Abascal advierte a Cs que el “cordón sanitario” acabará siendo “su soga”

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha avisado este lunes a Ciudadanos de que el "cordón sanitario" que anuncia la formación naranja se acabará convirtiendo en "su soga" y ha avanzado que su partido aspira a que "otros tengan que plantearse entrar en el gobierno con nosotros".

En un debate organizado por el diario La Razón, Abascal, que se ha autoproclamado “el gran vencedor” de las elecciones del 28 de abril por “doblegar la rodilla” de Sánchez, ha dicho que se siente “muy cómodo” con la fotografía de la Plaza de Colón (con PP y Cs) “aunque es difícil sentirse cómodo con quien no quiere fotografiarse con nosotros”.

Y por ello, Abascal se ha mostrado convencido de que “los españoles castigarán ese tipo de actitudes que impiden una alternativa al Frente Popular”.

El presidente de Vox ha insistido en que su formación no se va a conformar con ser la segunda o la tercera fuerza de esa alternativa y ha informado de que tiene “grandes expectativas” en ciudades como San Sebastián o Barcelona.

Y ha añadido que Vox tiene que llegar al Congreso para “desterrar de cualquier gobierno el golpismo separatista y el comunismo chavista”.

Abascal, que ha anunciado para este martes una reunión de su comité ejecutivo para prepara las elecciones, también se ha dirigido a quienes piensan que Vox es un partido radical.

Ha considerado que quizá algunos han llegado a esa apreciación porque ven a Vox “muy enfadado” con los independentistas y les ha recordado que su partido no aceptará “ni uno sólo de los dogmas de la dictadura progre”.

El presidente de Vox ha aprovechado la intervención para anunciar que el “próximo Vistalegre” será en Cataluña, con la idea de repetir el multitudinario acto que el partido de extrema derecha celebró en la madrileña plaza de toros el pasado mes de octubre.

Abascal también ha asegurado, ante unos mil invitados (ningún político entre ellos), que él no tiene el Estado en la cabeza, “pero sí España en el corazón”.

Y se ha comprometido a hacer una campaña electoral en la que estén presentes los “debates prohibidos” porque la misión de Vox es “espantar a las fuerzas enemigas de la unidad de los españoles”.