Ciudadanos acuerda que no pactará ni con Pedro Sánchez ni con el PSOE tras las elecciones generales

La Ejecutiva de Ciudadanos ha acordado este lunes que el partido no alcanzará un acuerdo de Gobierno ni con Pedro Sánchez ni con el PSOE tras las elecciones generales del 28 de abril porque, según el partido naranja, “los socialistas tienen que pasar a la oposición”. Hasta ahora, la aspereza de las críticas a Pedro Sánchez, que han ido subiendo de nivel a medida que se ensanchaba la brecha entre el líder socialista y el del partido naranja, había llevado a situar en Sánchez la única línea roja para un pacto entre las dos formaciones. Ahora, tres años después del ‘Pacto del Abrazo’ de 2016 para una investidura que no llegó a materializarse, queda claro que el veto afecta a todo el Partido Socialista y no solo a su secretario general.

Así lo ha comunicado en rueda de prensa el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, que considera que las elecciones del 28 de abril estarán marcadas por dos circunstancias: el “golpe de Estado” de 2017 por parte de la Generalitat de Cataluña y la decisión del presidente del Gobierno de “dialogar y pactar” con los partidos independentistas. Cataluña es, de hecho, lo que mantiene enfrentados a Ciudadanos y el PSOE. “Se ha intentado romper el país, romper España con un golpe a la democracia dado desde las instituciones autonómicas de Cataluña”, ha recordado Villegas y ha subrayado que “es lo más grave que ha pasado en España en los últimos años, y de lo más grave que ha pasado en Europa”.

“Ningún voto que vaya a Cs va a servir para que Sánchez siga como presidente del Gobierno”, ha insistido Villegas. Pero este criterio de no pactar con el PSOE se va a aplicar para las elecciones generales, mientras que para los comicios municipales y autonómicos la Ejecutiva nacional del partido de Rivera aún no ha tomado una decisión. Sobre la posibilidad de pactar con el PSOE si, en el periodo de negociaciones, Sánchez accediera a apartarse, el dirigente ‘naranja’ ha dicho que hoy por hoy “Sánchez es el PSOE y el PSOE es Sánchez”. Lo cierto es que en 2015 Ciudadanos también se negó a apoyar la investidura de Mariano Rajoy y luego acabó apoyándola, al mismo tiempo que los socialistas optaban por la abstención para romper el bloqueo político.

Lo que ha dejado de ser un problema para Ciudadanos es la posibilidad de pactar con la extrema derecha de Vox. Lo que busca Rivera, eso sí, es un pacto a la andaluza pero liderado por él. La dirección del PSOE ha expresado su extrañeza por las preferencias de Ciudadanos. “Rivera dice que no va a pactar con socialdemócratas. Le cuesta menos con los extremistas de extrema derecha… Es un poco extraño eso en el contexto europeo. Los socialdemócratas se entienden con liberales y en España prefieren a la extrema derecha”, ha afirmado José Luis Ábalos, ministro de Fomento y secretario de Organización, además de ironizar con la rapidez con que Ciudadanos renunció a los fundamentos socialdemócratas: “Al Partido Comunista le costó más renunciar al leninismo. Entre el discurso y las compañías, de liberales tienen poco”. Para Ciudadanos, sin embargo, la disyuntiva es otra: escoger entre “la continuidad del Gobierno Frankenstein” de Sánchez, con el apoyo de “separatistas y populistas”, y “una nueva etapa encabezada por Albert Rivera”.

Cataluña es también el tema favorito del líder del PP, Pablo Casado, para atacar al Gobierno por su política de diálogo con Cataluña. Casado también denuncia una supuesta claudicación ante el independentismo lo que, a tenor de lo sucedido en las elecciones andaluzas de diciembre, cree que le dará grandes réditos en las urnas. En un discurso ante la Junta Directiva Nacional de su partido, ha pasado en cuestión de minutos de afirmar que Pedro Sánchez reconoció el derecho a la autodeterminación a asegurar que no le cabe duda de que será lo primero que haga si sigue al frente del Ejecutivo tras el 28 de abril. Desde Ferraz y tras la reunión de la Ejecutiva socialista, Ábalos ha dicho que “empieza a parecer patético que se siga con la misma cantinela”.

