Cristiano Ronaldo acepta sus delitos fiscales en la Audiencia entre vítores y autógrafos

"Ya está. Todo perfecto", ha dicho el jugador, muy sonriente a su salida del tribunal, al que ha acudido acompañado de su pareja

El futbolista portugués Cristiano Ronaldo ha acudido este martes a la Audiencia Provincial de Madrid a ratificar el pacto al que llegó con Hacienda para zanjar la acusación de la Fiscalía por defraudar 14,7 millones entre los ejercicios fiscales de 2011 y 2014. Ante los magistrados que componen la Sección 17, el exdelantero del Real Madrid ha reconocido los delitos fiscales de los que le acusa la Fiscalía. Más de un centenar de medios le han esperado a las puertas de la Audiencia, donde se han colocado numerosas vallas que cubren la totalidad de las escaleras de acceso para evitar incidentes.

Cristiano Ronaldo ha bajado sobre las 9.40 horas de una furgoneta negra junto a su abogado, José Antonio Choclan, y su pareja, Georgina Rodríguez, con la que ha ido de la mano en todo momento. El luso, vestido de negro, con gafas de sol firmadas con su nombre y zapatillas blancas, ha sido vitoreado a su entrada con aplausos y gritos de ánimo por algunos aficionados a los que el futbolista ha firmado autógrafos. “Todo perfecto”, ha sido lo único que ha dicho, mostrando una amplia sonrisa mientras los periodistas le hacían preguntas.

La defensa del delantero de la Juventus había solicitado a la Audiencia de Madrid que le permitiese acceder por el garaje para evitar a los medios, pero su petición fue denegada, y no ha podido evitar así el clásico paseillo. También pidió sin éxito que su cliente declarara por videoconferencia, dado que reside en la ciudad italiana de Turín.

En el interior de las instalaciones judiciales, el delantero ha esperado cerca de media hora en una de las salas de testigos, según han indicado fuentes jurídicas. Entretanto, los vigilantes de seguridad han tenido que desalojar la planta al concentrase cerca de 40 funcionarios que querían tomar imágenes del futbolista y obtener un autógrafo.

Después, le han bastado unos minutos para zanjar sus problemas tributarios. Ronaldo ha entrado en la Sala de la Sección 17 y ha ratificado el acuerdo. Se le condena a 23 meses de prisión por cuatro delitos fiscales, pero no entrará en la cárcel por el pago de 18,8 millones de euros.

A su salida, solo 45 minutos después de entrar, de nuevo lucía una amplia sonrisa y a la pregunta de si había saldado ya sus cuentas con la Justicia española, ha respondido: “Ya está, ya está”. Ya a punto de entrar en el coche, ha comentado a uno de los periodistas que todo había ido “perfecto”. Antes de marcharse también ha vuelto a firmar autógrafos a algunos aficionados.

El acuerdo con la Agencia Tributaria se fraguó el pasado verano y se daba por concluido todos sus problemas fiscales, tanto por la vía penal como por la administrativa.

Delitos fiscales

En su escrito de acusación, el fiscal solicita 23 meses de prisión para Ronaldo por la comisión de cuatro delitos contra la Hacienda Pública relativo al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) durante los ejercicios fiscales que van del año 2011 al año 2014.

La Fiscalía subraya que el denunciado se ha aprovechado de una estructura societaria creada en 2010 para ocultar al fisco las rentas generadas en España por los derechos de imagen, algo que supone un incumplimiento “voluntario” y “consciente” de sus obligaciones fiscales en España.

Según el fiscal, el futbolista ocasionó un perjuicio a la Hacienda Pública 5.717.174 euros. De dicha cantidad, a fecha del pasado 13 de julio, el acusado ha ingresado en la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) 5.698.411,70 euros y otro millón más (1.090.632,41euros) en pago por los intereses de demora generados hasta ese día con la que la deuda penal, para la Fiscalía, ha quedado satisfecha.

Según la Fiscalía, Cristiano Ronaldo suscribió contrato de trabajo con el Real Madrid el 21 de junio de 2009 motivo por el cual trasladó tres semanas después su residencia a España (6 de Julio de 2.009) fijando su domicilio en Pozuelo de Alarcón.

