Carmena y Garrido pactan fijar una distancia de entre 300 y 500 metros para pedir un VTC

La normativa para vehículos de alquiler con conductor (VTC) acordada entre la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid obligará que estos coches, los que dan servicio a las plataformas Uber y Cabify, estén a una distancia mínima de entre 300 y 500 metros del cliente que contrata sus servicios.

La distancia exacta deberá ser concretada por cada municipio, según consta en el borrador del proyecto de ley con el que se materializará el acuerdo entre Comunidad y Ayuntamiento.

El texto ha sido presentado este viernes por la tarde tarde tanto a la patronal de VTC como a las asociaciones de taxistas con el fin de que pongan fin al paro indefinido que secundan desde el lunes para reclamar una regulación para las VTC.

La nueva ley establece además que, como primer requisito para que los VTC circulen, además de la autorización que ya tienen, obtengan una licencia urbana expedida por el municipio del que se trate. Los criterios para la concesión y consecución de esta licencia podría abrir la puerta a limitar el número de coches de VTC actualmente en circulación, especialmente en el caso de Madrid.

En cuanto a los criterios para la contratación de sus servicios, donde estaba la clave de las negociaciones y la principal reivindicación de los taxistas, las dos administraciones de Madrid han decidido optar por establecer parámetros de distancia entre el vehículo solicitado y el viajero, en vez de tiempo.

De esta forma regular de forma distinta a como lo está haciendo Cataluña, cuyo Govern prevé aprobar el próximo martes un Decreto que obligará a contratar un VTC con al menos quince minutos de antelación, periodo de tiempo que Barcelona podría elevar hasta una hora.

En el caso de Madrid, se fijará que el vehículo VTC “deberá encontrarse situado a una distancia mínima de 300 metros respecto de la ubicación de la persona que contrate el servicio”.

No obstante, “al objeto de mejorar la gestión de la movilidad interior de viajeros y garantizar el efectivo control de las condiciones de prestación de los servicios”, los municipios podrán incrementar, mediante ordenanza, la distancia mínima de precontratación hasta un máximo de 500 metros.

En este caso, tendrán que hacerlo “respetando el criterio de proporcionalidad” conforme a diferentes aspectos, como son la afección al dominio público, al tráfico urbano, la circulación de vehículos y afección al estacionamiento en vía pública.

Ventajas para los coches ‘cero emisiones’

En esta línea, el proyecto de ley fija ventajas para los vehículos VTC de ‘cero emisiones’, que se podrán contratar con tan solo una distancia de 150 metros, la mitad que el resto, que los municipios podrán elevar hasta el límite de 250 metros.

Según el borrador, para el control efectivo de este requisito, el arrendador deberá almacenar y conservar electrónicamente el geoposicionamiento de los vehículos que prestan los servicios, tanto del momento de la formalización del contrato como de la recogida efectiva del cliente, durante un plazo de tres meses.

También deberá facilitar el acceso a esta información a la administración competente cuando le sea requerida, y, además, los servicios prestados mediante vehículos de arrendamiento con conductor deberán comunicarse por vía electrónica antes de su prestación, destaca el texto.

La nueva ley madrileña sobre VTC remarca que “en ningún caso” estos coches podrán “circular por las vías públicas en busca de clientes, estando prohibido el ofrecimiento directo de los servicios, la recogida de personas en la vía pública que no los hubieran precontratado y el permanecer estacionados a fin de propiciar la captación viajeros sin mediar contratación previa”.

En concreto, se entenderá que propician la captación cuando estén estacionados a menos de 100 metros de aeropuertos, estaciones de ferrocarril, de autobuses, intercambiadores de transporte, hoteles, centros comerciales, lugares donde se estén celebrando eventos de afluencia masiva de personas y puntos de parada de los vehículos taxi autorizados por los correspondientes ayuntamientos.

A la finalización de los servicios, los vehículos que no estén contratados podrán ser estacionados en lugares distintos a los referidos anteriormente, “donde en ningún caso podrán captar clientes, o volver al lugar donde la empresa tenga una base”. Precisamente, la nueva normativa recoge como infracciones muy graves la búsqueda o recogida de clientes que no hayan contratado previamente el servicio de la VTC así como estar estacionado propiciando la captación.