“¿Por qué convoca las elecciones el 28 de abril?”, cuando es un coste innecesario que se hubiera ahorrado al unir las generales con las autonómicas, municipales y autonómicas. Esa es la pregunta que Casado ha formulado en un discurso ante la Junta Directiva Nacional de su partido y se ha respondido a sí mismo con otra pregunta: “¿Qué hace daño al PSOE?”. A juicio del líder del PP lo que más daño hace a los socialista es el propio Pedro Sánchez, como han constatado los ‘barones’ y los candidatos que no querían coincidir con él por considerarlo “tóxico”. “¿Cómo va ser bueno para España un candidato que no es bueno para sus compañeros de partido?”, ha sido la tercer pregunta con la que Casado ha cerrado su argumentación de que el debate territorial y la “venta de España a los independentistas” es lo que pasó factura al PSOE en Andalucía, una tesis en la que late su convencimiento de que utilizar este asunto en la campaña es básico para sus intereses, aunque para ello sea preciso retorcer un poco la realidad.

Casado se ha aferrado a la declaración que hizo la consejera de Presidencia y portavoz del Govern, Elsa Artadi, del pasado viernes en la que avisó que tras las elecciones “no se volverá a pagar por adelantado”. Artadi se refería al apoyo de los independentistas a la moción de censura contra Mariano Rajoy que dio la presidencia a Sánchez sin que existiera un compromiso por parte de este para atender a sus reivindicaciones secesionistas. Eso debería ser suficiente para convencer al PP de que no hubo pactos ocultos pero sucede todo lo contrario. A Casado le sirve para seguir alimentando la sospecha, lo que ha hecho planteando otro par de preguntas: “¿Ahora exigirán (los independentistas) el pago al contado? ¿Es por lo que Sánchez no descarta pactar con ellos?

En un repaso sobre lo que han sido los ocho meses del Gobierno socialista, el líder del PP ha llegado a asegurar que en julio Sánchez admitió que la solución para salir de la crisis de Cataluña era votar, una declaración que ha vinculado al ejercicio de la autodeterminación. Eso no es exactamente así que la afirmación del presidente se hizo en el contexto de un debate parlamentario en el que explicó que habría que refrendar un nuevo Estatuto de autonomía acordado por todas las fuerzas políticas. Eso sí, el presidente que situó en la campaña de 2006 contra el Estatut y en el recurso de inconstitucionalidad que alteró aspectos de la norma que habían sido votados por los catalanes en un referéndum, dejó claro que en ningún caso se estaba refiriendo a la posibilidad de decidir la autodeterminación de Cataluña.

Ábalos, por su parte, ha recordado que “nos acaban de tumbar unos Presupuestos Generales del Estado (ERC y el PDeCAT) y no nos ha hecho ninguna gracia”. A lo que ha añadido en referencia a las críticas del PP: “Que alguien siga con esa cantinela empieza a parecer patético”. El dirigente socialista ha destacado, por otro lado, que el PP haya renunciado a ser primera fuerza dando por hecho que solo podrá tocar el poder a través del pacto con las otras dos derechas, Ciudadanos y Vox. Ha recordado, en ese sentido, que se ha producido un cambio de estrategia de los populares ya que hasta no hace mucho su propuesta era que gobernara la lista más votada en los ayuntamientos.

El Partido de los Socialista Europeos (PES) celebra este fin de semana en Madrid su “kick off campaign” o arranque de campaña, sin que el PSOE haya decidido todavía quién encabezará su lista al Parlamento Europeo y a la espera de que el ministro Borrell diga si está dispuesto a hacerlo él. “Ya veremos, depende de su disposición”, ha reconocido Ábalos, quien ha asegurado que “la decisión no está tomada”, al tiempo que ha dirigido palabras de elogio hacia Borrell: “Todo lo que pueda decir de él es bondadoso, es una persona muy importante en nuestro proyecto y sigue trabajando de ministro”.

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