Así, desde el 1 de enero de 2.010 el jugador adquirió la condición de residente fiscal en España, optando expresamente el 11 de noviembre de 2.011 por el régimen fiscal especial aplicable a los trabajadores desplazados al territorio español, en virtud del cual únicamente se encontrarían grabadas en España las rentas obtenidas en territorio español, por las cuales se tributaría al tipo del 24% en el ejercicio 2.011, y al tipo del 24’75% en los ejercicios 2.012 a 2.014.

El escrito de acusación señala que el 12 de diciembre de 2008, tras confirmar el Real Madrid al acusados las condiciones fijadas y, “con la intención de obtener un beneficio fiscal ilícito cuando llegara a España”, simuló ceder la totalidad de sus derechos de imagen a la sociedad TOLLIN ASSOCIATES LTD, domiciliada en las Islas Vírgenes Británicas, territorio que es considerado como un paraíso fiscal, de la que era socio único.

Así, mediante contrato privado firmado el 20 de diciembre de 2.008, en virtud del cual cedía la totalidad de sus derechos de imagen a la sociedad, se estableció como contraprestación el pago de todos los ingresos percibidos por la sociedad tras deducir 20.000 euros y los gastos en los que hubiera incurrido por la supuesta gestión de los derechos de imagen.

Por su parte Tolllin Associates LTD mediante contrato privado de 30 de diciembre de 2.008 cedió la explotación de los derechos de imagen del acusado a la sociedad Multisport & Image Managemente LTD, domiciliada en Irlanda, “siendo ésta la que efectivamente se dedicó a la gestión y explotación de los derechos de imagen del acusado”, sin que Tollin Associates LTD desarrollara acción alguna tendente a dicha explotación.

De esta forma se hacía “completamente innecesaria” la cesión de sus derechos a esta última empresa y “solamente tenía como finalidad la interposición de una pantalla para ocultar a la Agencia Estatal de la Administración Tributaria de España la totalidad de los ingresos obtenidos por el acusado por la explotación de su imagen”.

Según el contrato suscrito, en diciembre de 2014 el jugador percibía de Tollin Associates LTD la contraprestación pactada por los rendimientos obtenidos entre 2.011 y 2.014 , “de modo que se realizaron pagos desde la sociedad al obligado tributario en fechas 24, 29 y 30 de Diciembre de 2.014 por un importe total de 78.688.812’96 euros, cantidades todas ellas generadas durante los citados ejercicios como consecuencia de la explotación de los derechos de imagen del acusado y no incluidas en sus declaraciones tributarias de los ejercicios correspondientes”.

La Fiscalía subraya que “con la intención de obtener un beneficio fiscal ilícito” el acusado quiso dar una “apariencia de realidad” a la estructura simulada y que pese a tener conocimiento de su obligación de declarar la totalidad de las rentas en los respectivos periodos en que se hubieran generado en España, “presentó su declaración del Impuesto Sobre la Renta de las Personas Físicas únicamente en el ejercicio 2.014”.

Y lo hizo “consignando unas rentas de fuente española originadas entre los ejercicios 2.011 y 2.014 de 11.534.917’06 euros, cuando las rentas verdaderamente obtenidas de fuente española fueron de 4.727.065’47 euros en 2.011, de 5.449.323’09 euros en 2.012, de 10.761.581’33 euros en 2.013 y de 13.879.804’57 euros en 2.014”.

Asimismo, en dicha declaración Cristiano Ronaldo, “con idéntica intención”, calificó los rendimientos obtenidos como consecuencia del “simulado” contrato de cesión de derechos de imagen con Tollin Associates LTD OLLIN como rendimientos del capital mobiliario y no como rendimientos derivados de actividades económicas “con la finalidad de evitar indebidamente la calificación como rentas obtenidas de fuente española de parte de los ingresos obtenidos en nuestro país”.

Esta circunstancia le permitió disminuir “considerablemente “la base imponible a declarar “habida cuenta de que los puntos de conexión establecidos por la Ley de IRNR, artículo 13 de la ley citada, son inferiores a los previstos en el caso de calificar los citados beneficios como renta de actividades económicas”.

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