Rull fue excarcelado sin permiso del Supremo para ver a su hijo hospitalizado

El exconsejero Josep Rull recibió un permiso extraordinario de urgencia la tarde del sábado 5 de enero para salir de la prisión de Lledoners (Barcelona) y poder visitar a su hijo menor de edad en el hospital, según han informado fuentes de Servicios Penitenciarios. Esta salida se produjo con la autorización de la directora de la cárcel, Paula Montero, sin el permiso del juez de guardia de Manresa y sin informar previamente al Tribunal Supremo y cuando se hizo a posteriori, no se remitió documentación médica alguna del menor.

El hijo de Rull, de seis años, se encontraba en el Hospital Sant Joan de Déu de Manresa (Barcelona) tras haber sufrido un fuerte golpe en la cabeza al caer al suelo durante un vis a vis familiar con su padre la mañana del día 5. El golpe le hizo perder el conocimiento y los servicios médicos le trasladaron en ambulancia al hospital.

Rull fue trasladado bajo custodia policial al centro, donde el hijo de Rull pasó unas horas desorientado tras despertarse, sin reconocer a sus familiares, aunque finalmente fue dado de alta y pasó la noche de Reyes en su casa.

Según los Servicios Penitenciarios, antes de autorizar el permiso se dirigieron al Juzgado de Guardia de Manresa, que recordó que el Reglamento Penitenciario permite la concesión de permisos extraordinarios de urgencia, señalan. Concretamente, el juez hizo referencia al artículo 161.4 y los Servicios Penitenciarios aseguran que actuaron “de acuerdo con la normativa prevista, tal y como se hace en cualquier caso”. Sin embargo, la misma normativa establece que “en todo caso”, los presos preventivos deben recibir los permisos con el beneplácito del juzgado competente, en este caso del Tribunal Supremo.

En este punto, fuentes jurídicas difieren de plano con la información aportada sobre lo ocurrido por la Generalitat de Cataluña, compentente en las prisiones de dicho territorio, que asegura que Rull recibió un permiso extraordinario de urgencia por parte del citado juzgado de guardia a las cinco de la tarde y salió apenas veinte minutos más tarde de la prisión, para regresar dos horas después. Según el Supremo, dicha autorización judicial nunca se concedió porque dicho órgano no es el competente para ello. De hecho, el propio juez de guardia de Manresa señala en su auto que pese a que la Fiscalía apoyó que Rull pudiera salir de la cárcel aquel día,  no adoptó ninguna decisión al concluir que la competencia recaía en el Supremo.

Por ello, el alto tribunal ha anunciado que estudiará si el permiso extraordinario de urgencia concedido a Josep Rull fue irregular y, en su caso, determinar si se pudo cometer algún delito. Fuentes jurídicas han informadode que la Sala que enjuiciará los hechos se reunirá próximamente para estudiar esta cuestión y deliberar sobre la misma y, en el caso de observar que se ha podido cometer algún delito, lo enviarán a la Fiscalía para que informe al respecto.

El Supremo no ha accedido a ninguna de las múltiples peticiones de libertad ni permisos solicitados por el exconseller catalán. Tampoco concedió salir de manera extraordinaria por Navidad, una resolución dictada después de que se pasase el plazo de salida solicitado por Rull y otros presos.