Sánchez pide en el PE hacer frente a las retóricas ultras y lamenta el ‘no’ al “mejor acuerdo” para el Brexit

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, hizo este miércoles un llamamiento para que "ningún europeísta se deje arrastrar" por las fuerzas que representan al nacionalismo excluyente que "amenaza" a la integración de la UE. En su discurso ante el pleno del Parlamento Europeo, Sánchez advirtió de quienes esgrimen un mensaje "ya conocido" en Europa y que "sembró de cenizas esta tierra hace décadas", y apuntó que así lo vio con sus propios ojos a finales de los años noventa, cuando trabajó en Bosnia.

La intervención de Sánchez, que sucede a las que ya han hecho otros 13 jefes de Estado o Gobierno europeos, se produce ya en un clima preelectoral, con vistas a las elecciones europeas del 26 de mayo, en las que los partidos eurófobos y de extrema derecha pueden obtener hasta un 25 o un 30 por ciento de los escaños, según estimaciones mencionadas por el ministro de Exteriores, Josep Borrell. Se produjo también el día después de que el Parlamento británico haya rechazado el acuerdo sobre el Brexit diseñado por el Gobierno de Theresa May y en la víspera de la investidura del nuevo presidente andaluz, el ‘popular’ Juanma Moreno, con el apoyo de Vox, un partido al que el propio Sánchez ha enmarcado justamente en aquello que quiere combatir.

Sánchez hizo este miércoles un llamamiento para que “ningún europeísta se deje arrastrar” por las fuerzas que representan al nacionalismo excluyente que “amenaza” a la integración de la UE. Advirtió de quienes esgrimen un mensaje “ya conocido” en Europa y que “sembró de cenizas esta tierra hace décadas”, y apuntó que así lo vio con sus propios ojos a finales de los años noventa en Bosnia, cuando trabajó para Naciones Unidas en la ciudad devastada de Sarajevo.

“La barbarie, que creíamos desterrada de la historia de este continente, se hizo presente cuando nadie la esperaba. Alimentada por fuerzas que siempre anteponen el odio a la razón”, recordó. Por eso insistió en pedir en esta Cámara que nadie se deje “arrastrar por estas fuerzas”.

Además advirtió de que la “pujanza” de dichas fuerzas no solo amenaza el proyecto de integración europeo sino que también “condiciona de manera sutil la agenda de quienes son, en principio, contrarios a ellas”. Tras advertir de esta amenaza, recalcó que en mayo Europa se enfrenta a una “prueba crucial”, e insistió en pedir ante la Cámara “que ningún europeísta se deje arrastrar por estas fuerzas”. “Continúen firmes en la defensa de los valores europeos y con fortaleza para resistir los cantos de sirena del autoritarismo. Porque solo persiguen un objetivo, destruir Europa“, añadió.

Sánchez apeló a la necesidad de “proteger Europa para que Europa proteja a sus ciudadanos” y apostó así por avanzar en la integración. “Frente a la involución, progreso, frente a la retórica de las identidades excluyentes, identidades que suman, que no se anulan entre sí”, dijo.

Al principio de su discurso, Sánchez se definió como un “apasionado europeísta” y dijo estar orgulloso de este “atributo” en un momento en el que “algunos esgrimen el antieuropeísmo como un supuesto activo electoral”. Después, advirtió de que la división es la “mayor debilidad” de la UE y sólo se benefician de ella quienes pretenden que el modelo europeo, basado en la democracia, el progreso económico y el estado de bienestar, fracase.

Hora de pasar de la austeridad a una Europa social

El presidente del Gobierno español subrayó también que la austeridad europea tras la crisis económica “dividió” a los ciudadanos y reclamó pasar página para una nueva Europa social. “La crisis asoció la idea de Europa a la austeridad”, lamentó Sánchez en su intervención, donde trasladó sus ideas de futuro para una Europa que, según el presidente español, pasará a “un nuevo ciclo” a partir de las próximas elecciones europeas del 26 de mayo.

Destacó la necesidad de que se ataje la “precariedad laboral” en Europa y recordó la propuesta de un seguro europeo de desempleo, “un auténtico ‘backstop’ para la gente, desde el que dotar de contenido conceptos como solidaridad y ciudadanía europea”. Asimismo, pidió la culminación de la Unión Económica y Monetaria, así como la directiva de conciliación de la vida personal y laboral, así la relativa a condiciones laborales transparentes y previsibles, del llamado paquete de medidas del pilar social europeo.

El desencanto de la crisis económica y la globalización, reflexionó Sánchez, ha “alimentado las retóricas ultras” y ha creado división entre “países acreedores y deudores”. “Una década después del inicio de la crisis económica todavía muchos ciudadanos están sufriendo los efectos de la crisis”, lamentó el presidente del Gobierno español en su discurso ante el hemiciclo europeo.

Ni un paso atrás en igualdad

El presidente del Gobierno ha reclamado este miércoles a la UE que elabore una estrategia europea de género para combatir la desigualdad de las mujeres en el ámbito laboral, donde cobran de media hasta un 16 por ciento menos que los hombres por hora trabajada, según datos de Eurostat.

