Calvo acota a la mesa de partidos catalanes la figura del relator que no gusta ni al PSOE ni al PDeCAT

Desde que la vicepresidenta Carmen Calvo confirmó en los pasillos del Senado que el Gobierno se abría a crear la figura de un ‘relator’ o ‘coordinador’ de las conversaciones en la mesa de partidos creada para restablecer el diálogo con Cataluña, se han sucedido las críticas. Las más virulentas han procedido del PP y Ciudadanos, que ven la introducción del nuevo actor como una “rendición” y una “humillación” del Gobierno español ante las exigencias de la Generalitat. Lo cierto es que la idea no convence a los independentistas que mantienen su intención de tumbar los Presupuestos. Y, para colmo, también se ha cuestionado este asunto en las filas socialistas ante lo que la propia vicepresidenta ha considerado que no se ha entendido el significado de la figura objeto de la polémica.

Respecto a la propuesta en sí, el relator que ordenará los trabajos de la mesa de partidos sobre Cataluña ha de ser de nacionalidad española, según palabras de la propia vicepresidenta, quien ha asegurado que esta figura ni de lejos se puede asimilar con un mediador internacional y que ha dejado claro que en esa mesa de partidos no se sentará el Gobierno, que vehicula el diálogo con el Govern catalán en el plano institucional de la Comisión bilateral Estado-Generalitat prevista en el Estatut. Si en esa mesa de partidos se avanzara en fórmulas para solucionar la crisis con el independentismo catalán, las propuestas allí tratadas siempre podrían llevarse a un plano estatal -como aspiran los independentistas- a través de la comisión de estudio sobre la modernización del Estado autonómico que impulsó el PSOE en el Congreso, y que permanece activa pese a que la mayoría de grupos la ha boicoteado, ha explicado Calvo.

El relator, por tanto, no estará presente en el diálogo institucional entre el Ejecutivo y la Generalitat, ha aclarado Calvo, que ha precisado que en la Comisión bilateral Estado Generalitat presidirán las delegaciones la ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet, acompañada de dos secretarios de Estado, y por parte de la Generalitat el consejero de Acción Exterior,

Pero al margen de la construcción de la figura, la nueva bronca política ha alcanzado tales proporcione que la vicepresidenta ha dedicado la mañana de este miércoles a someterse a varias entrevistas en distintos medios y después ha comparecido en rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa. Con todo ello, ha pretendido dejar claras dos cosas: que la figura del relator queda acotada a la mesa de partidos catalanes con la que se quiere restablecer el diálogo y que funciona al margen del diálogo institucional entre el Gobierno y la Generalitat y, en segundo lugar, que la propuesta no tiene carácter de contraprestación ante la amenaza independentista de tumbar los Presupuestos de Pedro Sánchez.

Por lo que se refiere a este último punto, no deja de ser sospechosa la secuencia temporal: el viernes, la ministra portavoz, Isabel Celaá, dijo que el diálogo con Cataluña (se entiende que del Gobierno) estaba en un “punto ciego”; el lunes, ERC anunció la presentación de una enmienda a la totalidad de los Presupuestos que formalizó un día después y el mismo martes, mientras los republicanos registraban su iniciativa en el Congreso, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, dejaba caer en una entrevista en TV3 la posibilidad de designar un ‘notario’ para que diera fe de lo tratado y acordado en las conversaciones sobre el conflicto territorial y político con Cataluña.

Lo cierto es que si esa era la intención, no parece que vaya a tener ningún éxito. ERC ha dejado claro que para retirar su enmienda es indispensable que el Gobierno inste a la Fiscalía a retirar sus acusaciones contra los líderes del ‘procés’, cuyo juicio comenzará el próximo martes, 12 de febrero. En cuanto al PDeCAT, su presidente, David Bonvehí, ha dado por hecho que el próximo viernes sus diputados en el Congreso presentarán una enmienda a la totalidad porque no cree que esta semana el Gobierno “acelere” en las mesas de negociación, acepte hablar de la autodeterminación o que acuerde un “mediador”.

