Los trabajos de Villarejo

Villarejo entregó al BBVA de Francisco González conversaciones de Moncloa entre De la Vega y Sebastián

El excomisario José Manuel Villarejo proporcionó al BBVA de Francisco González en plena operación de asalto al banco del PSOE y Sacyr el contenido de supuestas conversaciones entre el entonces jefe de la Oficina Económica de Moncloa, Miguel Sebastián, y la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, según ha informado este viernes ‘El Confidencial’ y 'Moncloa.com'. El supuesto cabecilla de la operación Tandem llegó a facilitar entre finales de 2004 y principios de 2005 a directivos de BBVA el detalle de hasta 15.000 contactos telefónicos, obviamente sin ningún control judicial, para que la entidad pudiese adelantarse a los movimientos del denominado 'grupo hostil', nombre que Villarejo daba a aquellos empresarios y políticos cuyo objetivo era derrocar a Francisco González.

Entre los numerosos pinchazos, El Confidencial revela este viernes una conversación que figura en un informe bajo el encabezamiento de ‘Trampa’ que el propio Villarejo entregó al BBVA con fecha del 4 de febrero de 2005. En este documento aparece transcrita una conversación a tres bandas entre Ignacio Rupérez, jefe del servicio de estudios del Banco Santander en aquel momento, Miguel Sebastián y María Teresa Fernández de la Vega.

Rupérez -considerado por los fieles a González un enlace entre Emilio Botín y el presidente de Sacyr, Luis del Rivero, y el vicepresidente de la constructora, Juan Abelló- contactó el 18 de enero de 2015 por teléfono con Presidencia del Gobierno. La persona que descolgó el teléfono fue Miguel Sebastián, quien por aquel entonces tenía su oficina en estas instalaciones.

La fecha recuerda El Confidencial no es casual, ya que aquel día fue presentada ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) una denuncia contra Francisco González por presuntas irregularidades en la venta de su sociedad de bolsa, FG Valores, a Merrill Lynch en 1996. González estaba seguro de que Rupérez y Sebastián estaban detrás de esta denuncia para forzar su salida de la Presidencia del banco. Sospecha que el informe de Villarejo confirmaba.

“Perdona, que antes no podía atenderte…”, se disculpaba Sebastián con Rupérez. “He comentado con el jefe (supuestamente Botín) y anda en otros temas…”, respondió Rupérez. “Si esto no le parece importante… no sé…”, señalaba Sebastián. Rúperez se muestra convencido de que la denuncia contra González provocaría su salida del banco: “Con esto, el mercado le echa sin hacer más… Aunque Matías (Matías Cortés, abogado entonces de Prisa), cuando se lo conté… me dijo que no esta claro lo que va a hacer Manolo (Manuel Conthe, presidente en ese momento de la CNMV) con la patata”.

En plena conversación, Sebastián interrumpe a su interlocutor y le señala que va a pasar su conversación a otra persona: “María Teresa (María Teresa Fernández de la Vega) quiere comentarte algo… (inaudible)… luego seguimos”. “Cómo estás, Ignacio… (inaudible)… y me cuenta Miguel [Sebastián] que Emilio está preocupado por su tema… (se refiere a la apertura de juicio oral de la Audiencia contra Botín por el asunto de las cesiones de crédito)”. “Transmítele que ya está hablado y no habrá problemas… aunque ya sabes cómo son en ese ministerio”, aseguró De la Vega, según el informe de escuchas entregado a BBVA. “Pero ahora hay que decidirse por el… (inaudible)… González… esto ya parece de chiste…”. Esta transcripción apunta que la vicepresidenta señalaba que Botín debía estar tranquilo con el juicio pendiente porque el Gobierno ya lo había resuelto”.

“Vicepresidenta, me tranquilizan tus palabras y ahora mismo se las transmito al jefe, y del otro tema (la ofensiva para dominar el consejo del BBVA) ya sabe Miguel que podéis seguir contando con nosotros…”, contestó Rupérez. De la Vega se despide calmando a Rúperez: “Te dejo con Miguel y tranquiliza a todos… (inaudible)… y tenéis el apoyo del presidente [José Luis Rodríguez Zapatero]… que ya… Miguel…”.

A continuación, Sebastián retoma la llamada y subraya: “Estamos todos muy nerviosos y el que tiene que estar preocupado es el calvo (en referencia a González)…”.

La ‘Operación Trampa’

Según informa El Confidencial, en una investigación conjunta con Moncloa.com, no solo fueron espiadas esas personas, ya que decenas de personalidades del mundo de la política, empresas e incluso medios de comunicación que tuvieron algún papel en la operación sufrieron el pinchazo de sus teléfonos.

El excomisario llegó a facilitar a directivos de BBVA el detalle de hasta 15.000 contactos telefónicos, obviamente sin ningún control judicial, para que la entidad pudiese adelantarse a los movimientos del denominado ‘grupo hostil’, nombre que Villarejo daba a aquellos empresarios y políticos cuyo objetivo era derrocar a Francisco González. Otro de los teléfonos que aparece es el móvil de Rodrigo Rato, que mantuvo conversaciones con los implicados siendo ya director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).

La información de ‘El Confidencial’ incluye al parecer decenas de tablas de Excel con datos de casi 4.000 números de teléfono diferentes que, durante los casi tres meses que duró el encargo de BBVA, se pusieron en contacto por un motivo u otro con alguno de los objetivos principales de la llamada ‘operación Trampa’.