En su intervención ante el Pleno del Parlamento Europeo, Sánchez ha reafirmado su compromiso con el feminismo y ha prometido que en esta materia España no va a dar “ni un paso atrás” porque “el siglo XXI es el de las mujeres”.

Sánchez ha afirmado que el feminismo “ya forma parte del acervo europeo” y ha agradecido el ejemplo que Europa ha representado para España en el camino recorrido hasta la formación del Gobierno con más mujeres de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que conformó el socialista tras llegar a La Moncloa en junio pasado, una mención que ha motivado el aplauso de parte de la Eurocámara.

El discurso que ha ofrecido Sánchez ante los eurodiputados ha pivotado en torno a la amenaza que supone para la UE los “actores importantes” que quieren acabar con ella. Por eso, ha instado a todos los europeístas como él a trabajar para “proteger” la Unión. Y esto, a su juicio, pasa por “construir una Europa de derechos” que ampare a los más vulnerables.

Sánchez ha demandado en particular “oportunidades para los jóvenes y los parados de larga duración” que en países como España no son sexagenarios, sino que rondan los 45. Y ha reivindicado políticas encaminadas a fortalecer el tejido empresarial e industrial sin menoscabo de los derechos laborales.

Para Sánchez resulta esencial que una UE “autónoma” sea capaz de actuar como un actor global manteniendo su genuino Estado del Bienestar. “No es momento de vacilar. A los enemigos de Europa les digo que nuestra determinación vencerá al autoritarismo. Por cuestionables que sean sus métodos y sus mentiras, es el momento de mostrar convicción en la defensa de nuestro proyecto común. Hoy la batalla está en el terreno de las ideas. El futuro nunca se conquistó dando pasos hacia atrás”, ha expuesto.

Lamenta el ‘no’ al “mejor acuerdo posible”

Sobre el rechazo del acuerdo del Brexit, el presidente del Gobierno español lamentó este miércoles el resultado de la votación y advirtió de que ahora corresponde al Reino Unido “adoptar las decisiones que considere oportunas sobre los pasos a dar”. Sánchez insistió en que dicho pacto era “el mejor posible” porque supone “la opción que protege mejor los intereses de ambas partes” así como “los derechos de sus ciudadanos y de los operadores económicos”.

Tras subrayar en que ahora es el Reino Unido el que tiene que decidir qué hace, ha recordado que los demás países miembros y la Comisión Europea están haciendo su trabajo mediante la adopción de “las medidas necesarias para minimizar el impacto” de una posible salida sin acuerdo.

Sánchez, que hizo esa apreciación al inicio de su discurso ante los eurodiputados, señaló que siempre ha expresado la opinión de que la salida del Reino Unido de la Unión “es una desgracia”, tanto para el pueblo británico como para la UE. Nadie gana, todos perdemos. En especial, los británicos y en particular, quienes más necesitan del amparo de su gobierno. Los más vulnerables”, dijo.

Tras recordar que el acuerdo ha sido negociado durante un año y medio y valorar la labor del negociador principal de la UE, Michel Barnier, apuntó que la votación del Parlamento británico es una decisión soberana que hay que respetar. E insistió en que espera que el Reino Unido “elija mantener una relación lo más estrecha posible con la Unión Europea”.

Advirtió, en cualquier caso, de que los principios de la UE son claros: “La integridad del mercado interior, la indivisibilidad de las cuatro libertades y la autonomía de decisión de la Unión”. “En el marco de esos tres puntos nos encontraremos siempre”, añadió.

Polémica por la ausencia de Juncker

Eso sí, debido a las conversaciones sobre el Brexit, en el debate no estuvo el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que permanece en Bruselas. El Ejecutivo comunitario estuvo representado por el vicepresidente Frans Timmermans, que es además el cabeza de lista socialdemócrata a las elecciones europeas.

Por la Eurocámara han pasado ya otros trece jefes de Estado y de Gobierno de la UE para exponer sus visiones sobre el futuro de Europa y no es la primera vez que Juncker se ausenta. Durante su viaje a Estrasburgo, Sánchez se reunirá también con Timmermans y con el candidato del PPE, Manfred Weber.

Sin embargo, la ausencia de Juncker este martes ha generado cierto revuelo porque el jefe de filas del PP en la Eurocámara, Esteban González Pons, ha opinado que Juncker habría hecho un mayor esfuerzo por estar presente si no fuera porque Sánchez, en 2014, hizo que los eurodiputados socialistas españoles votasen contra su nombramiento como presidente de la Comisión Europea.

El comisario de Asuntos Económicos, el socialista francés Pierre Moscovici, ha negado de plano esa interpretación y ha asegurado que a Juncker le habría gustado estar en Estrasburgo. De este modo, después de la intervención de Sánchez hablará el vicepresidente –y candidato– Timmermans y posteriormente intervendrán los presidentes de los ocho grupos políticos. El jefe del Ejecutivo español responderá a todos conjuntamente y, finalmente, habrá un turno libre de preguntas.