En una entrevista en TV3, Bonvehí ha mantenido ese concepto de “mediación” que el independentismo ha reivindicado siempre y del que el Ejecutivo no quiere ni hablar. El presidente del PDeCAT ve “insuficiente” que el Gobierno haya accedido a introducir esa figura neutral -a quien el Ejecutivo español define como “relator”-, ya que para el PDeCAT es necesario que se acuerde también el nombre, que haya un calendario de trabajo de las mesas de negociación y que se reconozca que se va a hablar de autodeterminación. Y en ese contexto cobra más sentido que la persona en cuestión sea un mediador y no un simple coordinador.

En la Caden SER y sobre las consecuencias que tendrá en la continuidad de la Legislatura un eventual rechazo del proyecto de Presupuestos Generales del Estado para este 2019, Calvo ha reconocido que se vería acortada de manera inevitable, como así ha admitido el propio Sánchez al señalar, recuerda la vicepresidenta, cómo explicó que le gustaría tener unas cuentas “para tener un año 2019 entero para ejecutar políticas sociales” y que si no los tenía entonces el tiempo se acortaría.

Así las cosas, no se acaba de entender por qué el Gobierno ha abierto un nuevo frente que no va a resultar útil para sacar adelante sus Presupuestos, que ha soliviantado a la oposición del PP y Ciudadanos -ambas formaciones están llamando a movilizaciones ciudadanas contra el Gobierno socialista y el partido naranja ha convocado una concentración en la Plaza de Colón de Madrid para el próximo domingo- y que ha abierto una nueva brecha con los ‘barones’ socialistas y otros sectores del PSOE. En una de sus entrevistas de la mañana, Calvo se ha mostrado muy dura con la postura de su compañera de partido, la diputada del PSOE por Valladolid Soraya Rodríguez, que asegura que en el diálogo entre el Estado y Cataluña no deben entrar “ni mediadores ni relatores”.

Ante este comentario, la vicepresidenta ha recordado a la socialista que “lo del relator lo estábamos hablando desde el minuto uno” y ha considerado que, en su opinión, “mi compañera no ha entendido nada de esta realidad”. “No hay un mediador, no hay un conflicto internacional, no hay nada que se le parezca a esto. Hay una bilateral institucionalizada y hay una mesa donde se van a sentar los partidos en Cataluña para hablar de Cataluña que utilizará a una persona que pueda ayudar en cómo se convoca y cómo se reúne. Simple y llanamente”, ha insistido.

A la crítica de Rodríguez se ha sumado alguna más dentro del Partido Socialista. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, siempre reticente con cualquier mínima concesión que se haga a Cataluña, ha afirmado que está “muy perplejo” de que la mesa de partidos para debatir la situación en Cataluña sea coordinada por un relator, y ha pedido al Ejecutivo de Pedro Sánchez “que se mantenga en su sitio desde el fondo, en la defensa de la Constitución, pero también en las formas”.

En declaraciones en Onda Cero y en Cope, García-Page ha dicho que no tiene muy claro en que consiste la propuesta del Gobierno de incorporar un “relator”, neutral y elegido de común acuerdo, a la mesa de diálogo de los partidos con representación parlamentaria en Cataluña. “Si lo planteamos desde la buena fe no lo entiendo, y desde la lógica y el relato permanente de los independentistas es una exigencia que puede descolocar”, ha dicho en Onda Cero. Ha añadido que el “modelo” que se propone le deja “muy perplejo” porque “si de lo que se trata es de tener a alguien de testigo, porque no se fían unos de otros, para eso pueden hablar directamente en el Parlamento, que estamos todos los españoles de testigo y tengo tanto interés como nadie en saber lo que dicen”.

