El presidente del BBVA sobre el caso Villarejo: “Actuaremos con absoluto rigor y diligencia”

El presidente del BBVA, Carlos Torres, ha dicho este viernes que se ha encargado "una investigación profunda y exhaustiva que está siendo realizada por terceros" sobre la relación con la empresa Cenyt, vinculada al excomisario Villarejo, y ha añadido que la entidad "actuará con absoluto rigor y diligencia".

“Es muy importante que dejemos que la investigación haga su trabajo”, ha dicho Torres en un comunicado tras la presentación de los resultados anuales, sobre las informaciones que apuntan que la empresa Cenyt realizó escuchas telefónicas y seguimientos por encargo del expresidente del BBVA Francisco González.

A finales de enero, se conoció que el BBVA había encargado a la consultora PwC que investigara la relación con Cenyt, vinculada al excomisario José Manuel Villarejo.

El banco ya inició en junio pasado una investigación interna sobre las informaciones aparecidas a finales de mayo que apuntaban a que la entidad había contratado y pagado diversos servicios al Grupo Cenyt, que se vinculaba a Villarejo, entonces en prisión.

Con la ayuda del despacho de abogados Garrigues se comprobó que efectivamente el citado grupo prestó servicios diversos al banco, pero no se encontró ninguna documentación que reflejara el seguimiento e intervención de comunicaciones privadas a la que aluden las noticias publicadas en los medios de comunicación desde el 9 de enero.

Ahora, se ha encargado a PwC una investigación más exhaustiva e independiente, lo que se conoce como “forensic”.

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón investiga uno de los sumarios en los que está implicado el excomisario, el llamado caso Tándem, en el que aparecen servicios prestados a través de la empresa Cenyt, vinculada a Villarejo, al BBVA durante la presidencia de Francisco González.

Entre la documentación que obra en poder de la Fiscalía Anticorrupción constan una serie de pinchazos y operaciones de seguimiento que sitúan el inicio de las relaciones entre el BBVA y Cenyt en 2004, cuando Sacyr pretendía tomar el control de la entidad.