Las feministas exigen a los sindicatos que convoquen una huelga general de 24 horas el 8 de marzo

La Comisión 8-M ha tachado de "vergonzosa e insuficiente" la convocatoria de paros de dos horas anunciada por CCOO y UGT

La Comisión 8-M ha hecho este viernes un llamamiento a participar en la huelga feminista del próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y ha pedido a los sindicatos que convoquen un paro general de 24 horas y no de dos horas como han anunciado UGT y CCOO, lo que consideran “vergonzoso e insuficiente”.

La Comisión decidió la convocatoria de una huelga feminista en un encuentro celebrado en Gijón el pasado mes de octubre y, al igual que el año pasado, se propone movilizar a la población en cuatro ámbitos (cuidados, consumo, laboral y estudiantil), si bien los contenidos se cerrarán en Valencia los días 26 y 27 de enero, ha informado en un comunicado.

Las organizadoras esperan repetir el éxito de la pasada convocatoria y están convencidas de que este 8 de marzo volverá a hacer historia. 

Estamos en un momento clave en la lucha por los derechos de las mujeres en todo el mundo. Cada vez más sectores de la sociedad están comprendiendo que el patriarcado es un problema estructural y que hay que poner fin a la discriminación y las violencias machistas que condicionan nuestras vidas”, han afirmado desde la Comisión.

La decisión anunciada por CCOO y UGT de convocar paros de dos horas ha sido recibida por el movimiento feminista con “indignación y rechazo” y consideran que es una prueba más de que “las dos principales centrales sindicales no están siendo capaces de leer el clima social ni de hacer un buen balance de 2018”.

Las feministas confían en que rectifiquen e instan al resto de sindicatos a “estar a la altura del momento y convocar huelga general”.

Ante “el auge de la extrema derecha, la amenaza que supone para los derechos de las mujeres, personas LGTB+ y migrantes, y la proliferación de discursos misóginos y racistas, la Comisión 8-M considera “más urgente que nunca” generar lazos entre los agentes sociales y políticos y trabajar para “combatir conjuntamente un sistema que provoca terribles e injustas desigualdades”.