El Gobierno acusa a la derecha de no aceptar la Constitución: ‘Estamos ante una involución democrática’

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ha acusado a PP, Ciudadanos y Vox de no aceptar la Constitución con sus ataques al Gobierno y su insistencia en que convoque elecciones. La número 'dos' engloba a los tres partidos en un frente de derechas al que acusa de protagonizar una "involución democrática". Prueba de esa situación, a juicio del Ejecutivo, es que se le reproche su supuesta 'ilegitimidad' y se le acuse de 'traición', una crítica esta última ante la que el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ha retado al líder del PP, Pablo Casado, a actuar jurídicamente contra Pedro Sánchez si tan convencido está de que ha cometido un delito de "alta traición" contra el Estado.

“Estamos delante de una derecha que tiene tres partidos pero que es una, que todavía no acepta la Constitución”, ha asegurado Calvo en una entrevista en RNE, respondiendo a las críticas de la concentración de este domingo en Colón donde, ha dicho, se puso en entredicho la legitimidad del Gobierno.

Calvo ha defendido que el Ejecutivo de Pedro Sánchez tiene la misma legitimidad que el anterior Gobierno de Mariano Rajoy porque salió de los escaños del Congreso de los Diputados. “Estamos en una involución de 40 años de cultura política democrática, donde este país había avanzado mucho en convivencia. Hay algunos asuntos que están traspasando unos límites inquietantes”, ha recalcado. “No aceptan la moción de censura, es en lo que están. Ayer se denominaba al gobierno anticonstitucional, lo que es vulnerar la Constitución con solo decirlo”, ha insistido la vicepresidenta, quien ha asegurado que la petición que le hacían a Sánchez de convocar elecciones nada más vencer la moción de censura infringía la propia Constitución, ya que la convocatoria depende del poder ejecutivo y no del legislativo.

Por su parte Borrell, en un hilo en Twitter, admite que se puede discutir razonadamente sobre la utilidad, la conveniencia o las funciones de un “relator/coordinador” en las reuniones de los grupos políticos sobre Cataluña, pero recalca que nada justifica que eso sea lo “más grave que ha pasado en España desde el golpe de Estado de 1981” ni acusar de “alta traición” al presidente del Gobierno. “Son acusaciones muy graves, tipificadas en el Código Penal, que deben sostenerse con los instrumentos jurídicos que existen para ello”, afirma para añadir que “si el Sr. Casado está convencido de lo que dice, el artículo 102 de la Constitución le permite actuar con los diputados que tiene en el Congreso”.

También ha hablado este lunes el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien ha asegurado que no descarta que el Gobierno y la Generalitat mantengan el diálogo dentro de la Constitución, aunque manteniendo como “línea roja” el derecho a la autodeterminación. “¿Alguien va a dudar de la lealtad a España de los integrantes de este Gobierno? Hasta ahí podíamos llegar”, ha comentado. En una entrevista en la Cadena Cope, Grande-Marlaska ha desligado la ruptura de las negociaciones tras el Consejo de Ministros del pasado viernes con la convocatoria de la manifestación dos días después. En su opinión, lo que ocurrió el viernes fue que se constató que los partidos independentistas “no se bajaban del caballo de la autodeterminación” y esto es “una línea roja en la que el Gobierno ha dicho que no podía valorar”.

Al ser preguntado si descarta volver a la mesa de diálogo, Grande-Marlaska ha respondido que él “no descarta nada”. “Lo que sí descarto es que el Gobierno acepte el derecho de autodeterminación”. “Confiemos, por favor”, ha asegurado en referencia al Ejecutivo de Pedro Sánchez. Grande-Marlaska espera que el juicio al ‘procés’ independentista que arranca este martes en el Tribunal Supremo no “contamine” o “interfiera” en el debate político. Tampoco le molesta que ayer en la manifestación de la Plaza de Colón se volviera a pedir la convocatoria de elecciones generales, ante lo que ha recordado que es Pedro Sánchez quien tiene la potestad para ello y que en estos ocho meses de Gobierno el “90% de los decretos leyes han sido convalidados con el apoyo de Ciudadanos o el PP”.

Una concentración ‘partidista’ y basada en ‘falsedades’

El ministro ha evitado valorar la figura del relator para la negociación con los independentistas apelando a que es necesario “encontrar una solución dentro de la Constitución y la ley”. “El Gobierno llegó a otro intento de acuerdo, intentó hablar de todo dentro de la ley y la Constitución”, ha indicado, a lo que ha añadido: “Que no se ponga en duda, por favor, la inteligencia ni del presidente del Gobierno ni del resto de miembros”.

El titular del Interior ha asegurado que las “concretas personas” que se manifestaron ayer en Madrid actuaron de “buena fe” y “con todo el derecho del mundo” secundando una convocatoria de PP, Ciudadanos y Vox. “Era una manifestación partidista, los tres líderes posaron juntos e hicieron manifestaciones, y al menos el PP reconoció haber sufragado autobuses”, ha dicho, subrayando que le molestó el manifiesto “con absolutas falsedades, falsedades totales”.

Grande-Marlaska ha asegurado que, siendo líder de la oposición, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fue leal al Ejecutivo de Mariano Rajoy en su estrategia hacia Cataluña. De ahí que rechace las críticas del PP: “No creo que haya algo más grave que imputar a alguien ser desleal o traidor al ordenamiento jurídico”.

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