó al día siguiente de las concentraciones del 20-S, cuando se produjo el asedio a la Consejería de Economía para dificultar el registro de la Guardia Civil, en el que elogiaba la “determinación” del pueblo catalán frente a las armas de que dispone el Estado, como los fiscales o el Tribunal Constitucional. “El Gobierno español, menos política, está dispuesto a hacer de todo, la Fiscalía te lo afina…”, ha explicado Turull. ¿Se acuerda del ‘la Fiscalía te lo afina’ o las cloacas del Estado? El Gobierno ha estado dispuesto a hacer de todo. Y nosotros queremos que la gente vote”, ha explicado el exconsejero, que ha rematado su argumentación afirmando: “Ahora veo que hay gente del Estado que empieza a ser víctima de las cloacas, así sabrán de lo que hablamos”.

Menos desafiante ha estado el acusado cuando ha tratado de desmentir aquellas actuaciones de 2017 que claramente vulneraban la Constitución y el Estatut y que caen de lleno en el ámbito de aplicación del Código Penal. Por eso, en línea con lo que hizo Joaquim Forn la semana pasada, ha vuelto a tildar la DUI de “declaración política” que encajaba “con el sentir mayoritario del pueblo catalán” tras los resultados del 1-O, hasta el punto que cuando el fiscal le ha preguntado que precisara si se trató o no de una declaración formal de independencia, él ha insistido: “Fue una expresión de voluntad política”.

En contra del relato de las acusaciones que a raíz de documentos incautados a los líderes independentistas les presenta como un grupo de conjurados para conseguir la independencia a cualquier precio, Turull ha tratado de convencer al tribunal de que el proceso se produjo justo al revés, es decir, ha apelado a lo que los independentistas llaman el “mandato democrático” para argumentar que su preocupación cuando se convocó el referéndum ilegal del 1-O era buscar “el difícil equilibrio” entre la ley y ese mandato. “Teníamos que ponderar que nos debíamos al Parlament. Que había sido expresamente despenalizado convocar referéndums”, ha matizado en alusión a la reforma del Código Penal de 2005 y ha añadido: “Y debíamos ponderar también nuestro compromiso con los ciudadanos de Cataluña”.

“Somos el país de Pau Casals (compositor del “cant dels ocells”, considerado un himno por la paz). Por mucho que se presente a la gente de Cataluña como violenta, este relato no tiene ningún sentido, es más, es delirante”, ha sostenido, no sin antes culpar a la Policía y a la Guardia Civil por una actuación “desproporcionada no, lo siguiente” el 1-O.

El exconsejero ha negado que conociera el documento EnfoCATs, hallado en la casa de Josep Maria Jové, número dos de Junqueras, cuando sucedieron los hechos. Es en ese documento, que establece el itinerario hacia la independencia, donde figura un punto en el que se propone aumentar la movilización ciudadana y la conflictividad en la medida que el Estado se cerrara a las reivindicaciones soberanista de la cúpula del ‘procés’. “No lo he visto (…) no se buscaba la determinación ciudadana, existía la determinación ciudadana y había que darle salida política”, ha asegurado Turull, quien ha rechazado en todo momento la estrategia de confrontación con el Estado: “El Govern ha estado buscando el diálogo, lo ha hecho siempre, incluso cuando se aplicó el artículo 155”.

A Jové, además del EnfoCATs, se le incautó una agenda en la que anotó una reunión de junio de 2016, en la que, ante la “no propuesta española” se habla de ir a la vía unilateral. Turull, que entonces era portavoz del grupo parlamentario de Junts pel Sí, ha rechazado totalmente que eso fuera así: “Desmiento que se apostara por la vía unilateral. Al cabo de un mes el president (Puigdemont) dijo “referéndum o referéndum”. A lo que Turull ha hecho la siguiente puntualización: ese referéndum era “pactado con el Estado (…) se intentó que fuera pactado hasta el último minuto”.

El fiscal ha continuado repasando las notas contenidas en la agenda de Jové, según las cuales en una de las reuniones que se celebraron para decidir los pasos a dar de cara a la independencia el expresidente Mas dijo que la respuesta del Estado a un referéndum ilegal “iba a ser peor que el 9-N”. “Eso en boca del president Mas es imposible”, ha respondido Turull.

‘Los que nos denuncian ante el TC incumplen sus resoluciones’

Turull ha admitido que el Tribunal Constitucional le notificó, al menos una vez, una resolución para que paralizase los trámites que debían conducir a la celebración del referéndum. Al hilo de esto, ha aprovechado para lanzar una crítica al Tribunal Constitucional que con cierta frecuencia ha hecho el independentismo: el incumplimiento por parte del Gobierno de Mariano Rajoy de aquellas sentencias que perjudicaban sus intereses y beneficiaban a la Generalitat. “¿Cómo puede ser que los que nos denuncian ante TC incumplen cada día al TC (hasta 25 veces ha dicho) y aquí no pasa nada? Yo por un auto que no merece reproche penal llevo un año en la cárcel y luego se nos dice que no estamos perseguidos por nuestras ideas”, ha denunciado.

“¿Se gastaron fondos públicos para el referéndum?”, ha preguntado el fiscal Jaime Moreno. “No se gastó ni un euro”, ha respondido Turull. El fiscal se ha referido a la disposición número 40 de los Presupuestos de la Generalitat, prevista para sufragar el referéndum, que fue suspendida y anulada por el Tribunal Constitucional. Según el exconsejero, lo que había era una partida presupuestaria para “procesos electorales” en general, no específicamente para el 1-O. “Después había una disposición adicional en que se expresaba el compromiso político para hacer el referéndum”, ha señalado y ha detallado que “estábamos en medio del Pacte Nacional del Referéndum”. “Imagine que conseguimos el referéndum pactado con el Estado”, ha exclamado. La Fiscalía sostiene que varios gastos del 1-O como papeletas o censo electoral se escondieron en cinco Consellerias, entre ellas la de Turull, pero también la de Oriol Junqueras, el exconseller Raül Romeva, la exconsellera Dolors Bassa y otras dos de procesados huidos.

En relación al acuerdo de gobierno del 6 de septiembre de 2017 para desarrollar el referéndum, Turull ha admitido que en el mismo los miembros del Govern asumieron “todo lo que se tuviera que hacer” para llevar a término la consulta. Según ha relatado, ese acuerdo lo firmaron todos los miembros del Govern en bloque porque en esa época “había mucha literatura de si unos estaban implicados y otros con el referéndum”.

El fiscal ha interrogado también a Turull sobre las vías que se utilizaron para publicitar el referéndum, tanto a través de los medios como de las redes sociales. “No es exacto que se fueran abriendo páginas a medida que se iban cerrando. Cuando decidimos abrir referendum.cat nos dicen que en el 9-N hubo tal dimensión de ciberataques que pudo lesionar más allá de la página web. Se nos dijo que podría haber otros dominios mucho más seguros”, ha explicado apelando a que entonces se hablaba de ataques “del Este”.  “Los catalanes lo aprovechamos todo”, ha ironizado Turull para visualizar que se aprovecharan dominios ya exsistentes gracias a que “en este país hay mucho talento en esta materia”. Ha recordado que “cerrar  una página web es poner puertas al campo” y ha derivado la responsabilidad sobre la persistencia de la página referendum.cat a la labor de los propios ciudadanos.

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