En la Cadena Cope ha manifestado que también le preocupan los 21 puntos que el presidente catalán, Quim Torra, entregó a Sánchez en la entrevista que ambos tuvieron en Barcelona el pasado mes de diciembre, ya que “se descalifican por sí mismo”. Sobre este asunto, ha dicho que le gustaría que “no se den expectativas a la sociedad catalana” y dejarles “muy claro”, en su opinión, que “eso es absolutamente imposible” llevarlo a cabo porque supondría “ahondar en el problema” y “complicar” la vida a generaciones enteras en las próximas décadas. Después de estas declaraciones, el presidente manchego ha avanzado que solicitará la convocatoria del Comité Territorial del PSOE para abordar este asunto en una atención a los medios en un acto en Guadalajara junto a la ministra de Defensa, Margarita Robles.

Calvo ha contestado a García-Page con la misma dureza que a Soraya Rodríguez. “Desinformación, desconocimiento, no hay más que mirar sus declaraciones y se ve que no hemos llegado a tiempo de que tuvieran la información correcta”, ha dicho la vicepresidente cuando se le ha preguntado tanto por las declaraciones del presidente de Castilla-La Mancha como por las de otros dirigentes territoriales socialistas. Y es que Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura, y Javier Lambán, presidente de Aragón, también han mostrado su desacuerdo con la figura del ‘relator’.

PP y Ciudadanos “llevan años viviendo del conflicto catalán”

A las críticas de PP y Ciudadanos, Calvo ha replicado acusando a estos dos partidos de llevar “años” viviendo de este conflicto, pero sin ayudar a resolverlo. “No seríamos un gobierno digno si estuviéramos en una posición irresponsable y escapista porque eso ya lo hizo el gobierno anterior”, ha asegurado además en la rueda de prensa en la que ha empezado lamentando la “situación complicada, enquistada y absolutamente radicalizada”, que recibió el Gobierno del anterior Ejecutivo del PP hace ocho meses. Es más, ha recordado que en  2011 el voto independentista no llegaba al 10% y cuando el Gobierno de Rajoy dejó sus responsabilidades estaba en el 47%. “Es necesario recomponer espacios de diálogo, de coordinación y de encuentro por cuanto el Gobierno de la nación tiene responsabilidades en Cataluña”, ha defendido la vicepresidenta.

La vicepresidenta ha recordado que a la mesa de partidos a la que se quiere incorporar al relator no asisten ni el PP, ni CS ni la CUP: “Están ausentes de los espacios en los que la derecha de este país debería estar ayudando a dialogar por incomparecencia. (…) Quien no quiere ayudar entra en una paradoja importante: queremos a Cataluña pero no vamos a mover un solo dedo en esa dirección”.

En la SER y tras recordar que el PSOE estuvo con el Gobierno del PP cuando hubo que responder con el artículo 155 de la Constitución al quebrantamiento del orden constitucional por parte de los independentistas, Calvo ha subrayado que los socialistas “no tienen nada que demostrar” en relación con su compromiso con la unidad de España. “Jamás hemos comprado nada de la tesis independentista. Ni como Gobierno ni como partido”, ha sostenido, al tiempo que ha denunciado que PP y Ciudadanos se nieguen a dialogar con el resto de partidos en Cataluña. De hecho, Calvo ha asegurado que el Ejecutivo nunca tomó como “base” de ninguna negociación el documento de 21 puntos que el president Quim Torra le hizo llegar al presidente Pedro Sánchez en su encuentro en Barcelona en diciembre pasado. Para el Gobierno, dice Calvo, ese documento en el que se pedía una mediación internacional nunca existió.

La entrevista también ha dejado una anécdota, cuando Calvo ha confirmado que tiene un chat nombrado ‘Coordinación Barcelona-Madrid’ con el vicepresidente aragonés, Pere Aragonés, y la consejera de Presidencia, Elsa Artadi, con quienes acordó establecer este canal de diálogo entre partidos, alternativo a la Comisión bilateral Estado-Generalitat.

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