El cambio andaluz presagia el cambio en España

El vuelco político que ayer se ha sellado en Andalucía entre PP y Cs, con apoyo externo de Vox y un importante programa de Gobierno y del fin del régimen clientelar que imperaba en esa Comunidad Autónoma, puede ser el inicio de un cambio político general y mucho más profundo en el Gobierno de España, Comunidades Autónomas y en destacados ayuntamientos.

Y la primera causa de este vuelco político nacional, que empieza en el Sur, está en las políticas de Pedro Sánchez de concesiones al gobierno catalán de Quim Torra y los partidos soberanistas PDeCAT y ERC que promovieron la declaración de independencia de Cataluña el pasado 27-O de 2017.

Un golpe de Estado fallido cuyos primeros responsables, salvo los prófugos,

se sentarán el próximo día 22 en el banquillo del Tribunal Supremo donde serán juzgados por los delitos de rebelión y malversación que les han sido imputados.

No ha sido fácil pero finalmente se ha cerrado el pacto entre PP y Cs que permitirá el próximo día 16 la investidura del presidente andaluz del PP Juanma Moreno como nuevo presidente de la Junta de Andalucía poniendo fin a más de 36 años de gobierno del PSOE en esta Comunidad Autónoma.

Juan Marín primer dirigente de Cs en Andalucía será el Vicepresidente de la Junta cuyas consejerías se reparten PP y Cs, mientras Vox quedará fuera de ese gobierno donde el PP asumirá la cartera de Hacienda y Cs Economía.

Vox no entrará en el Ejecutivo pero apoyará con sus votos la investidura de Juanma Moreno, una vez que los primeros dirigentes nacionales de PP y Vox consiguieran un acuerdo en el que Vox renunció a sus exigencias sobre la ley de violencia de género, la Educación y otras materias como la festividad del día de Andalucía que los de Vox pretendían situar en el aniversario de La Reconquista.

Parece claro que Vox entendió el riesgo que corrían sus aspiraciones en la política nacional si dinamitaban el cambio en Andalucía y finalmente se allanaron tras una larga negociación con el PP. Y se hizo en el marco de un pacto global que se inició con el acuerdo para la presidencia y la Mesa del Parlamento andaluz donde Cs salió beneficiado con el apoyo del PP y Vox.

Un partido el de Albert Rivera que ha sufrido duros ataques desde la izquierda (e incluso del entrometido Macron) por dejarse apoyar por Vox aunque no negoció con los representes de Santiago Abascal ni el programa del gobierno ni la composición de los consejeros de la Junta.

Comienza pues este histórico cambio político en Andalucía que sobre todo

constituye una importante derrota del PSOE con seguras consecuencias en el seno del Partido donde ya se pide la dimisión de Susana Díaz y en el resto de España ante las varias citas electorales del presente año.

Y derrota también de Podemos en el Sur donde perdió casi 300.000 votos lo que anuncia una clara tendencia de deterioro electoral del partido de Pablo Iglesias, así como del PSOE de Pedro Sánchez, a pesar de lo que digan los sondeos electorales del CIS del inefable Tezanos.

El trabajo del nuevo gobierno andaluz. que echa a andar el próximo día 16, no será fácil entre otra cosas porque la Administración andaluza está, cual campo de minas, plagada de cargos de militancia socialista.

Pero estos van a tener que adaptarse al nuevo gobierno que, por otra parte y como lo han prometido, abrirán las ventanas y levantarán las alfombras en busca de lo que a buen seguro serán escándalos de irregularidades y de un generalizado nepotismo después de 36 años de gobierno del PSOE, partido que ahora se sentará en los bancos de la oposición.