Por su parte, se quedará como infracción grave no llevar en el vehículo los distintivos que sean exigibles por norma o bien llevarlos sin tener derecho a ellos. También se catalogan como falta grave la oferta de servicios de transportes que incumplan los requisitos establecidos para poder ser realizados o intermediar en su contratación y no conservar la referida información sobre geoposicionamiento de los vehículos.

El proyecto de ley también hace referencia a condiciones ambientales en cuanto a procesos de renovación o ampliación de las flotas, tanto de taxis como VTC, para instar a que opten por tecnologías de máxima eficiencia energética, combustibles renovables y minimización del ruido y de las emisiones de CO2.

Preacuerdo entre Garrido y Carmena

El presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, y la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena, han anunciado por la mañana el preacuerdo entre ambas administraciones para regular los vehículos de transporte con conductor -VTC- mediante una “distancia mínima” a la hora de pedir el servicio. En una comparecencia conjunta al finalizar el acto del Día de Madrid en la feria internacional de turismo (Fitur), ambos dirigentes han explicado que han optado por fijar la distancia a la que deberán estar los VTC antes de ofrecer el servicio en lugar del tiempo de precontratación, como hará Cataluña, por los problemas legales que podrían suponer “sanciones millonarias”.

La mesa técnica constituida entre el Ayuntamiento -gobernado por Ahora Madrid- y la Comunidad -del PP- ha alcanzado este preacuerdo que, aunque no está completamente cerrado, supone a juicio del presidente regional “un grandísimo avance” que debería llevar a los taxistas -en su quinto día de huelga- a actuar con “responsabilidad”.

“Creo que son manos tendidas a todo el colectivo del taxi”, ha puesto en valor la alcaldesa. “Los apreciamos, Madrid no puede vivir sin taxistas y queremos darles estas alternativas”, ha insistido la exjueza.

La alcaldesa ha recordado que la competencia inicial de la contratación era de la Comunidad de Madrid pero en la mesa técnica de este jueves se acordó “traspasarla” al Ayuntamiento, para lo que se trabaja en un borrador que ahora tendrá que ser presentado a las partes implicadas, los taxistas y las VTC.

“Pretendemos articular un texto de consenso entre el Ayuntamiento y la Comunidad, del que todavía quedan cosas por perfilar, pero que tiene ya los conceptos de acuerdo”, ha señalado el presidente regional, que considera que el establecimiento de una “distancia mínima” podría aceptarse tanto por parte de los taxistas como por las empresas de VTC. Y, en ese sentido, ha advertido de que no aprobará “nada” que no lleve “el consenso”.

“Todos tenemos que ceder algo aquí porque si no, esto no va a salir y es malo para todos”, ha advertido el presidente regional, que ha lamentado los “incidentes graves” que han protagonizado en los últimos días unos “pocos”.

“Es el momento de rebajar la tensión”, ha pedido Garrido a los taxistas, a quienes presentará el texto con la confianza de que lo acepten porque, ha advertido, “puede que esta sea la última oportunidad” de hacer esta regulación.

Sin embargo, no se ha concretado aún cuál será la distancia mínima que deberá haber entre el servicio contratado y el cliente. “Lo estamos definiendo, pero cuando uno se pone de acuerdo en el concepto luego ya detallar es mucho más sencillo”, ha comentado Ángel Garrido.

Carmena, por su parte, ha considerado “lógico” el “disgusto” de los taxistas porque se incumpla la norma y haya en circulación muchos más VTC de lo que corresponde, y ha recordado que el Gobierno municipal trabaja en una ordenanza que regulará también sus servicios e impondrá a los conductores “tiempos de descanso” al igual que sucede con los taxis.

“Eso generaría que si al final la ordenanza va por ese camino pudiera haber una reducción de las VTC de hasta el 50 por ciento“, ha incidido la alcaldesa.

Garrido ha explicado que se oponía a establecer tiempos de precontratación mínimos porque está convencido de que podría traer “sanciones millonarias que pueden dejar en quiebra a una Comunidad autónoma”. “Esto es una idea distinta que creo que puede dar una solución y una salida definitiva al conflicto”, ha insistido.

El anuncio ha llegado en la quinta jornada de huelga indefinida de los taxistas de Madrid, que transcurre con calma generalizada en la Feria de Madrid (Ifema), punto central de las protestas del colectivo, y con atascos en el centro de la ciudad, provocada por una marcha lenta en la que participan decenas de taxis.

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