Entre las personas espiadas estaban directivos de la agencia GBA Información Económica y Financiera SA, entre ellos, Ángel Boixadó y Fernando González Urbaneja, ante la sospecha de que estuvieran al servicio de Del Rivero y Abelló. La entidad también tuvo acceso a las llamadas que salieron y entraron de la sede del diario digital ‘Hispanidad’, que se posicionó en contra de González.

Mientras van saliendo nuevas informaciones, la Audiencia Nacional ha abierto una investigación secreta en el marco del caso Tándem en la que investiga esta guerra sucia del excomisario,  contratado por el banco BBVA, para frenar el asalto que Sacyr planeó para hacerse con la entidad entre diciembre de 2004 y febrero de 2005. El Juzgado Central de Instrucción número 6, donde se investiga la actividad del excomisario desde su detención en noviembre, ha abierto una nueva pieza secreta en torno a los trabajos que prestó al BBVA para saber cuales iban a ser los movimientos de Sacyr.

Según documentación a la que han accedido Moncloa.com y ‘El Confidencial’, Villarejo, a través de una agencia de detectives, buscó trapos sucios de los empresarios y políticos que querían sacar a Francisco González de la presidencia.

El 1 de diciembre de 2004, tres días después de que Sacyr anunciara su intento de controlar el BBVA, el banco solicitó a Villarejo una “colaboración profesional” a través del Gabinete de Investigación y Análisis (GIA), el equipo de trabajo puesto a sueldo de la entidad. El banco dirigido por González le dio a Villarejo todo el control y éste detectó a una serie de personas, a las que denominó ‘grupo hostil’ que formaban parte del núcleo de la operación de Sacyr para hacerse con el control del BBVA. El excomisario llamó a ese proyecto de espionaje ‘operación Trampa’.

Para el BBVA era “fundamental” conocer el alcance e importancia de “dicho complot”, así como saber quiénes eran las personas implicadas. Y Villarejo descubrió quienes eran esas personas. Entre ellas estaban Luis del Rivero y Juan Abelló. También eran ‘hostiles’ Vicente Benedito, antiguo directivo del banco que se había ido a Sacyr, y J. Domingo Ampuero, actual presidente de Viscofán. Todos ellos estaban, según Villarejo, “asesorados jurídicamente por Matías Cortes”, abogado vinculado al Santander, y contaban con el “apoyo político” de Miguel Sebastián, el exministro de Industria, Turismo y Comercio del PSOE hasta 2011.

Las averiguaciones de Villarejo confirmaron los rumores de que el Ejecutivo socialista quería infiltrarse en la segunda entidad de España y provocar la salida de su primer ejecutivo, aupado al cargo por el Gobierno del PP de José María Aznar. En el BBVA creían además por entonces que la operación estaba orquestada en última instancia por el expresidente ya fallecido del Banco Santander Emilio Botín y que el objetivo final de la operación de Sacyr era hacer presidente a Abelló

La entidad acordó pagar al comisario un mínimo de 360.000 euros más IVA (417.600 euros), más un pago adicional de otros 120.000 euros tras el éxito de la operación.

El caso es que al final Sacyr renunció a la operación y para ello tuvo un papel muy importante el presidente del Banco de España, Jaime Caruana, que puso trabas a la operación desde el principio y advirtió a la constructora de que si llegaba al 5% del BBVA, el regulador analizaría la “idoneidad” de que una empresa de este sector tomase una posición tan predominante en un banco tan importante.

La CNMV se moviliza

Tras la publicación de esta información, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) está analizando las consecuencias de estas supuestas escuchas en dos ámbitos, según ha informado El País. Por un lado, el supervisor de los mercados quiere comprobar si existen riesgos patrimoniales por este escándalo, es decir si existieron pagos y si se reflejaron adecuadamente en la contabilidad o si se recibió alguna sanción, comprobar si constan.

Por otro lado, la CNMV quiere averiguar si realmente se produjeron escuchas del expresidente de este organismo, Manuel Conthe, y su vicepresidente, Carlos Arenillas, qué información se pudo obtener y qué actuaciones pudieron realizarse con ellas, si es que existieron.

La CNMV reafirma su voluntad de colaborar con la justicia si este caso llega a la Fiscalía o a los tribunales.

Por su parte, el BBVA ha revelado, en una declaración institucional difundida en la tarde de este jueves, que abrió el pasado mes de junio una investigación sobre la contratación y los servicios prestados por la firma Cenyt, propiedad de Villarejo, y asegura que tomará “las medidas internas que procedan” si se acreditara la existencia de irregularidades, además de llevar a cabo las acciones judiciales pertinentes. Aparte de esta investigación interna, la entidad que actualmente preside Carlos Torres Vila solicitó a un despacho externo de abogados una revisión independiente de los hechos y de la documentación disponible. Ambas actuaciones están en curso en la actualidad.

La declaración institucional dice así: “En relación con las informaciones publicadas sobre el Grupo Cenyt, que de ser ciertas revestirían una indudable gravedad, BBVA manifiesta que en junio de 2018 inició una investigación sobre la contratación y los servicios prestados por dicha empresa. Además solicitó a un despacho externo de abogados una revisión independiente de los hechos y de la documentación disponible. Ambas actuaciones están en curso en la actualidad”.

“Si en las investigaciones se acreditara la existencia de irregularidades, BBVA tomará las medidas internas que procedan y llevará a cabo las acciones judiciales pertinentes”, señala.

RELACIONADO