La oposición levanta la bandera ‘roja y gualda’ y Sánchez habla de regreso al ‘blanco y negro’

La gran manifestación de este domingo en Madrid pide la expulsión de Sánchez del poder y unas elecciones anticipadas, mientras el presidente aún espera un regalo de Torra tras su visita a los presos golpistas

Los principales partidos de la oposición que lideran Albert Rivera y Pablo Casado esperan que una impresionante manifestación llena de banderas de España, inunde hoy el centro de Madrid en defensa de la unidad nacional y exigiendo la celebración de elecciones generales inmediatas en respuesta a las políticas del Presidente Pedro Sánchez de entrega al golpismo catalán para seguir en el poder. 

Una imagen en ‘rojo y gualda’ con la que PP y Cs también esperan alertar al PSOE en la antesala de los comicios municipales, autonómicos y europeos del 26 de mayo. Y una imagen que Sánchez, el ‘resistente’, dibuja ‘en blanco y negro’ -como ‘Roma’ la película de Cuarón favorita para los Oscar- con la intención de invocar el ‘regreso al pasado’ del centro derecha español. 

La realidad es que, al margen del color con que se mira, Sánchez está al final de su escapada y camino a ninguna parte. Que es la meta a donde conduce el golpismo catalán. Y la senda que Sánchez eligió cuando se adentró en las oscuras negociaciones con el golpista Torra, con el único objetivo de lograr unos meses más de permanencia en el poder. 

Lo que Sánchez hizo al margen del interés general de España, a la que ha humillado metiendo un ‘relator’ entre el Gobierno y la Generalitat. Y al margen del sentir de un alto porcentaje del PSOE y de sus dirigentes con Felipe González a la cabeza, que acusó a Sánchez de desprestigiar las instituciones con el fantasmal ‘relator’. 

Figura del ‘relator’ que resume la particular rendición de la vicepresidenta Carmen Calvo ante la consejera Elsa Artadi y que prueba la incapacidad política de la vicepresidenta que, además, ha resultado ser una mentirosa compulsiva en Barcelona, Madrid y el Vaticano. Y que , por ello y quemada, parece haber sido apartada por Sánchez del asunto catalán. 

El que oficialmente está roto por orden de Sánchez aunque todavía falta por ver el próximo miércoles 13 en el Congreso de los Diputados -‘hasta el rabo todo es toro’- si ERC y PDeCAT mantienen sus enmiendas a la totalidad de los Presupuestos de Sánchez como parece. 

O si por el contrario el próximo día 13 rectifican como consecuencia de una negociación secreta de última hora. O a petición de los presos golpistas que ayer mismo visitó Torra, y que el martes se sentarán por primera vez en el banquillo de los acusados del Tribunal Supremo. 

Unos presos con gran influencia sobre Torra que están seguros del éxito de la manifestación de este domingo y de la muy probable victoria del centro derecha en una próximas elecciones generales anticipadas. Como saben que les esperan duras condenas en la sentencia del juicio y por ello puede que les hayan pedido a Torra que salve al ‘soldado’ Sánchez con el deseo y la esperanza de que el Presidente los ¡indultará!

Lo que sería el final del PSOE si es que antes no se ha roto este partido en la votación de las enmiendas a la totalidad de los Presupuestos. Porque en el caso de que Sánchez llegara a un acuerdo de última hora con Torra no se descarta que varios diputados del PSOE se subleven y voten en contra de Sánchez. 

Lo que abriría en el Partido Socialista una crisis monumental, y acabaría con el ‘Manual de resistencia’ de su secretario general. 

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