Vox se fundó con un millón de euros del exilio iraní

El partido costeó los inicios de la formación, desde el alquiler de su sede en la calle Diego de León de Madrid, hasta los salarios de los trabajadores y el sueldo de Santiago Abascal

El exilio iraní financió con su dinero la campaña europea de Vox en 2014, pero también pagó un millón de euros para que se pudiese fundar el partido de ultraderecha y que éste empezase a funcionar a finales de 2013. La formación pudo costear así su día a día, desde el alquiler de su sede en la calle Diego de León de Madrid, hasta los salarios de los trabajadores y el sueldo del líder, Santiago Abascal, que en 2014 ocupaba el cargo de secretario general. Según informa ‘El País’, que ha tenido acceso a la hoja de cálculo secreta de las donaciones, Vox ingresó las transferencias internacionales de los seguidores del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI) en una caja común que sirvió para hacer frente a gastos corrientes desde el primer día.

El CNRI -un grupo que tuvo un brazo armado que estuvo hasta 2012 en la lista de organizaciones terroristas de Estados Unidos -hizo su primera transferencia de 1.156,22 euros a Vox el mismo día que se inscribió en el registro de partidos políticos del Ministerio del Interior, el 17 de diciembre de 2013.

“Los fondos de los exiliados iraníes no solo sirvieron para pagar la campaña europea de 2014, sino también para poner en marcha Vox”, admite el fundador de la formación, Alejo Vidal-Quadras.

Los simpatizantes de la organización iraní enviaron en total 971.890,56 euros a la cuenta de Vox entre diciembre de 2013 y abril de 2014 y “Santiago Abascal estuvo al tanto de todo”, según dice Vidal-Quadras, que subraya que el actual líder de Vox no puso “ninguna pega”.

Vox recibió en sus cinco primeros meses de vida 141 transferencias de fondos procedentes de un millar de iraníes, aunque ninguna de estas aportaciones superó el límite de 100.000 euros anuales fijado por la Ley de Financiación de Partidos de 2012.

Hace unos días, ‘El País’ también desveló que el CNRI pagó con 800.000 euros el 80% de la campaña europea de 2014 . El secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, y Abascal admitieron las donaciones y recalcaron que la financiación de la campaña de las elecciones europeas de 2014 fue aprobada por el Tribunal de Cuentas, y, por tanto, los donativos fueron “legales y transparentes”.

El número dos de Vox señaló en concreto que en el 2014 percibieron que a los fondos de campaña estaban llegando donativos individuales, que nunca superaron el máximo permitido, de “disidentes contrarios a la dictadura teocrática de Irán, algo que pusieron “en conocimiento del Tribunal de Cuentas para que analizase que cumplían con la legalidad”.

El organismo niega haber recibido ninguna información o alguna nota del partido al respecto, que Vox dice que mandó de forma voluntaria ya que no era obligatorio. Y es que, la Ley 9/1985 del Régimen Electoral General (LOREG) establece que solo los partidos que tienen representación deben presentar sus finanzas al Tribunal de Cuentas. Y Vox no consiguió que su candidato en 2014 a Bruselas, Vidal-Quadras, consiguiera el escaño.