Felipe González pide a la UE que reconozca a Guaidó y Mogherini reclama elecciones ‘creíbles’

El golpe de mano del presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Juan Guaidó, autoproclamándose presidente ‘legítimo’ de Venezuela y derrocando ‘de facto’ a Nicolás Maduro, ha sumido a la UE en el desconcierto, sobre todo porque algunos de sus representantes de han apresurado a reaccionar sin esperar al consenso de todos los socios. Europa rechaza a Nicolás Maduro pero no termina de reconocer a Guaidó y, sobre todo, trata de medir mucho sus pasos ante la posibilidad para evitar un baño de sangre en Venezuela.

De ahí el comunicado muy medido de la Alta Representante para la Política Exterior de la UE, Federica Mogherini, en el que por un lado expresa su “total apoyo” a la Asamblea Nacional como la institución elegida democráticamente en el país y al mismo tiempo llama a iniciar “inmediatamente” el proceso para celebrar unas elecciones “creíbles”.

Mogherini recuerda que “el pueblo de Venezuela ha pedido masivamente democracia y la posibilidad de determinar libremente su propio destino”. “Estas voces no pueden ser ignoradas”, asegura y hace hincapié igualmente en que se deben “observar y respetar plenamente los derechos civiles, libertad y seguridad” de la Asamblea Nacional, “incluyendo su presidente, Juan Guaidó”. Recalca que la violencia y el uso excesivo de la violencia por parte de las fuerzas de seguridad son “completamente inaceptables y es seguro que no resolverán la crisis”. “El pueblo venezolano tiene derecho a manifestarse pacíficamente para elegir libremente a sus líderes y decidir su futuro”, insiste.

La jefa de la diplomacia comunitaria deja clara su postura respecto a Maduro cuando dice que la UE y sus Estados miembros “siguen dispuestos a apoyar la restauración de la democracia y el Estado de derecho en Venezuela a través de un proceso político creíble y pacífico en línea con la Constitución venezolana”.

La prudencia del comunicado de Mogherini contrasta con otras reacciones que se han puesto claramente de parte de Guaidó y del cambio de régimen en Venezuela. Es el caso del presidente del Consejo Europeo, el conservador Donald Tusk.

“Espero que toda Europa se una en apoyo de las fuerzas democráticas en Venezuela. A diferencia de Maduro, la Asamblea Nacional, incluido Juan Guaidó, tienen un mandato democrático de los ciudadanos venezolanos”, ha tuiteado Tusk. En parecidos términos se ha expresado el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, que reconoce a Guaidó una legitimidad que, según él no tiene Maduro. Tajani, además, hace un llamamiento a Maduro para que evite que se desencadene la violencia.

Frente a estas opiniones, que en España han secundado con entusiasmo los líderes de la derecha, Pablo Casado y Albert Rivera, el Gobierno de Pedro Sánchez ha optado por esperar al consenso. El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ha subrayado la importancia de “preservar la unidad de acción” de la Unión Europea. Es más, Borrell ha respaldado totalmente la declaración de Mogherini comprometiéndose a impulsar unas elecciones libres y democráticas en Venezuela. Borrell ha valorado la reacción de Tajani como una opinión personal y ha explicado que la de Tusk no difiere esencialmente de lo que ha dicho la responsabe de la Política Exterior europea. Y lo cierto es que el presidente del Consejo solo se refiere al “mandato democrático” de la Asamblea Nacional y del propio Guaidó, producto de un proceso electoral, sin mencionar su eventual reconocimiento como presidente.

Algo parecido ha hecho el presidente frances, Emmanuel Macron, quien se refiere en términos genéricos al apoyo de Europa a la “restauración de la democracia” en Venezuela “después de la elección ilegítima de Nicolás Maduro en mayo de 2018”.

Desde Berlín, el Gobierno alemán ha pedido un proceso político en Venezuela que lleve a “elecciones libres y fiables” para lo cual atribuye un papel importante a “la Asamblea Nacional democráticamente elegida”. “El pueblo de Venezuela se ha comprometido valientemente con un futuro libre para el país”, ha dicho el portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, a través de su cuenta de Twitter, en la que señala que “para ello se necesita un proceso político que desemboque en elecciones libres y fiables. En este debe tener un papel importante la Asamblea Nacional democráticamente elegida”.

“No se pueden tomar decisiones en caliente y sin estar bien informados”, ha considerado Borrell y ha añadido: “No vamos a hacer seguidismo de nadie. De nadie”. Ha expresado, además, el temor que está en la mente de todos: “Por lo general, cuando ocurren estas cosas, el poder determinante lo acaba teniendo el Ejército, que no sabemos dónde está”.

De la misma opinión que Borrell ha sido el ministro de Asuntos Exteriores de Portugal, Augusto Santos Silva, a quien la noticia de la autoproclamación de Guaidó le pilló el miércoles participando un un debate en Madrid junto a su colega español. Santos Silva cree que “es muy importante tener la información necesaria y que hagamos la coordinación europea”.

En cambio, el expresidente del Gobierno Felipe González se ha decantado claramente a favor de que los gobiernos de la UE y de América reconozcan a Guaidó como “presidente encargado de la República de Venezuela”. González cree que “ningún demócrata sea cual sea su posición ideológica o su responsabilidad institucional puede aceptar a Maduro como presidente legítimo de Venezuela”. “Por eso pido a los gobiernos de la Unión Europea y de los países democráticos de América que reconozcan al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó , como presidente encargado de la República de Venezuela”, ha subrayado. Para González, “la Asamblea Nacional es la representante legítima de la soberanía nacional, nacida de elecciones libres y constitucionalmente responsable de llenar el vacío de poder en la presidencia de la República, usurpada por Nicolás Maduro”.